El desempeño de las empresas chilenas continúa siendo más débil de lo que esperaban a comienzos de año. Esa es una de las principales conclusiones que arrojó el Informe de Percepciones de Negocios (IPN) de agosto, publicado esta mañana por el Banco Central, donde las compañías describen un escenario marcado por altos costos, consumidores más cautelosos y menores márgenes de ganancias.
El instituto emisor sostuvo que el conflicto entre Estados Unidos e Irán sigue siendo el principal factor detrás del encarecimiento de combustibles, transporte e insumos, situación que ha golpeado el desempeño de las firmas durante el primer semestre y ha obligado a varias a revisar a la baja sus proyecciones para este año.
A ello se suma una demanda más débil, impulsada por consumidores que han moderado sus gastos debido al aumento del costo de la vida y a una percepción más pesimista sobre la economía local. En este contexto, muchas empresas reconocen que no han podido trasladar completamente sus mayores costos a los precios finales, reduciendo sus márgenes de rentabilidad.
Pese a este escenario, el Banco Central identificó que las expectativas siguen siendo positivas hacia adelante, aunque con un optimismo menor al observado hace algunos meses. Las empresas esperan que parte de las presiones sobre los costos comiencen a disminuir durante los próximos meses y
ven un panorama más favorable para 2027, apoyado en una menor incertidumbre y en el avance de proyectos de inversión.
El informe también advirtió un deterioro en las condiciones de financiamiento bancario, un aumento en la demanda por créditos destinados a capital de trabajo y expectativas de inflación que permanecen estables, aunque las empresas estiman que el retorno a niveles considerados normales tardará más de lo previsto debido a la prolongación del conflicto en Medio Oriente.
Desempeño por debajo de lo esperado
El Banco Central señaló que las empresas perciben un desempeño moderado de sus negocios, incluso inferior al previsto para este año. Si bien existen diferencias entre sectores, el diagnóstico es transversal: el alza de los costos derivada del conflicto en Medio Oriente continúa afectando la actividad económica.
Entre los testimonios recogidos por el instituto emisor, un gerente de un gremio minero resumió el escenario. "El primer semestre de este año ha sido malo, no conversa con la cartera de inversiones presentada a fines del año pasado. Tampoco conversa con los precios del cobre".
Desde el comercio también se reporta una caída en la actividad. Un gerente del sector afirmó que "ha bajado el número de clientes y la venta ha sido pareja. Ha bajado respecto de un año atrás, 7% menos en número de personas. La venta por internet no alcanza para compensar".
En tanto, un gerente de una empresa de servicios reconoce que esperaban "mejores resultados este año, esperaba más volúmenes de venta. Proyectábamos que el primer semestre iba a haber una recuperación, pero fue al revés, hubo una contracción".
Márgenes cada vez más estrechos
El informe sostiene que el aumento del precio de los combustibles y la incertidumbre económica han llevado a los consumidores a moderar sus gastos, afectando especialmente a sectores ligados al consumo, como comercio, restaurantes, hotelería y automotriz.
En ese contexto, muchas empresas afirman que el mercado no ha permitido trasladar completamente los mayores costos.
Un gerente de la industria de alimentos señaló que "hemos reducido el margen, la última línea es la que sufre. No hay posibilidad de traspasar completo (el aumento de costos), porque el mercado no te da para subir los precios".
Desde el rubro de restaurantes también describen una menor disposición al consumo. "El flujo ha bajado, se nota una contracción y la gente está cuidando más el bolsillo. Cuando empezó el tema de la bencina la gente se asustó y dijo 'vamos a ver qué pasa primero'".
Esperanza puesta en 2027
El Banco Central indicó que las empresas redujeron sus expectativas para este año respecto de lo que proyectaban a comienzos de 2026, aunque continúan esperando una mejor segunda mitad del año y un escenario más favorable durante 2027.
Según los entrevistados, ello dependerá de una reducción de las presiones sobre los costos, una mayor claridad político-legislativa y del avance de proyectos de inversión actualmente postergados.
Un gerente de servicios empresariales sostuvo que "...si se mantiene
(el panorama) como está el día de hoy, deberíamos tener una mejor demanda y rentabilidad el segundo semestre. Pero los números no van a ser mucho mejores que el 2025".
Mientras que otro ejecutivo del mismo rubro admitió que "hicimos un forecast y decidimos que el próximo semestre se va a mantener plano, parecido al segundo trimestre. Eso está bajo las expectativas de inicios de año y dentro del escenario pesimista".
Empleo, crédito e inflación
El informe mostró dotaciones laborales mayormente estables, con menor búsqueda de trabajadores y persistentes dificultades para encontrar mano de obra especializada.
En crédito, las empresas reportan más trabas para renovar líneas bancarias y mayores demoras en la aprobación de préstamos, pese a que aumentaron las solicitudes de financiamiento para capital de trabajo. "Las empresas medianas y pymes, estamos muy 'acogotadas'", graficó un representante de una cámara regional de comercio.
En inflación, las expectativas se mantienen estables en 4% a 12 meses y 3,5% a dos años, aunque las empresas anticipan una convergencia más lenta por la prolongación del conflicto en Medio Oriente.