De izquierda a derecha: Director de Integración Económica Latinoamericana y el Caribe de Argentina, Marcos Stancanelli, secretario de Minería de Argentina, Luis Lucero, subsecretario de Minería de Chile, Álvaro González y subsecretario Relaciones Exteriores de Chile, Patricio Torres
Ministerio de Minería
Con una cartera de proyectos que supera los US$20.700 millones y en un escenario de fuerte demanda por minerales críticos, Chile y Argentina reactivaron un tratado de hace casi tres décadas que permite desarrollar iniciativas mineras en la frontera común.
La medida busca convertir la integración entre ambos países en una plataforma para atraer inversiones, reducir costos y fortalecer la actividad económica en las regiones cordilleranas.
El acuerdo volvió a ponerse en marcha durante la XIX Reunión Ordinaria de la Comisión Administradora del Tratado de Integración y Complementación Minera, realizada en Buenos Aires, encuentro que reunió a autoridades de ambos países. Se trata de la primera sesión del acuerdo bajo la administración del Presidente José Antonio Kast.
En la cita participaron los subsecretarios de Minería y Relaciones Exteriores de Chile,
Álvaro González y Patricio Torres, junto a autoridades argentinas encabezadas por el secretario de Minería,
Luis Lucero.
González, destacó que con la reactivación del tratado "la minería en nuestras fronteras será más eficiente, con menores costos, aprovechando sinergias de ambos países y aumentando la oferta de minerales críticos al mercado global".
Añadió que "a tres meses de asumido el gobierno, esta Comisión Administradora se reactiva y nos propone el desafío país de capturar parte del valor económico que generará esta alianza".
La autoridad sostuvo además que el desafío apunta a avanzar hacia una integración productiva entre ambos países.
En ese contexto, afirmó que "la próxima etapa de la integración minera debe evolucionar hacia un modelo de integración productiva, donde ambos países compartan infraestructura, proveedores, capacidades tecnológicas y creación de valor".
Asimismo, recalcó que "el éxito del tratado no se medirá por la cantidad de proyectos que crucen la cordillera, sino por la capacidad de Chile para transformar una cartera superior a US$20.700 millones en más inversión, más empleo, más innovación y más oportunidades para las regiones".
La reactivación del acuerdo se produce luego de que ambos países retomaran en mayo las conversaciones para poner nuevamente en marcha el tratado suscrito en 1997, que estableció el marco jurídico para desarrollar proyectos mineros en la zona fronteriza.
Según el Ministerio de Minería, este proceso coincide con el mayor ciclo de inversiones cupríferas que vive Argentina desde el cierre de la mina Bajo de la Alumbrera en 2018, en un contexto donde Chile busca consolidarse como un actor estratégico en el suministro de minerales críticos para la transición energética y atraer nuevas inversiones internacionales.