El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, abordó los resultados de las Cuentas Nacionales correspondientes al segundo trimestre, período en que la actividad económica entregó una negativa sorpresa, al registrar una contracción de 0,2% interanual.
El Banco Central, además, a la baja el resultado del primer trimestre, desde -0,5% a -0,3%. Con ello, el primer semestre anotó una contracción económica de 0,26%.
El resultado abrió nuevamente el debate sobre una eventual recesión técnica, debido a que bajo la medición interanual Chile acumula dos trimestres negativos. Sin embargo, la definición no es única: al considerar la variación intertrimestral desestacionalizada, la economía no habría entrado técnicamente en recesión. Y es que, descontada la estacionalidad, la economía no registró variación respecto del trimestre anterior.
En ese escenario, Mas atribuyó parte importante del desempeño del segundo trimestre a las dificultades que han enfrentado sectores ligados a los recursos naturales. "Los resultados del segundo trimestre reflejan que hemos enfrentado un cementerio exigente, marcado especialmente por los desafíos estructurales y operacionales en la minería y la pesca".
Pese al retroceso de la actividad agregada, el biministro destacó el comportamiento de los sectores no mineros, que registraron un crecimiento durante el período, impulsados principalmente por los servicios personales y el comercio. "El dinamismo del sector no minero confirma que nuestra economía tiene resiliencia y capacidad para crecer".
La autoridad también puso el foco en las medidas que, a su juicio, deberán impulsar la actividad durante los próximos meses, apuntando especialmente a la inversión y a la recuperación de la capacidad productiva.
"Como gobierno, vamos a acelerar el paso, destrabar inversiones, realizar proyectos y entregar a certezas para recuperar nuestra capacidad productiva y generar más empleo".
En esa línea, Mas vinculó el desafío económico con la situación del mercado laboral y sostuvo que la recuperación del crecimiento debe traducirse en beneficios concretos para los hogares.
"Nuestro desafío es crecer con más fuerza y lograr que ese crecimiento llegue a las familias. Porque detrás de cada cifra hay personas, trabajadores que buscan una oportunidad, familias que quieren progresar y miles de chilenos que necesitan que la economía vuelva a tener más y mejores empleos".
El desempeño del trimestre estuvo marcado por una caída de la minería y por menores exportaciones de bienes, entre ellos el cobre. En contraste, el consumo de los hogares aumentó 1,2%, mientras que la inversión mostró una contracción de 3,9%, explicada principalmente por una desacumulación de existencias.
Con estos resultados, el segundo trimestre deja una señal más débil para el inicio de la segunda mitad del año, luego de que el Imacec de junio -que había crecido 2,4% interanual- alimentara expectativas de una recuperación y alejara temporalmente el escenario de recesión técnica.