El avance de los pagos digitales en Chile ha ido acompañado de un desafío cada vez más relevante para el sistema financiero: el aumento de los fraudes.
Si bien el Banco Central destacó que estos medios continúan expandiéndose y ganando espacio en las transacciones cotidianas, el quinto Informe de Sistemas de Pago (ISiP) 2026 advirtió que durante el primer semestre del año crecieron tanto el número de denuncias como los montos asociados a operaciones fraudulentas, alcanzando los US$98 millones solo en bancos.
El instituto emisor sostuvo que, aunque los fraudes han retrocedido respecto de los niveles más altos registrados en los últimos años, especialmente tras los cambios legales implementados desde 2020, todavía existen desafíos regulatorios y operacionales para fortalecer la confianza en los medios de pago digitales y favorecer su adopción.
Denuncias llegan a US$98 millones
El informe señaló que, considerando únicamente a la banca, durante el primer semestre de este año aumentó el número de denuncias por fraude respecto del mismo período del año anterior.
Los montos involucrados alcanzaron los US$98 millones, equivalente al 0,06% del valor total transado mediante medios de pago digitales. Según el Banco Central, esta proporción viene aumentando desde el segundo semestre de 2024 y supera los niveles observados a comienzos de 2022, cuando comenzó a recopilarse esta información.
El organismo explicó que la evolución de estos indicadores refleja que, pese al crecimiento de los pagos digitales, persisten riesgos que requieren seguir perfeccionando tanto la regulación como las medidas de prevención implementadas por la industria.
Tarjetas de débito elevan su tasa de fraude
El informe evidenció que las tarjetas de débito registraron un aumento en su tasa de fraude, pasando de 0,04% a 0,07% entre el primer semestre del año pasado y el mismo período del presente ejercicio.
Dado que este es el medio de pago más utilizado en Chile, su evolución tiene una incidencia importante en el resultado agregado del sistema.
En las tarjetas de crédito, en tanto, la tasa continúa siendo la más alta entre los principales instrumentos de pago. Durante el primer semestre, el 0,14% de los montos transados fue denunciado como fraudulento.
En contraste, las Transferencias Electrónicas de Fondos (TEF) mostraron una mejora, reduciendo su tasa de fraude desde 0,04% a 0,03%, mientras que los giros en cajeros automáticos permanecieron estables en 0,02%, muy por debajo de los niveles registrados durante el primer semestre de 2024.
Hay diferencias entre bancos
El Banco Central también concluyó que las tasas de fraude no son homogéneas entre las distintas instituciones financieras.
El informe explicó que el número de denuncias y los montos involucrados, por sí solos, no permiten comparar el desempeño de cada banco, ya que cada entidad posee una cantidad distinta de clientes y de transacciones.
Sin embargo, al ajustar los datos por el número de operaciones realizadas con los medios de pago de cada emisor, se observan diferencias relevantes entre bancos.
Para el instituto emisor, ello sugiere que, bajo un mismo marco legal y regulatorio, existen factores propios de cada institución que inciden en presentar mayores o menores niveles de fraude.
La experiencia europea
El Banco Central incorporó además un análisis comparado con la Unión Europea, donde las tasas de fraude se han mantenido relativamente estables entre 2022 y 2024.
El reporte muestra que las tarjetas concentran los mayores niveles de fraude, mientras que las transferencias de crédito presentan tasas considerablemente más bajas.
Asimismo, identifica que las operaciones remotas y transfronterizas son las más expuestas, especialmente cuando la contraparte se encuentra fuera del bloque europeo, escenario en el que las tasas de fraude con tarjetas pueden ser hasta 17 veces superiores a las operaciones domésticas.
El informe también destacó que la autenticación reforzada de clientes (SCA) ha demostrado ser una herramienta efectiva para disminuir estos riesgos, ya que las transacciones que no utilizan este mecanismo presentan tasas de fraude entre dos y tres veces mayores que aquellas que sí lo incorporan.
Banco Central llama a reforzar la prevención
Frente a este escenario, el Banco Central planteó que reducir los niveles de fraude exigirá un esfuerzo conjunto entre autoridades, entidades financieras y usuarios.
El informe sostuvo que, además de eventuales ajustes regulatorios y legales, será necesario fortalecer las medidas de seguridad implementadas por los proveedores de medios de pago, junto con promover mejores prácticas por parte de los clientes.
Al mismo tiempo, advirtió que las estrategias de prevención deben resguardar una adecuada experiencia para los usuarios y considerar las diferencias existentes entre los distintos medios de pago, los montos involucrados y los canales mediante los cuales se realizan las operaciones.