El exministro de Hacienda, Nicolás Grau cuestionó la forma en que el Gobierno enfrentó el impacto del alza de los combustibles y sostuvo que existían alternativas para amortiguar el shock externo, apuntando tanto al espacio fiscal disponible como al manejo de las expectativas económicas.
En conversación con Radio Infinita, Grau partió señalando que la economía chilena enfrenta un escenario "bastante peor del que se esperaba", aunque enfatizó que una parte importante de ese deterioro responde a factores que no dependen directamente del Gobierno.
En esa línea, recordó que en diciembre de 2025 se esperaba que la economía creciera al menos 2,5% durante este año, apoyada en el desempeño que había mostrado la inversión y el PIB no minero durante 2025. Posteriormente, explicó, que en enero y febrero registraron cifras negativas asociadas a sectores específicos, como pesca y minería.
A ello se sumó después el shock externo provocado por el precio del petróleo.
Fue precisamente en ese punto donde Grau planteó sus principales cuestionamientos a la actual administración de José Antonio Kast. A su juicio, la política macroeconómica debía haber permitido amortiguar de mejor manera ese escenario.
"Si uno tiene un shock malo de afuera, el rol principal de la política macroeconómica es suavizar el impacto de ese shock para la actividad, protegiendo a las personas más vulnerables, pero también protegiendo la actividad económica, protegiendo los empleos y yo creo que eso no se realizó", sostuvo.
Consultado específicamente por el denominado "bencinazo", respondió que "claro, el bencinazo".
El extitular de Teatinos 120 agregó que permitir que un shock externo tenga un impacto mayor sobre la actividad puede terminar generando consecuencias adicionales tanto sobre el mercado laboral como sobre las cuentas fiscales.
"Si la economía baja producto de que hay un mal diseño macroeconómico que no suaviza suficiente el shock como lo debiera hacer, finalmente eso genera desempleo y también genera menos recursos fiscales", afirmó.
La critica de Grau
Ante la pregunta de si existían alternativas considerando que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz había planteado que no había recursos suficientes para contener el alza, Grau apuntó al costo fiscal de otras decisiones adoptadas por el Ejecutivo.
"En el informe financiero de la ley que se acaba de aprobar, de la megarreforma, reconstrucción, reforma tributaria, como uno quiera llamarle a eso, en ese informe financiero se está diciendo que el Estado va a perder US$2.000 millones cada año", señaló.
Luego agregó que esos recursos se comprometerían de manera permanente, mientras que para enfrentar el alza de los combustibles se requería un esfuerzo acotado.
"Va a perder US$2.000 millones al año, no solo por una vez, sino que todos los años sucesivamente, para hacer la reforma que querían hacer y no estaban disponibles a menos que eso y por una vez, para justamente acomodarse", sostuvo.
También recordó la decisión del Gobierno de solicitar un mayor margen de endeudamiento.
"El gobierno también tomó una decisión de pedir US$6.000 millones más de deuda, de espacio de deuda, por distintas razones al Congreso, por lo tanto había espacio para hacer distintas cosas."
Nicolás Grau, ex ministro de Hacienda
"El gobierno también tomó una decisión de pedir US$6.000 millones más de deuda, de espacio de deuda, por distintas razones al Congreso,
por lo tanto había espacio para hacer distintas cosas", afirmó.
Grau, de todas formas, buscó separar el origen externo del aumento de los combustibles de las decisiones que, a su juicio, correspondían al Ejecutivo.
"Que tenga un precio, aunque a pesar de que sean tus amigos en el mundo, digamos que tus amigos en el mundo estén dejando la embarrada, eso tampoco es responsabilidad del gobierno, y que eso se exprese en los precios de la bencina, eso tampoco es responsabilidad del gobierno", señaló.
Sin embargo, inmediatamente agregó que "lo que sí es responsabilidad del gobierno es lo que ha ocurrido con las expectativas y el no haber manejado, el haberse olvidado de la macroeconomía".
El exministro insistió en que el objetivo de la política macroeconómica frente a un episodio de este tipo debía ser reducir su transmisión hacia el resto de la economía.
"Si el rol de la macroeconomía es justamente, de la política macroeconómica, es suavizar los shocks para que la economía no tenga un efecto mayor del que debiera tener por algo que está ocurriendo externamente. Yo creo que se olvidaron de ese principio básico", concluyó.