La emergencia provocada por el sistema frontal mantiene bajo fuerte presión al sistema eléctrico en la zona centro-norte del país.
Mientras las intensas lluvias, los deslizamientos de tierra y los cortes de caminos han dificultado la reposición del suministro en la región de Coquimbo, en Valparaíso miles de familias continúan enfrentando las consecuencias de interrupciones que, en algunos casos, se han prolongado por varios días.
El escenario ocurre en medio de una de las emergencias más complejas del último tiempo. Según el balance de Senapred, el sistema frontal ha dejado 10 personas fallecidas, más de 2.200 damnificados y sobre 104 mil personas aisladas entre las regiones de Atacama y Coquimbo, cifras que reflejan la magnitud de un fenómeno.
Los mayores problemas se concentran precisamente en las regiones de Coquimbo y Valparaíso, donde decenas de miles de clientes permanecen sin suministro.
Las dificultades de acceso a las zonas afectadas, el despliegue de cuadrillas, las compensaciones anunciadas por las empresas y las investigaciones impulsadas por las autoridades marcaron la respuesta a una contingencia que mantiene en alerta al sector energético.
Detrás de esta emergencia también aparecen dos de las mayores distribuidoras eléctricas del país: CGE y Chilquinta. Ambas concentran gran parte del suministro en las regiones afectadas y, pese a tener historias empresariales distintas, hoy comparten un mismo controlador.
Coquimbo y Valparaíso
Las cifras de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) muestran que el impacto del sistema frontal se concentra con en las regiones de Coquimbo y Valparaíso, que reúnen cerca de 88 mil clientes sin suministro eléctrico, transformándose en las zonas más golpeadas por la emergencia a nivel nacional.
En conjunto, ambas representan la gran mayoría de los cortes registrados en el país, muy por encima de otras regiones afectadas por el temporal.
La región de Coquimbo encabeza el balance nacional con 47.603 clientes sin energía. La Serena concentra la situación más crítica con 19.112 hogares afectados, equivalente a cerca del 40% de todos los cortes de la región.
Le siguen la comuna de Coquimbo, con 7.368 clientes sin suministro; Andacollo, con 4.113; Monte Patria, con 3.618; Ovalle, con 2.685; y Combarbalá, con 2.293.
En la región de Valparaíso, en tanto, permanecen 40.184 clientes sin suministro. La afectación se encuentra distribuida en gran parte del territorio regional, con Olmué como la comuna más afectada, al registrar 4.675 clientes sin electricidad.
Le siguen Valparaíso, con 3.767; El Tabo, con 3.273; Quilpué y Nogales, ambas con más de 3 mil usuarios afectados; además de Viña del Mar, con 2.949, y Puchuncaví, con 2.800 clientes sin servicio.
Las dificultades para reponer el suministro
Las condiciones meteorológicas y los problemas de conectividad han complicado el trabajo de las cuadrillas en la Región de Coquimbo. La ministra de Energía, Ximena Rincón, sostuvo en radio Infinita que "en el caso de Coquimbo la situación es mucho más compleja" debido a que los cortes de caminos han impedido que los equipos de CGE accedan a diversos sectores afectados.
La secretaria de Estado explicó además que la empresa incluso contrató helicópteros para llegar a las zonas más críticas, pero las condiciones climáticas impidieron su utilización.
"Eso significa entonces que vamos a demorarnos un poco más, porque mientras no se pueda acceder, no tenemos cómo llegar", advirtió.
En Valparaíso, de acuerdo al balance entregado por las autoridades, el temporal llegó a dejar a más de 200 mil clientes sin suministro en la región en la jornada del viernes. La cifra disminuyó considerablemente durante las últimas horas.
El seremi de Energía, Celso Quezada, aseguró que "ha sido un temporal bastante duro, fuerte y crítico" y comprometió que los trabajos continuarán "hasta que el último cliente que dependa de las empresas distribuidoras quede conectado".
En tanto, el delegado presidencial de esa región, Manuel Millones aseveró en Radio 13c que "se requiere presencia militar si es que los cortes continúan. Las cuatro empresas eléctricas de la zona se comprometieron a realizar la reposición total hoy, porque hay personas que llevan cuatro días sin luz".
Compensaciones e investigación a las distribuidoras
Frente a la prolongada duración de los cortes, las distribuidoras anunciaron medidas extraordinarias para compensar a los clientes afectados por la pérdida de alimentos. CGE comprometió un pago de $40 mil sin necesidad de acreditar gastos, mientras que los daños superiores podrán ser evaluados con documentación de respaldo.
Chilquinta, por su parte, estableció un sistema escalonado según la duración de la interrupción del servicio. Los clientes podrán recibir entre 1 y 3 UF, monto que en los casos más extensos alcanza aproximadamente los $122 mil. Paralelamente, la empresa anunció una compensación extraordinaria desde $40 mil para pérdidas de alimentos, sin exigir boletas para el monto base.
Las compensaciones, sin embargo, no frenaron el malestar de alcaldes y vecinos que evalúan acciones colectivas por la demora en la reposición del suministro.
A ello se suma la decisión del seremi de Energía de solicitar a la SEC una investigación para verificar si Chilquinta desplegó efectivamente las cuadrillas y recursos comprometidos durante la emergencia, proceso que podría derivar en sanciones si se detectan incumplimientos.
Dos empresas con más de un siglo de historia y un mismo controlador
CGE nació en 1905 y fue una de las empresas pioneras en la electrificación de las regiones fuera de Santiago. Con el paso de las décadas expandió sus operaciones desde Arica hasta Magallanes, diversificó sus negocios hacia el gas y pasó por distintos procesos de adquisición hasta ser comprada por la española Gas Natural Fenosa, hoy Naturgy.
Finalmente, en 2021 quedó bajo el control de la estatal china State Grid, tras la aprobación de la Fiscalía Nacional Económica.
La historia de Chilquinta tiene un origen distinto. Surgió tras la reorganización del sector eléctrico en la década de 1980, cuando la antigua Chilectra fue dividida en distintas filiales.
Luego de su privatización amplió su presencia en transmisión eléctrica y distribución de gas en Valparaíso, pasó al control de la estadounidense Sempra Energy y, en 2020, también fue adquirida por State Grid International Development, consolidando la presencia del grupo chino como el principal actor de la distribución eléctrica en Chile.
Con todo, en 2020, la gigante china State Grid International Development Limited (SGID) acordó la compra del 96% de la chilena Compañía General de Electricidad (CGE) por US$3.039 millones. Se trata de la misma empresa asiática que en octubre del 2019 adquirió por US$2.230 millones la firma de distribución eléctrica Chilquinta.