La creciente tensión geopolítica en Medio Oriente volvió a golpear al mercado energético. El precio del petróleo Brent superó este martes la barrera de los US$90 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también registró avances.
Lo anterior, en medio de una sucesión de ataques, represalias y amenazas que mantienen en alerta a los inversionistas ante un eventual impacto en el suministro mundial de crudo.
En las operaciones de futuros, el barril de Brent alcanzó los US$90,30, con un alza de 1,21%, mientras que el WTI para entrega en septiembre subió 1,16%, hasta US$83,44.
El movimiento responde a la preocupación por una posible interrupción del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más relevantes para el comercio internacional de petróleo.
Medio Oriente
El avance de las cotizaciones coincide con una nueva escalada militar en la región. Jordania informó que interceptó cinco drones iraníes, mientras que la Guardia Revolucionaria aseguró que el ataque estaba dirigido contra un complejo utilizado por fuerzas estadounidenses en la zona de Rukban.
A ello se suman los bombardeos ejecutados por Estados Unidos contra instalaciones militares iraníes. Desde el Mando Central estadounidense (CENTCOM) señalaron que "las fuerzas estadounidenses atacaron centros de mando militares iraníes, capacidades marítimas, emplazamientos de lanzamiento de misiles y drones, y sistemas de defensa aérea para degradar la capacidad de Irán de seguir atacando a los buques comerciales que atraviesan el estrecho de Ormuz".
La incertidumbre también se vio alimentada por la decisión de Irán de detener dos petroleros que navegaban por el estrecho de Ormuz, tras reportarse explosiones e incendios a bordo, así como por denuncias de un ataque contra otro buque en esa misma zona.
Paralelamente, los Guardianes de la Revolución afirmaron haber atacado instalaciones militares estadounidenses en Baréin y Kuwait, mientras que el ejército libanés inició su despliegue en el sur del país en el marco de un acuerdo con Israel para avanzar en el desarme de Hezbolá.
El escenario se complejiza además por el anuncio de los rebeldes hutíes de Yemen de imponer un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita, una medida que podría afectar las exportaciones de crudo del principal productor de la región.
Desde Naciones Unidas, el portavoz Stéphane Dujarric advirtió que esta amenaza "conlleva el riesgo de una escalada regional aún mayor", mientras que Estados Unidos emitió una alerta global recomendando a sus ciudadanos "extremar las precauciones" y reconsiderar los viajes hacia Medio Oriente debido al creciente riesgo de ataques vinculados al conflicto.