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Reforma tributaria en pausa: Hacienda revisa gradualidad del impuesto corporativo y ajustes a compensaciones

El Ejecutivo postergó el ingreso del proyecto para ajustar su diseño, en medio de menor crecimiento, mayor inflación y un deterioro de las cuentas fiscales.

07 de Abril de 2026 | 09:06 | Martín G. con información de El Mercurio
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Jorge Quiroz, ministro de Hacienda.

El Mercurio
Las estrecheces fiscales y un escenario económico más adverso obligaron al Gobierno a recalibrar su principal apuesta económica.

El denominado Plan de Reconstrucción Nacional -que incluye una reforma tributaria clave- entró en fase de ajustes antes de su ingreso al Congreso, en medio de presiones políticas y dudas técnicas sobre su impacto en la recaudación.

El deterioro de las cuentas públicas ha sido el telón de fondo. El balance fiscal estructural de 2025 se ubicó en 3,6% del PIB, por sobre lo previsto, mientras que las proyecciones de crecimiento se moderan hacia niveles en torno al 2% y la inflación se encamina a cerrar 2026 cerca del 4%.

A ello se suma el impacto de la guerra en Irán sobre los precios del petróleo, con efectos directos en combustibles en Chile, lo que ha tensionado tanto el frente económico como el político.

En este contexto, el Ejecutivo decidió postergar el ingreso del proyecto para abrir espacio a cambios y una mayor socialización con el Congreso.

Desde el oficialismo empujaron ajustes para mitigar el costo fiscal de la iniciativa y reducir flancos políticos, especialmente en un escenario de menor aprobación presidencial.

Gradualidad en el impuesto corporativo: el primer ajuste clave


Uno de los cambios más relevantes en análisis apunta a la rebaja del impuesto corporativo, hoy fijado en 27%. El diseño original contemplaba una disminución gradual de un punto porcentual por año hasta llegar a 23%. Sin embargo, la nueva fórmula que gana terreno introduce un ritmo más lento en su inicio.

La alternativa que evalúa Hacienda considera que en la Operación Renta de 2027 la tasa baje solo medio punto, mientras que en 2028 la reducción sea de un punto y medio. Con ello, se busca amortiguar el impacto en la recaudación fiscal en los primeros años y, al mismo tiempo, contener críticas políticas.

Según fuentes parlamentarias a El Mercurio, este rediseño también responde a la necesidad de "neutralizar" el argumento de que la rebaja beneficia principalmente a los segmentos de mayores ingresos. Además, permitiría reducir la presión por implementar recortes fiscales del orden de US$ 4.000 millones, como se estimaba inicialmente.

Reintegración y devoluciones: ajustes en evaluación


Otro eje bajo revisión es la reintegración del sistema tributario, una de las piezas centrales del proyecto. En este punto, el Gobierno analiza introducir limitaciones a las devoluciones que recibirían los accionistas de empresas bajo este mecanismo.

El objetivo de este eventual cambio es equilibrar el incentivo a la inversión con la necesidad de resguardar ingresos fiscales, en un escenario donde cada punto de recaudación se vuelve crítico para sostener el gasto público comprometido.

Compensaciones en revisión y nuevas medidas sobre la mesa


El rediseño también alcanza a las medidas compensatorias que acompañan las rebajas impositivas. Entre ellas, se evalúan modificaciones a la repatriación de capitales, ajustes al impuesto a las donaciones y la incorporación de instrumentos transitorios.

En este último ámbito, cobra fuerza la idea de abrir una nueva ventana de impuesto sustitutivo con tasa rebajada a los tributos finales.

A esto se suma la incorporación al debate de propuestas externas, como la reposición del Fondo de Utilidades Tributables (FUT), planteada por Franco Parisi, lo que refleja una apertura del Ejecutivo a insumos más allá del oficialismo.

rabajo prelegislativo y señales políticas


El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, reconoció que el proyecto sigue en etapa de afinamiento. "Se anunciaron temas generales, que son los mismos que se mantienen, pero después uno entra más en detalles y entran más cosas, pero el tema es el mismo: recuperar el crecimiento de Chile, que es la única salida a nuestros problemas", afirmó.

Desde el Congreso, el presidente de la comisión de Hacienda de la Cámara, Agustín Romero (Republicano), respaldó la cautela del Ejecutivo. "Siempre se están analizando (nuevas medidas). El informe financiero tiene que quedar perfecto, no se pueden volver a cometer los errores que hubo en el gobierno pasado. Yo prefiero que el Gobierno se tome su tiempo y revise los temas", sostuvo al citado medio.

En tanto, el senador Javier Macaya (UDI) valoró la apertura a propuestas externas. "Así como lo dijo Franco Parisi, no tengo ninguna duda de que habrá aportes de personas de la centroizquierda, en la medida que tengan en mira que Chile se ponga de pie, que crezca y sea admirado en el continente por estar poniendo el foco en el crecimiento y en la generación de empleo", señaló a El Mercurio.

Así, la reforma tributaria entra en una etapa decisiva, donde el equilibrio entre crecimiento, recaudación y viabilidad política marcará el diseño final. El Gobierno busca evitar que el debate se transforme en un juicio a su gestión y, al mismo tiempo, asegurar que la iniciativa cumpla su objetivo central: reactivar la economía sin comprometer aún más la ya estrecha situación fiscal.
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