Durante las semanas más frías del invierno, encontrar pellets se ha convertido en una verdadera carrera contra el tiempo para miles de familias del sur de Chile.
En distintas comunas, especialmente desde la región del Biobío hacia el sur, consumidores relatan que la respuesta "no hay, nos llega la próxima semana" comenzó a repetirse con mayor frecuencia en supermercados y puntos de venta, alimentando el temor a una eventual escasez justo cuando el consumo alcanza su punto más alto.
Respecto de sus valores, el saco de pellet de 15 kilos es la presentación estándar más demandada del rubro. Actualmente, los precios de comercialización oscilan entre los $4.200 y $5.500 por unidad en distribuidoras, registrando valores de hasta $7.000 en ventas minoristas con despacho a domicilio.
Con todo, la preocupación no surge solo por la falta temporal de stock en algunos locales. Motivado por el alza de los combustibles, el pellet se ha transformado en un bien estratégico para los hogares que dependen de este sistema de calefacción, al punto que vecinos y condominios organizan compras anticipadas de decenas de sacos para evitar quedarse sin abastecimiento en los períodos de temperaturas más extremas.
El invierno, además, aún tiene varias semanas por delante y finalizará recién el 22 de septiembre.
Pero, ¿existe realmente un riesgo de desabastecimiento? Desde la industria aseguran que el panorama es distinto al que perciben muchos consumidores.
Aunque reconocen una fuerte presión sobre la logística durante los peaks de demanda y un escenario complejo para conseguir materia prima, sostienen que la producción continúa operando con normalidad y que el mercado mantiene disponibilidad.
La Asociación Chilena de Biomasa (AChbiom), gremio que reúne a las principales empresas del sector, afirmó que la industria atraviesa una etapa de consolidación, impulsada por inversiones, nuevas plantas y mejoras tecnológicas que buscan responder a un consumo que ha crecido sostenidamente durante los últimos años.
Sin embargo, detrás de esa aparente tranquilidad existen desafíos que explican por qué, pese a que las fábricas siguen produciendo, algunos consumidores igualmente encuentran estanterías vacías.
¿Stock disponible?
Desde AChbiom descartaron que actualmente exista un problema generalizado de abastecimiento. La gerenta del gremio, Daniela Espinoza, señaló a Emol que "a la fecha, podemos señalar que existe stock disponible y que las empresas se encuentran produciendo de acuerdo con lo previsto para la temporada de invierno".
Según detalló, la industria nacional ya se encuentra consolidada y distribuida desde Valparaíso hasta Magallanes. Durante 2025 la producción superó las 250 mil toneladas y este año proyectan un nuevo incremento, impulsado además por la incorporación de nuevas plantas productivas.
El Biobío continúa liderando ampliamente la fabricación nacional, concentrando cerca del 45% del volumen producido, seguido por Maule y La Araucanía. No obstante, la entrada de nuevos actores podría modificar esa distribución en el corto plazo.
Pese a ello, Espinoza advirtió que el comportamiento del mercado tiene una característica propia que muchas veces genera la percepción de escasez.
"Es normal que los niveles de stock disminuyan durante esos meses, especialmente durante períodos de bajas temperaturas, cuando la demanda aumenta de manera significativa"
Daniela Espinoza
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Es importante considerar que la producción de pellet tiene una marcada estacionalidad", explicó, detallando que la fabricación se concentra principalmente durante el verano, mientras que las ventas aumentan entre marzo y septiembre.
Por ello, añadió que "es normal que los niveles de stock disminuyan durante esos meses, especialmente durante períodos de bajas temperaturas, cuando la demanda aumenta de manera significativa. Esto requiere esfuerzos para agilizar las cadenas logísticas para responder a los peak de demanda".
Por qué algunos consumidores no encuentran pellet
La situación descrita por consumidores del sur del país refleja justamente ese fenómeno. Aunque exista producción suficiente, la demanda puede crecer de manera muy acelerada durante las olas de frío, provocando que determinados puntos de venta agoten temporalmente sus existencias mientras esperan nuevas reposiciones.
Desde la asociación reconocieron que hay zonas donde el desafío no pasa por fabricar más pellet, sino por hacerlo llegar oportunamente a los lugares de consumo.
