En medio de la persistente presión de los precios internacionales del petróleo, la Multigremial Nacional planteó la necesidad de aplicar una rebaja inmediata en el valor de los combustibles, advirtiendo que el actual esquema está generando efectos que, a su juicio, terminan encareciendo el costo de vida y la operación de las pymes.
El planteamiento surge en un contexto donde el precio del crudo se mantiene elevado respecto de años anteriores, impactando directamente el valor final de las gasolinas y el diésel.
Según el gremio, esto no solo golpea a los consumidores, sino que también eleva significativamente los costos logísticos y de transporte, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
IVA y efecto del precio del petróleo
El eje de la propuesta apunta a introducir un mecanismo que limite la recaudación de IVA asociada al alza del petróleo.
En concreto, la Multigremial -liderada por Juan Pablo Swett- propone fijar un techo de recaudación equivalente al que existía cuando el barril se ubicaba en torno a los US$70, de modo que cualquier ingreso adicional derivado de precios más altos sea devuelto a los consumidores a través de una baja en los combustibles.
Desde la organización explicaron que el diseño actual del sistema -en particular del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco)- estaría generando un efecto no previsto: un aumento automático en la recaudación fiscal debido al incremento de la base sobre la cual se aplica el IVA.
"La modificación del Mepco puede ser una buena señal en términos de simplificación, pero no puede transformarse en un mecanismo para que el Estado recaude más a costa del bolsillo de los chilenos. Hoy, con precios internacionales más altos, también está subiendo la base sobre la cual se cobra el IVA, lo que incrementa la recaudación fiscal sin que exista una decisión explícita en esa línea", señalaron desde la Multigremial.
A juicio del gremio, este fenómeno implica que el Estado estaría capturando mayores ingresos en un escenario marcado por un shock externo -como es el alza del petróleo-, trasladando el costo directamente a hogares y empresas.
Rebaja inmediata y efectos en la economía
Bajo el esquema propuesto, estiman que sería posible aplicar una reducción inmediata de aproximadamente $70 por litro en las gasolinas y de $80 en el diésel. Una baja de esa magnitud, sostienen, tendría efectos directos en la cadena productiva, aliviando los costos de transporte, distribución y operación.
"La clave es que el Estado no aumente su recaudación en función de un shock externo como el alza del petróleo. Lo razonable es mantener niveles de recaudación estables y aliviar a los consumidores y a las pymes, que hoy están absorbiendo completamente este incremento", agregaron.
En ese sentido, profundizaron que si bien es positivo avanzar hacia un Mepco que actúe como estabilizador -y no como un subsidio permanente-, cualquier ajuste debe considerar el impacto final en los precios y evitar distorsiones que terminen incrementando la carga tributaria de forma indirecta.
Presión sobre pymes y hogares
El diagnóstico del gremio apunta a que el encarecimiento sostenido de los combustibles se ha convertido en uno de los principales factores de presión sobre los costos operacionales de las pymes, especialmente en sectores intensivos en transporte como el comercio, la agricultura y la logística.
A esto se suma el efecto en los hogares, donde el alza de las gasolinas repercute tanto en el gasto directo en transporte como en el precio de bienes y servicios, amplificando el impacto inflacionario.
Finalmente, desde la Multigremial subrayaron que su propuesta busca generar un alivio concreto en el corto plazo, en un escenario donde -afirman- las empresas de menor tamaño y las familias continúan absorbiendo los efectos de un contexto internacional adverso sin mecanismos de compensación suficientes.