Ya es de público conocimiento que Chile avanza hacia un nuevo sistema de pagos instantáneos orientado especialmente al comercio minorista, un segmento donde el efectivo todavía conserva una presencia relevante.
Si bien, se ha mencionado varias veces la experiencia brasileña de Pix como uno de los principales referentes internacionales, el modelo que busca impulsar el Banco Central tendría mayores similitudes con Bizum, la plataforma desarrollada por la industria financiera española.
La diferencia está principalmente en quién administra el sistema. Pix fue creado y es operado directamente por el Banco Central de Brasil. En Chile, en cambio, el instituto emisor
pretende establecer un marco regulatorio que permita al sector privado desarrollar y gestionar la infraestructura.
Ese diseño se acerca a la experiencia de Bizum, una iniciativa que nació de la colaboración entre bancos, asociaciones financieras e infraestructuras de pago españolas.
Su historia
El origen de Bizum se remonta a 2015, cuando 20 entidades bancarias españolas, tres asociaciones del sector —AEB, CECA y UNACC— y las compañías de infraestructura de pagos Redsys, Cecabank e Iberpay comenzaron a trabajar en una solución conjunta para agilizar los pagos cotidianos.
La empresa Bizum fue constituida oficialmente en junio de 2016 y, en octubre de ese mismo año, lanzó su servicio de transferencias entre personas, conocido como pago P2P (persona a persona).
A diferencia de otras plataformas desarrolladas por empresas tecnológicas, Bizum se integró directamente dentro de las aplicaciones de los bancos participantes. De esta manera, los usuarios pudieron enviar dinero utilizando principalmente el número de teléfono del destinatario, evitando ingresar datos como el banco, el número de cuenta o el RUT.
Actualmente, el sistema reúne a casi 40 marcas bancarias que operan en España y Andorra, y supera los 27 millones de usuarios activos.
Su expansión ha sido progresiva. En 2017 incorporó donaciones a organizaciones sociales y, dos años después, habilitó los pagos en comercio electrónico. Con el tiempo, la plataforma también agregó pagos mediante códigos QR, identificación digital y nuevas formas de integración con comercios.
Hoy, Bizum puede utilizarse en alrededor de 70 mil tiendas en línea y se ha convertido en una expresión cotidiana entre los usuarios españoles: "Hazme un Bizum".
El problema que Chile busca resolver
En Chile, el acceso a medios de pago digitales es masivo. De acuerdo con los datos citados del Banco Central, cada persona mayor de 15 años realizó, en promedio, 435 pagos digitales durante el último año, cifra que representa un crecimiento de 15% en doce meses.
Sin embargo, todavía existen brechas importantes en el comercio de menor tamaño. Solo el 10% de las transferencias interbancarias corresponde a pagos realizados a comercios y un 28% de los establecimientos carece de dispositivos para aceptar tarjetas.
La dificultad se concentra especialmente en ferias libres, regiones, pequeños comercios y operaciones de bajo monto.
"El sistema funciona bien entre personas, pero no ha logrado escalar de forma masiva al comercio, especialmente al más pequeño, donde el efectivo sigue siendo relevante en ferias, regiones y transacciones de bajo monto", explicó Juan Antonio Figueroa, director ejecutivo de ChilePay a El Mercurio.
Una de las barreras está en la cantidad de información requerida para realizar una transferencia tradicional.
"Hoy, para hacer una transferencia, debes llenar una serie de datos como nombre, RUT, número de cuenta y banco, y esto genera un desincentivo si el pago que debes hacer es de bajo valor, dado que puede ser una mejor opción incluso sacar plata de un cajero y pagar", señaló Franco Rizza, socio de Riesgo y Regulación en Deloitte.
El nuevo sistema permitiría simplificar ese proceso mediante herramientas como códigos QR o alias asociados a las cuentas, facilitando que una persona pague directamente desde su teléfono.
Un sistema privado bajo regulación del Banco Central
La presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, anunció que durante los próximos meses se pondrá en consulta pública una regulación destinada a "fortalecer y facilitar" los pagos instantáneos, con especial atención en la resiliencia del sistema minorista.
El objetivo sería crear una nueva infraestructura para los pagos entre personas y comercios, conocida como P2M, que entregue disponibilidad inmediata de los fondos y costos competitivos para los establecimientos.
Y el principal punto de encuentro entre la propuesta chilena y Bizum es la participación del sector privado. En España, la plataforma pertenece a un conjunto de entidades financieras y funciona como una infraestructura compartida por los bancos adheridos.
En Chile, el Banco Central asumiría un rol regulador y el desarrollo operativo quedaría en manos de la industria. Esto obligaría a definir quién administrará el sistema, qué entidades podrán participar y bajo qué condiciones se conectarán bancos, empresas financieras y proveedores de cuentas digitales.