En Chile, un total de 1.998.178 personas son microemprendedoras, es decir, trabajan por cuenta propia o son empleadoras dueñas de una microempresa con hasta 10 trabajadores según datos del Instituto Nacional de Estadísticas.
De ellas, un 59,3% son hombres y un 40,7% son mujeres, mientras que un 45,9% tiene entre 35 y 54 años y el 21,2% tiene entre 55 y 64 años.
Con esos antecedentes, la Fintech RedCapital realizó un estudio para conocer cómo se financia este tipo de emprendimiento. Según la investigación, más del 66% del financiamiento alternativo que destinan a microempresas es dirigido a negocios liderados por mujeres, mientras que en el caso de las pymes este disminuye a un 28,4%.
“Muchas mujeres lideran microempresas más que negocios de mayor tamaño, un patrón que refleja lo que ocurre en el mundo laboral en general: la necesidad de compatibilizar el emprendimiento con la maternidad, la crianza y la gestión del hogar”, señala Gustavo Ananía, CEO de RedCapital.
En Chile, la principal diferencia entre microempresas y pymes es el tamaño: las microempresas tienen hasta 2.400 UF de ingresos y menos de 10 trabajadores, mientras que las pymes incluyen pequeñas y medianas con hasta 200 empleados y mayor acceso a financiamiento.
En cuanto a los sectores, Ananía afirmó que en las microempresas predominan los almacenes de barrio, transporte y vestuario, mientras que en las pymes el foco principal se encuentra en el comercio, construcción y manofactura.
Cabe destacar que desde 2023 hasta la fecha, la fintech ha otorgado 1.895 financiamientos a microempresas lideradas por mujeres, con un monto promedio de $836.003 por crédito.
Este modelo de financiamiento ofrece ventajas concretas para las emprendedoras: la evaluación no tiene sesgos, gracias a un motor basado en IA que se apoya en datos objetivos para garantizar decisiones justas y equitativas.