La semana pasada, el
presidente argentino, Javier Milei, dio a conocer su propia iniciativa en torno a la inteligencia artificial (IA) que marca un rumbo distinto al que organismos internacionales, gobiernos y universidades han planteado.
Y es que en lugar de avanzar en regular la IA, Milei apuesta por visar empresas operadas con estas herramientas, con personalidad legal propia y acceso a beneficios tributarios diseñados para atraer inversiones millonarias.
Así lo planteó Milei en la columna "Argentina invita a la IA a liberarse", publicada en el Financial Times, donde abordó el proyecto de ley del denominado Ley de Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (RIGI), o "súper RIGI". Se trata de un régimen que busca captar capitales para industrias que aún no tienen desarrollo relevante en Argentina, como la inteligencia artificial, los semiconductores y la biotecnología avanzada.
Milei planteó que las transformaciones tecnológicas requieren nuevas estructuras legales para desplegar todo su potencial económico. Así como la creación de las sociedades de responsabilidad limitada fue, según Milei, uno de los motores del capitalismo moderno, la próxima revolución productiva demandaría un marco jurídico adaptado a los sistemas autónomos impulsados por IA.
Yuval Noah Harari entra al debate
Sobre este tema se pronunció el escritor israelí Yuval Noah Harari, conocido por textos como Sapiens: De animales a dioses, Homo Deus: Breve historia del mañana y 21 lecciones para el siglo XXI. Su último libro, "Nexus: Una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA", donde justamente aborda materias relativas a esta tecnología.
También en el Financial Times, Harari publicó el artículo "No debemos otorgar personalidad jurídica a los agentes de IA", seguido de la pregunta: "¿Qué tipo de sanciones podrían mantener bajo control a una corporación no humana?".
En el texto, el escritor sostiene que "cuando hablé en el Foro Económico Mundial en enero de este año, advertí que los gobiernos podrían algún día otorgar personalidad jurídica a modelos de IA. Nunca imaginé que ese 'algún día' llegaría apenas cuatro meses después. La semana pasada, en este mismo periódico, el presidente de Argentina, Javier Milei, anunció la creación de una nueva categoría legal para corporaciones no humanas".
Por un lado, el también historiador reconoce algunos aspectos del planteamiento de Milei, señalando que "es un político muy audaz, y su determinación por mejorar la situación económica de Argentina es digna de reconocimiento. Tiene razón cuando afirma que la invención de la sociedad de responsabilidad limitada fue una de las innovaciones más trascendentales de la historia, y que crear corporaciones no humanas podría ser un paso igualmente trascendental".
Agrega en el citado medio que "otorgar personalidad jurídica corporativa a las IA permitiría a los agentes de IA emprender numerosas iniciativas nuevas, generando potencialmente una enorme riqueza. Pero la personalidad jurídica es una llave maestra que también daría a las IA acceso a nuestros sistemas financieros, económicos y políticos. Esto genera numerosas preocupaciones".
No obstante, advierte que "gracias a sus capacidades analíticas superiores, las corporaciones de IA estarían en posición de convertirse en maestras de los vacíos legales y de la evasión regulatoria. Y no sería fácil disuadirlas de participar en actividades abiertamente ilegales, porque la sanción definitiva que disuade a ejecutivos y empleados humanos —la cárcel— es irrelevante para las IA".
Agrega, en su advertencia, que los países que otorguen personalidad jurídica a las IA "corren el riesgo de convertirse en algo para lo que la historia no ofrece analogías: no un Estado-empresa, sino un Estado de IA; un país cuyos habitantes podrían, en la práctica, ser gobernados por corporaciones no humanas contra las cuales sería aún más difícil rebelarse. Milei espera convertir Buenos Aires en una nueva Ámsterdam. Corre el riesgo de convertirla en una nueva Batavia".
Milei: "Ya estoy preparando mi respuesta"
Producto del artículo, el presidente Javier Milei respondió a Harari y le dio "las gracias por participar en este fascinante y trascendental debate".
A través de su cuenta de X, Milei planteó que "estamos en el amanecer de una nueva era, que nos sitúa, creo, en un lugar no tan diferente del que tú mismo describiste tan bien en Sapiens y tus otros libros: ese tiempo en que los humanos usamos ficciones para organizar nuestro trabajo colectivo y beneficiarnos de la tecnología".
Agregó que "ahora necesitamos más que nunca toda nuestra inteligencia para construir el marco que nos permita aprovechar las increíbles oportunidades que tenemos por delante. ¡Ya estoy preparando mi respuesta para ver si podemos calmar tus temores sobre el camino que propuse la semana pasada!".