"Existen zonas que requieren un mayor esfuerzo logístico debido a su distancia de los principales centros productivos, especialmente durante las semanas de mayor demanda y en períodos de bajas temperaturas", aseveró Espinoza.
Por esa razón, el gremio insistió en que los consumidores no esperen a los momentos de mayor consumo para abastecerse. "Reiteramos el llamado a los consumidores a planificar sus compras y no esperar los períodos de mayor demanda para abastecerse", enfatizó.
El impacto de Innapel y la crisis forestal
Uno de los principales factores que observaba el mercado era el efecto que podría tener la desaparición de Innapel, empresa que entró en liquidación, junto con la compleja situación que atraviesa parte de la industria forestal.
Sobre ese punto, la gerenta de AChbiom afirmó que la salida de la compañía tuvo consecuencias, aunque acotadas.
"La salida de una empresa como INNAPEL, si bien no correspondía a la mayor capacidad productiva de la región, sí representaba un actor relevante. Su salida ha significado que parte de esa demanda sea absorbida por otras empresas", explicó.
Más complejo resulta el escenario asociado a la menor actividad de algunos aserraderos. Espinoza señaló que "el cierre o la disminución de la actividad de algunos aserraderos, ha reducido la disponibilidad de aserrín y viruta, que constituyen la principal materia prima para la fabricación de pellets".
Esa menor oferta de subproductos forestales ha incrementado la competencia por la materia prima, obligando a las empresas a buscar nuevas soluciones para mantener sus niveles de producción.
Tecnología e inversiones para sostener la oferta
Frente a las restricciones en el abastecimiento de materia prima, las empresas han debido modificar sus procesos productivos.
Según explicó la ejecutiva, varias compañías incorporaron sistemas de secado y nuevas tecnologías que permiten utilizar materiales con mayor contenido de humedad, ampliando las fuentes de abastecimiento.
"Estas inversiones han contribuido a mantener la continuidad de la producción y a reducir la dependencia de materia prima seca disponible en determinadas épocas del año", afirmó.
"Varias empresas proyectan ampliar su capacidad de producción durante los próximos meses y, además, esperamos el ingreso de nuevos actores al mercado, lo que contribuirá a fortalecer la oferta nacional"
Daniela Espinoza
Al mismo tiempo, el crecimiento sostenido del consumo ha impulsado nuevos proyectos de expansión.
"Varias empresas proyectan ampliar su capacidad de producción durante los próximos meses y, además, esperamos el ingreso de nuevos actores al mercado, lo que contribuirá a fortalecer la oferta nacional", añadió.
Costos al alza y el desafío de contener los precios
Aunque el abastecimiento aparece como la principal preocupación de los consumidores, la evolución de los precios también se mantiene bajo observación.
La industria admitió que sus costos han aumentado de manera importante durante el último año debido al incremento en combustibles, transporte e insumos productivos.
"La industria del pellet ha enfrentado un aumento importante en sus costos de operación", dijo Espinoza.
Pese a ello, aseguró que las empresas han buscado evitar un traspaso completo de esos mayores costos a los consumidores. "Los productores han realizado importantes esfuerzos para mejorar su eficiencia y absorber parte de estos mayores costos, procurando que el traspaso al precio final sea el menor posible".
A ese escenario se suma la creciente competencia por el aserrín y la viruta con otros usos industriales, un elemento que también presiona los costos de producción.
Un mercado que apuesta por la estabilidad
A pesar de las dificultades que enfrenta la cadena forestal, desde AChbiom aseguran que el panorama para los próximos meses es de estabilidad.
"La industria del pellet ha demostrado una importante capacidad de adaptación y hoy se encuentra en una etapa de consolidación", sostiene Espinoza.
No obstante, advirtió que el desarrollo futuro del sector seguirá dependiendo del fortalecimiento de toda la cadena forestal.
"El principal desafío sigue siendo fortalecer toda la cadena de suministro de biomasa", afirmó, agregando que contar con una industria forestal competitiva resulta clave para asegurar la disponibilidad de materia prima y sostener el crecimiento de un combustible que cada invierno gana más protagonismo en los hogares del sur del país.