¿Qué tanto pueden afectar las redes sociales en el ámbito laboral? Al parecer, mucho más de lo que se podría pensar y prueba de ello es que en Chile, la mitad de los trabajadores (50%) afirma haber experimentado o presenciado situaciones en que una publicación realizada en redes sociales personales tuvo efectos negativos en el ambiente laboral.
La cifra representa un aumento de nueve puntos porcentuales respecto de 2025 y ubica a Chile como el país de la región donde este fenómeno tiene mayor presencia. Entre quienes conocen casos de este tipo, el 71% señala que le ocurrió a alguien de su entorno, mientras que el 29% asegura haberlo vivido directamente.
Los datos corresponden al estudio “Redes Sociales y Empleo” de Laborum y muestran que las consecuencias pueden ir desde daños a la reputación laboral hasta la pérdida del empleo. El 52% menciona daños a la reputación laboral, mientras que un 35% señala la pérdida del empleo y un 32% la pérdida de oportunidades de ascenso. Además, un 10% afirma que la situación terminó provocando un cambio de rubro y un 5% reporta la pérdida de clientes o potenciales clientes.
El impacto también se refleja en la forma en que los trabajadores utilizan estas plataformas. El 64% asegura que controla lo que publica por temor a que pueda generar consecuencias negativas para su carrera, el porcentaje más alto entre los países analizados.
Las redes sociales, además, han comenzado a influir en los procesos de selección. Según el estudio, el 22% de los especialistas en Recursos Humanos reconoce que revisa las cuentas de los candidatos para conocer sus intereses y personalidad, evaluar su reputación online y contrastar la información entregada durante el proceso.
Para Hernán Leal, fundador y presidente ejecutivo de FASTCO Group -experiencia de clientes y gestión de procesos comerciales-, esta situación demuestra que la separación entre la vida personal y profesional es cada vez más difusa. “Hoy todos tenemos una vitrina pública, aunque tengamos pocos seguidores. Una publicación puede ayudarte a mostrar lo que haces, construir contactos y abrir oportunidades. Pero también puede producir el efecto contrario”, dijo.
El fenómeno también abre un debate sobre los límites entre la vida privada y las decisiones laborales, especialmente considerando que el 1 de diciembre de 2026 entrará en vigencia la Ley 21.719, que establece nuevas reglas para el tratamiento de datos personales y considera sensibles, entre otros, los relacionados con la afiliación política y las convicciones ideológicas.