El dólar cerró la jornada de este lunes con una alza de $2,1 frente al peso, revirtiendo la caída con la que había iniciado la sesión, en una jornada donde el tipo de cambio dio vuelta su tendencia presionado por la escalada geopolítica en Medio Oriente y la caída de la economía chilena en abril.
En concreto, la divisa estadounidense terminó sus operaciones más líquidas en $892,6 vendedor y $892,3 comprador.
Al respecto, Felipe Sepúlveda, analista jefe de Admirals Latinoamérica, explicó que el movimiento se dio "en una jornada donde el tipo de cambio revirtió la caída inicial pese al fuerte repunte del cobre".
Por el lado del metal rojo, el cobre cerró este lunes con un alza de 1,50% en la Bolsa de Metales de Londres (LME), al transarse en US$6,26 la libra. Durante la sesión americana, el avance fue aún más marcado. En esa línea, Sepúlveda detalló que "el principal factor que inicialmente favorecía al peso chileno fue el cobre, que subió 2,5% hasta los US$6,54 la libra tras la apertura de Wall Street".
En el frente internacional, el analista añadió que "el Dollar Index subió 0,26% hasta los 98,9 puntos, apoyado por una mayor demanda de refugio tras nuevos reportes de que Irán habría suspendido conversaciones con Estados Unidos en protesta por los ataques de Israel en Líbano y amenazado con cerrar completamente el Estrecho de Hormuz".
En esa línea, Sepúlveda concluyó que "además, el débil Imacec de abril, con una caída de 1,2% anual, sigue limitando el respaldo macroeconómico para el peso chileno. Por tanto, el dólar subió en Chile porque el mercado priorizó la fortaleza global del dólar, el riesgo geopolítico y la debilidad económica local, incluso frente a un cobre claramente más alto".
De cara a las próximas sesiones, Sebastián Moncada, senior account manager de la app de inversiones XTB, proyectó que "si el acuerdo con Irán se confirma y baja el precio del petróleo, el dólar podría caer hacia $885–$888. Si las negociaciones vuelven a fallar, el dólar subiría rápido hacia $900–$905".