El Banco Central recortó su estimación para la actividad de este año y dejó fuera de sus proyecciones la posibilidad de que Chile crezca 2% en 2026, y puso un nuevo piso: un pobre 1%.
Ayer la entidad presidida por Rosanna Costa publicó el Informe de Política Monetaria (IPoM) de junio, y entre los puntos que más llamó la atención fue el ajuste que aplicó a su proyección de rango de expansión del PIB desde el 1,5%-2,5% previsto en marzo, a uno de 1%-1,75%.
La corrección no pasó inadvertida. Consultada por las razones detrás de la baja, la presidenta del Banco Central,
Rosanna Costa, apuntó principalmente al débil desempeño del primer trimestre, cuando el PIB cayó 0,5%.
"Lo más importante y lo que afecta es lo que ya pasó en el primer trimestre. Hubo una cantidad de elementos asociados a sectores de recursos naturales, la biomasa pesquera, la minería la más importante de todas; las leyes de minería y los problemas operacionales en algunas minas importantes, y los turistas que estuvieron muy presenten en el primer trimestre del año pasado esta vez fueron bastante más bajos", señaló.
Costa sostuvo que se trata de factores que, por patrones históricos, tienden a revertirse durante el año. "Eso lleva a que el rango se modifique", dijo, agregando que el nuevo rango es "25 puntos más chico" que el considerado en el informe anterior.
La perspectiva de los expertos
Pero una pregunta queda instalada: ¿Qué tan probable es que Chile efectivamente crezca solo 1% y cómo evitarlo?
Entre los economistas consultados por Emol no hay una sola respuesta. Algunos ven ese piso como un escenario posible, aunque no central. Otros creen que, si se combinan debilidad interna y nuevos shocks externos, el margen de error se estrecha.
Rodrigo Montero, decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, descartó por ahora un crecimiento bajo 1%. "Si bien no se puede descartar el 1% exacto, lo veo como un escenario con una probabilidad bastante baja", afirmó.
A su juicio, "el valor más probable para este año es 1,5%". Ese resultado, agregó, dependerá "de cómo evolucionen los riesgos externos en la economía mundial —algo que el propio Banco Central releva con fuerza en su informe de política monetaria— y también del comportamiento de la inversión, que muestra mejores perspectivas para el mediano plazo y que constituye un driver relevante para el crecimiento".
Una visión más cauta entregó
Gonzalo Escobar, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello. Para él, el piso de 1% planteado por el Central sí es un escenario posible si algunas variables internas no mejoran.
"El piso de 1% que plantea el Banco Central es algo probable. Un crecimiento en torno al 1% o por debajo de esta variable puede depender de factores como la evolución del consumo", afirmó.
Escobar advirtió que, "si este ya se ajustó a la baja y además la creación de empleo formal sigue estancada, el consumo interno seguirá viéndose afectado". Por eso, añadió, "si no mejora esta situación en el segundo semestre, claramente podemos llegar a ese nivel de crecimiento".
El economista también puso el foco en los sectores que golpearon el primer trimestre. "Hay que poner atención al sector de recursos naturales. El problema en el primer trimestre vino desde el sector de la minería, la pesca y la agricultura, principalmente por temas operacionales", dijo.
"Si esto no se normaliza y los problemas en estos sectores se mantienen, también es factible que el producto esté por debajo del 1%", añadió.
Por su parte, Alejandro Weber, decano de Economía, Negocios y Gobierno de USS y exsubsecretario de Hacienda, también ve poco probable que la economía cierre justo en el piso del rango.
"Menos crecimiento y más inflación en el corto plazo y mejores perspectivas de mediano plazo, es el gran resumen. Pero aún así, pese a que el piso de crecimiento es 1%, veo poco probable llegar a esa cifra", señaló.
Para Weber, el escenario más probable también se ubica en torno a 1,5%. "Si bien nuestras proyecciones muestran que en los últimos meses del año podremos crecer incluso al 4%, no será suficiente para compensar las cifras negativas del primer trimestre", afirmó.
"Hoy es mucho más probable cerrar el año con un crecimiento del 1,5%. Si bien nuestras proyecciones muestran que en los últimos meses del año podremos crecer incluso al 4%, no será suficiente para compensar las cifras negativas del primer trimestre."
