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Concha y Toro crea Viña Amelia como filial independiente y apuesta por Chardonnay y Pinot Noir en el Limarí

La decisión responde a una estrategia de especialización y premiumización.

16 de Abril de 2026 | 12:04 | Por Martín Garretón, Emol.
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Cedida por Concha y Toro
En línea con su estrategia de avanzar hacia segmentos de mayor valor, Viña Concha y Toro decidió dar un nuevo paso en su estructura corporativa con la creación de Viña Amelia como filial independiente.

La movida no solo responde a una lógica organizacional, sino que apunta a capturar oportunidades en el competitivo mercado global de vinos premium, donde la diferenciación por origen y especialización se ha vuelto clave, según comentaron a Emol.

El nuevo proyecto se centra exclusivamente en la producción de Chardonnay y Pinot Noir, dos variedades que han mostrado un crecimiento sostenido en la demanda internacional y que, según la compañía, encuentran en el valle del Limarí condiciones excepcionales para su desarrollo.

La decisión se sustentó en años de investigación agrícola y enológica, además de un posicionamiento previo de la marca en mercados estratégicos.

Con esta filial, el grupo busca replicar experiencias exitosas como la de Don Melchor, profundizando una estrategia de "premiumización" que ha marcado su desarrollo en la última década.

La independencia de Viña Amelia permitirá, según la firma, consolidar una identidad propia y competir con mayor fuerza en el segmento de vinos ícono a nivel mundial.

Una apuesta por el origen y la especialización


Desde la compañía explicaron que la creación de esta filial responde a un cambio estructural en la industria, donde los consumidores valoran cada vez más el origen, la autenticidad y la precisión enológica.


En ese contexto, el Limarí -y particularmente el viñedo Quebrada Seca- aparece como un activo estratégico.

El gerente general de Viña Concha y Toro, Eduardo Guilisasti, enfatizó que "la creación de Viña Amelia es un nuevo hito dentro de la estrategia de premiumización que la compañía ha impulsado de manera consistente durante la última década".

"Este paso refleja nuestra convicción de que el futuro de los vinos de alta gama se construye a partir de la especialización, el origen y la identidad", añadió.

En la misma línea, destacó el potencial del territorio donde se emplaza el proyecto.

"Durante largos años de estudio, investigación y trabajo en terreno hemos llegado al convencimiento de que, en el Valle del Limarí, específicamente en nuestro viñedo Quebrada Seca, existe un terroir excepcional para Chardonnay y Pinot Noir".

El Limarí como eje estratégico


Uno de los puntos que destacó el holding es uno de sus eje estratégicos. Ubicado en el límite norte de la viticultura chilena, a pocos kilómetros del Océano Pacífico y bajo la influencia de la corriente de Humboldt, el valle del Limarí ofrece condiciones climáticas y de suelo poco comunes en el país.

Suelos calcáreos, alta oscilación térmica y una fuerte influencia marina permiten la producción de vinos con marcada mineralidad, frescura y potencial de guarda, aseguraron.

Estas características han sido clave para el posicionamiento internacional de la marca Amelia, cuyos vinos han recibido reconocimiento de la crítica especializada y han ganado presencia en mercados globales.

Para la vicepresidenta de Vinos Finos, Isabel Guilisasti, esta decisión se alinea con tendencias globales. "La creación de Viña Amelia representa un desafío audaz que responde a las tendencias globales de especialización en la oferta de vinos de alta gama".

Además, subrayó el carácter único del proyecto. "En este escenario, Viña Amelia marca un hito al convertirse en el primer proyecto 100% chileno enfocado únicamente en la producción de Chardonnay y Pinot Noir".

De marca a filial: un salto estratégico


Aunque Viña Amelia ya existía como marca dentro del portafolio de la compañía, su transformación en filial independiente marca un punto de inflexión.

La firma busca así dotarla de mayor autonomía estratégica y fortalecer su posicionamiento internacional con una propuesta clara y diferenciada.


El propio Guilisasti vinculó esta decisión con experiencias previas del grupo.

"Así como en 2019 dimos vida a Viña Don Melchor como una filial independiente dentro del portafolio de Concha y Toro, hoy avanzamos con Viña Amelia, absolutamente convencidos del extraordinario potencial que tenemos para posicionar una viña en el escenario mundial focalizada en Chardonnay y Pinot Noir", profundizó.

Liderazgo técnico y visión de largo plazo


La nueva etapa estará liderada por el enólogo Marcelo Papa, quien asumirá la dirección técnica del proyecto. Desde su perspectiva, la independencia de la viña es la culminación de un proceso de trabajo en terreno.

"La creación de Viña Amelia es la materialización de un trabajo de años de nuestro equipo agrícola y enológico. Hemos estudiado este terroir en profundidad, entendiendo cada cuartel, cada microexpresión del viñedo", afirmó.

Y agregó: "La especialización exclusiva en estas dos variedades ha sido parte del ADN del proyecto desde sus inicios, y hoy la formalizamos en una estructura independiente que refuerza nuestro liderazgo pionero en Chile en su desarrollo".

Para Concha y Toro, el movimiento se produce en un contexto favorable para los vinos de alta gama.

A nivel global, este segmento ha mostrado un crecimiento sostenido, impulsado por consumidores que priorizan productos con identidad, historia y origen definido.

En ese escenario, la compañía busca consolidar una propuesta que combine "especialización, excelencia enológica y una narrativa de origen potente", elementos que -según la industria- son cada vez más determinantes en la decisión de compra.
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