EMOLTV

Abrirlo a privados, crear un "holding" y directorio tipo Banco Central: Las propuestas para el Codelco de Fontaine

Diversas ideas han surgido para reformar en profundidad la estructura y el gobierno corporativo de la cuprífera estatal.

15 de Junio de 2026 | 08:01 | Por Tomás Molina J., Emol.
imagen
El Mercurio
En los primeros días de la nueva administración de Codelco, el debate sobre el futuro de la empresa más importante de Chile ya está sobre la mesa.

Los especialistas coinciden en un diagnóstico: los problemas de la corporación son estructurales, no coyunturales, y requieren reformas de fondo. Las recetas, sin embargo, difieren en sus alcances.

El reputado "think tank" minero Cesco trazó un cuadro claro. Durante los últimos quince años, Codelco ejecutó el mayor ciclo de inversión de su historia sin lograr aumentos equivalentes de producción ni mejoras operacionales. La producción cayó desde cerca de 1,7 millones de toneladas a cifras que oscilan entre 1,3 y 1,4 millones anuales, mientras la deuda financiera alcanzó máximos históricos, incluso en un contexto de precios elevados del cobre.

"Los desafíos que enfrenta Codelco ya no pueden entenderse únicamente como problemas coyunturales asociados a deuda o precios del cobre, sino como desafíos estructurales vinculados a productividad, gobernanza, ejecución de proyectos, seguridad y continuidad estratégica", señaló Jorge Cantallopts, director ejecutivo de Cesco.

A ese telón de fondo se suman la crisis como las cifras infladas la producción en Chuquicamata y el accidente en El Teniente, donde fallecieron seis trabajadores, hechos que pusieron en cuestión los mecanismos de control y supervisión de una organización de la escala y complejidad de Codelco.

Propuesta 1: Convertir Codelco en un holding


La primera reforma que plantea Cesco es transformar la estructura organizacional de la cuprera en un modelo de tipo holding, similar al utilizado por las principales mineras internacionales. La idea es convertir a Codelco en una sociedad matriz estatal —manteniendo el 100% del control accionario del Estado— pero transformando sus divisiones en filiales con mayor autonomía.

"Codelco tiene una complejidad operacional muy alta y, curiosamente, una estructura organizacional muy simple, que no es suficiente para los desafíos que enfrenta", apuntó Cantallopts.

El director ejecutivo de Cesco plantea que podría crearse una empresa que aglutine las faenas del norte —Chuquicamata, Radomiro Tomic, Gaby y Ministro Hales—, otras que agrupen El Salvador, Andina y El Teniente, más compañías separadas para los puertos y para las fundiciones y refinerías.

Esta visión es compartida por el exministro de Minería y Energía Juan Carlos Jobet, quien en el marco de la Conferencia de Recursos Naturales Willis Latinoamérica 2026 de WTW señaló que la empresa "es demasiado grande para que el directorio arriba tenga visibilidad de lo que ocurre en cada una de las divisiones", y llamó a "empujar más capacidad de decisión más cerca" de cada una de ellas.

Propuesta 2: Un directorio tipo Banco Central


El economista Ernesto Tironi propone remodelar el gobierno corporativo de Codelco tomando como modelo el Banco Central. La receta —expuesta en una columna publicada por El Mercurio—considera reducir el directorio a cinco integrantes —contra los nueve actuales— con mandatos de diez años, renovación escalonada y selección a través de empresas de "headhunting" de reconocida competencia, con ratificación del Senado.

Bajo ese esquema, cada Presidente de la República solo podría nombrar a dos de los cinco directores durante su período de cuatro años, lo que reduciría significativamente la influencia política en la conducción de la empresa. "Como resultado de esto, en cada momento habrá tres directores que llevan al menos seis años en el cargo", precisa Tironi.

A US$25 mil millonesasciende la deuda de Codelco
El economista también propone establecer por ley un indicador de desempeño principal para el directorio: la Tasa de Rentabilidad sobre Activos (ROA), equivalente a la meta inflacionaria del Banco Central. Y, al igual que el instituto emisor, Codelco debiera estar obligado a reportar periódicamente al Senado si está cumpliendo sus metas.

Cesco también apunta al objetivo de que los directores no cambien con los gobiernos. "Hay que fortalecer los mecanismos que permitan continuidad técnica y estratégica frente a ciclos políticos que son más breves que los horizontes de maduración de la minería", sostuvo Cantallopts.