Alejandro Weber, ex subsecretario de Hacienda
Eso sí, advirtió que la caída de la inversión es una de las señales más preocupantes del informe. "Lo que más me preocupa es la fuerte caída de la inversión para 2026: pasamos de una proyección de crecimiento de la formación bruta de capital fijo para este año del 4% en el IPoM de marzo, a apenas un 2,2%", sostuvo.
Cecilia Cifuentes, economista y directora del Centro de Estudios Financieros del ESE Business School, también estimó poco probable un crecimiento de solo 1%. En su análisis, el factor externo puede haber tenido un peso relevante, especialmente porque el cierre estadístico del IPoM ocurrió antes del acuerdo entre Irán y Estados Unidos.
"Hay que considerar sí que la fecha de cierre del IPoM fue antes del acuerdo entre Irán y Estados Unidos", señaló. "Si en el momento del cierre del IPoM ya hubiera estado el acuerdo, a lo mejor la baja en el rango de crecimiento hubiera sido un poco más moderada", agregó.
Cifuentes sostuvo que, si el acuerdo se consolida y se revierte parte del impacto sobre los combustibles, el panorama podría mejorar. "Yo veo poco probable un resultado de 1%. De hecho, si este acuerdo se firma tal como está, yo creo que nos volvemos a acercar a la probabilidad de una cifra en torno a 2%", afirmó.
Según explicó, "lo que nosotros tuvimos fue una caída bien pronunciada de las expectativas después del traspaso del alza de los combustibles". Por eso, si ese traspaso se revierte y "los precios de los combustibles se empiezan a acercar a los niveles previos", podría haber "una reversión de las expectativas" que permita crecer "a una cifra cercana a 2%".
Con todo, advirtió que ese escenario exige un repunte fuerte. "Requiere cifras bastante positivas en los últimos trimestres del año, pero creo que es un escenario que todavía es factible", dijo.
Cómo evitar el rango
Respecto de qué hacer para evitar que la economía se acerque al piso del rango, los economistas apuntaron principalmente a inversión, certeza regulatoria y contención de la incertidumbre.
Escobar sostuvo que el informe del Banco Central entrega señales en esa dirección. "Lo que se debe hacer es acelerar la legislación sobre la permisología, es decir, tratar de reducir las regulaciones y las leyes existentes en torno a materias de inversión, lo cual permitiría generar incentivos a la inversión", afirmó.
"Lo que se debe hacer es acelerar la legislación sobre la permisología, es decir, tratar de reducir las regulaciones y las leyes existentes en torno a materias de inversión, lo cual permitiría generar incentivos a la inversión."
Gonzalo Escobar, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la UNAB
También apuntó a la política monetaria. Si bien recordó que el Central mantiene la TPM en 4,5%, señaló que el ente rector "ha dado señales de que esto podría tender a relajarse en los próximos meses", lo que podría "propiciar una baja en las tasas" y fomentar "créditos más blandos a las pequeñas y medianas empresas, que son el principal motor de la generación de empleo".
Weber, por su parte, sostuvo que Chile no puede confiar solo en que el escenario internacional mejore. "Para evitar un mal resultado no podemos descansar en un mejoramiento de las condiciones internacionales. Seguimos creciendo por debajo del promedio mundial", afirmó.
A su juicio, "es fundamental corregir nuestro crecimiento tendencial" y avanzar en medidas que ataquen "las causas de nuestro bajo desempeño económico: pérdida de competitividad tributaria, incrementos de los costos laborales y las dificultades para aprobar proyectos de inversión".
Sobre lo que no se debe hacer, Escobar fue tajante: "Claramente es incorporar incertidumbre". En esa línea, advirtió que "la reforma tributaria está generando incertidumbre en el mercado" y que "una mayor incertidumbre sobre el tema tributario puede afectar de forma negativa la inversión".
Weber coincidió en el diagnóstico. "Tenemos que cerrar la llave a aumentos de impuestos, incremento del gasto fiscal y la burocracia excesiva del Estado", sostuvo. También planteó que "tampoco tenemos que introducir más incertidumbre y desconfianza".
"Nuestra economía necesita un shock de confianza", afirmó. A su juicio, eso pasa por recuperar credibilidad fiscal, contener el gasto y avanzar hacia "incentivos y reglas del juego confiables, ciertas y de largo plazo".