Un inesperado y poco habitual flanco se abrió al interior del mundo empresarial.
Esto ocurrió luego de que la presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, planteara la eliminación de los feriados irrenunciables, desatando una controversia que terminó con una rápida rectificación y un inusual desmarque de algunos sectores empresariales.
¿Pero cómo comenzó todo? El origen del debate se remonta a las declaraciones del arzobispo de Santiago,
Fernando Chomalí, quien cuestionó la apertura del comercio durante el Viernes Santo —jornada que no es feriado irrenunciable—, calificándola como
"una miopía impresionante por parte de las grandes empresas" y advirtiendo que "quienes van a trabajar son los más pobres".
En ese contexto, y tras reunirse con el nuevo ministro del Trabajo, Tomás Rau, Jiménez abordó el tema desde una perspectiva económica. "Nosotros abogamos porque se elimine la irrenunciabilidad de esos días, de aquellos que existen, y que no se sumen otros más", afirmó el martes, argumentando que estos feriados generan "una merma muy importante" para el comercio y fomentan la informalidad.
Sin embargo, sus palabras no solo encendieron críticas desde el mundo sindical, sino que también generaron un ruido dentro del propio empresariado.
Incomodidad interna y rectificación
Según fuentes conocedoras de las conversaciones al interior de la CPC, los dichos de Jiménez generaron incomodidad en algunas ramas del gremio, ya que no habrían sido previamente consensuados. Incluso, aseguran que sus declaraciones provocaron confusión en sindicatos de trabajadores, lo que llevó a solicitar una pronta aclaración.
Y así fue, pues la rectificación llegó este miércoles.
Tras una reunión con el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, la presidenta de la CPC matizó sus dichos y aseguró que la postura del gremio apunta a que "no aumente ese número de irrenunciables", descartando que exista una intención de eliminar los actuales.
"Por lo que estamos abogando es que no haya más feriados irrenunciables"
Susana Jiménez, presidenta CPC
"Por lo que estamos abogando es que no haya más feriados irrenunciables", enfatizó, agregando que la discusión también busca anticiparse al debate sobre jornadas electorales, donde hoy también rige esta condición.
Gremios marcan rápida distancia
La Cámara Nacional de Comercio (CNC) salió marcar distancia de los dichos iniciales de Jiménez. Su presidente, José Pakomio. "Nunca ha estado en nuestra agenda la eliminación de los feriados irrenunciables establecidos por la ley. Estos cinco días —25 de diciembre, 1 de enero, 1 de mayo, 18 y 19 de septiembre— son reconocidos por nuestra institución como instancias de gran relevancia para los trabajadores y sus familias", sostuvo.
Aclaró que el debate que han impulsado apunta únicamente a revisar los feriados en jornadas electorales.
En una línea similar, desde la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), su presidenta, María Teresa Vial, llamó a centrar la discusión en un equilibrio entre variables económicas y laborales.
"El debate no es eliminar feriados ni desconocer fechas significativas, sino buscar un equilibrio responsable entre derechos laborales, actividad económica y empleo formal", sostuvo.
La dirigenta advirtió además que el diseño actual impacta especialmente a pymes y trabajadores con ingresos variables.
"En Chile tenemos 16 feriados, todos relevantes, pero no todos operan igual para el comercio. De ellos, 11 son feriados legales, donde se puede funcionar con reglas claras y compensaciones, y 5 son irrenunciables, que implican cierre total. A eso se suman los feriados electorales, pensados para un país con voto voluntario que hoy ya no existe".
"El debate no es eliminar feriados ni desconocer fechas significativas, sino buscar un equilibrio responsable entre derechos laborales, actividad económica y empleo formal"
María Teresa Vial, presidenta CCS
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Posturas divergentes dentro del empresariado
Desde el mundo agrícola, el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, optó por una postura más flexible, proponiendo avanzar hacia esquemas de acuerdo entre trabajadores y empleadores.
"Si hay un trabajador que quiere ir a trabajar y un empresario que quiere abrir en un día festivo, ¿por qué no dar la posibilidad de que se logre un acuerdo?", planteó en conversación con Radio Agricultura, abriendo espacio a una mirada más negociada del tema.
En contraste, desde la Multigremial Nacional de Emprendedores, su presidente, Juan Pablo Swett, respaldó abiertamente a Jiménez. A través de redes sociales, sostuvo que debe primar "el legítimo derecho de las personas a trabajar", cuestionando que el Estado impida generar ingresos adicionales en días feriados.
"Independiente de la religión o la ocasión del feriado, debe siempre primar el legítimo derecho de las personas a trabajar", dijo.
"Si un trabajador quiere obtener ingresos extra (el feriado sigue existiendo) y trabajar, no puede ser que el Estado se lo prohíba, ni por religión ni por ninguna otra razón", añadió.
Gobierno descartó cambios
El episodio también escaló al plano político y sindical.
Desde el Gobierno, no hubo señales de avanzar en eliminar feriados irrenunciables. El ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, aseguró que no está en los planes del Ejecutivo alterar estos feriados.
"No estamos pensando en mover ninguno de esos feriados", afirmó, aunque reconoció que existe espacio para discutir el caso de las elecciones y sus efectos en el comercio y el turismo.