Propuesta 3: Rentabilidad antes que producción


Otra línea de reforma apunta a cambiar la lógica histórica con la que Codelco evalúa sus inversiones. Cesco propone que la discusión deje de centrarse en alcanzar metas de producción y pase a preguntarse si cada inversión es efectivamente rentable.

Para Cantallopts, es necesario avanzar en "una revisión integral de los llamados proyectos estructurales, viendo si pueden reformularse reduciendo su tamaño o secuencia, pero aumentando su rentabilidad".

Propuesta 4: Abrir proyectos al capital privado (y el debate sobre la propiedad)


Donde el análisis se vuelve más sensible es en la apertura a privados, y aquí las posiciones se separan entre quienes van más lejos y quienes prefieren no tocar la estructura de propiedad.

Cesco, Jobet y exministro de Hacienda, Ignacio Briones, representan distintos grados de la misma dirección. El "think tank" minero propone ampliar los "joint ventures", las asociaciones estratégicas y, eventualmente, abrir en bolsa proyectos de exploración específicos en mercados como Toronto, Londres o Australia, replicando acuerdos que Codelco ya tiene con Freeport, Anglo, Rio Tinto, BHP y Pucobre.

"Yo por lo menos me cuadro en aquellos que son partidarios de abrir una parte de la propiedad de Codelco porque los pones a una señal y a una evaluación externa permanentemente".

Ignacio Briones
Jobet coincide: "Hay mucho espacio para buscar asociaciones con empresas privadas", dijo, aunque descartó la privatización.

El exministro de Hacienda Ignacio Briones va más lejos. Con un diagnóstico crítico sobre la deuda de la cuprífera —que ronda los US$ 25.000 millones—, afirmó hace algunas semanas en Radio Pauta que "si fuera una empresa privada, estaría quebrada", aunque aclaró que la firma "no está fundida" porque se financia a tasas bajas gracias al respaldo implícito del Fisco. "Eso es un regalo", sentenció. Por eso, Briones se declaró abiertamente partidario de abrir una parte de la propiedad de Codelco.

"Yo por lo menos me cuadro en aquellos que son partidarios de abrir una parte de la propiedad de Codelco porque los pones a una señal y a una evaluación externa permanentemente. Esto no es ideológico, no es para recaudar plata, es exponerse al mercado, a un test de mercado para hacer las cosas mejor en pos del bien de Chile", sostuvo.

Desde el mundo empresarial, la presidenta de la CPC, Susana Jiménez, respaldó a título personal la misma tesis: "Sí es bueno que haya participación privada, sobre todo por la mirada que esto le permite al mercado respecto del funcionamiento de la gestión y la eficiencia", afirmó hace algunas semanas en Radio Universo. Jiménez advirtió además que la minería no está aportando al crecimiento económico en la magnitud esperada, pese al alto precio del cobre.

Sin embargo, el presidente de la Sonami, Jorge Riesco, frenó el entusiasmo. Levantar la bandera de la privatización sería un esfuerzo político desgastante e inviable en el Chile actual, sostuvo. A su juicio, la estatal puede obtener resultados similares a través de alianzas estratégicas con privados, sin necesidad de modificar su estructura societaria. La prioridad, dijo Riesco, debe estar en resolver los cuestionamientos por la sobreestimación de producción, la deuda y los sobrecostos de los proyectos estructurales.

El propio Gobierno cerró esa puerta por ahora. El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, fue categórico al señalar que "no estamos hablando de privatizar, sino de trabajar con privados". Los ejes de la nueva etapa, dijo, serán "seguridad, productividad y hacernos cargo de la deuda".

El desafío de Fontaine y Gómez


Más allá del debate sobre las reformas en el mediano o largo plazo, el consenso entre los analistas es que la nueva administración tiene una agenda inmediata urgente. "Bernardo Fontaine es un gran presidente, tiene todo el conocimiento y capacidad para hacer una buena gestión", dijo Jobet. Pero advirtió que el desafío es "gigantesco": reducir el endeudamiento, mejorar la ejecución de proyectos y garantizar la transparencia son las prioridades del corto plazo.

Para Tironi, la urgencia tiene una dimensión país: "¿Por qué no aprovechar esta experiencia concreta y probada para que Codelco vuelva a ser no solo el sueldo de Chile, sino también la pensión de sus ancianos más pobres?"