Con un llamado directo al mundo empresarial a involucrarse en los problemas sociales que enfrenta Chile, el arzobispo de Santiago, cardenal Fernando Chomali, presentó este viernes su nueva carta "La empresa promotora del bien común" (revísa el documento completo abajo), en un encuentro organizado junto a la Unión Social de Empresarios Cristianos (USEC).
La actividad se realizó en el Salón Papa Francisco del Arzobispado de Santiago, que estuvo repleto, con más de 500 personas, y donde incluso faltaron sillas ante la alta convocatoria. Entre los asistentes estuvieron el empresario y exministro Alfredo Moreno, la presidenta de la CPC, Susana Jiménez, la presidenta del Senado, Paulina Núñez, el senador del Frente Amplio Diego Ibáñez, además de otros representantes del mundo empresarial y del Gobierno, como el ministro de Trabajo, Tomás Rau.
La presentación contó además con los comentarios del economista y expresidente del Banco Central
Vittorio Corbo y del propio Moreno.
En una extensa intervención, de cerca de 20 minutos, Chomali explicó que la carta surgió a partir de las conversaciones que ha sostenido desde su llegada a Santiago y de su experiencia recorriendo distintas realidades sociales, desde cárceles y poblaciones, hasta universidades, empresas, organizaciones sindicales y colegios.
En ese contexto, recordó con humor una de sus primeras reuniones con empresarios tras llegar a la capital. Contó que, debido a la cantidad de invitaciones que recibió, decidió reunir a varios de ellos en un solo encuentro privado. Al terminar, uno de los asistentes se le acercó y le comentó "qué maravilla venir a una reunión y que no me pidieran plata".
"Yo lo encontré terrible", relató Chomali entre risas, antes de aclarar, "créame, estoy lejos, pero lejos de pensar que ustedes son un cajero automático. Lejos de eso".
Desde esa experiencia, planteó que "hay de alguna manera una cierta globalización de la indiferencia. En decir, 'no, esto lo tiene que ver otro. Este es un problema de otro, este es un problema del Estado, este es un problema del ministerio'", afirmó.
"No nos damos cuenta que esto es un problema nuestro, porque no podemos seguir encerrándonos en nuestras casas. No podemos seguir encerrándonos a nosotros mismos."
Cardenal Chomali
"No nos damos cuenta que esto es un problema nuestro, porque no podemos seguir encerrándonos en nuestras casas. No podemos seguir encerrándonos a nosotros mismos", subrayó.
El cardenal enfatizó que el propósito de su carta es precisamente instalar la idea de una responsabilidad compartida. "El problema es de todos y también las soluciones es de todos, y los empresarios tienen mucho que decir", señaló.
"No existen empresas sanas en sociedades enfermas"
Uno de los mensajes centrales de Chomali estuvo dirigido al rol que, a su juicio, debe asumir el sector privado frente a los problemas que atraviesa el país. "No existen empresas sanas en sociedades enfermas. Es imposible tener una empresa sana en un lugar donde hay problema con los niños, con los jóvenes, con los matrimonios", sostuvo.
Por ello, llamó a los empresarios a "ampliar la mirada" y prestar especial atención a ámbitos que identificó como prioritarios, entre ellos la infancia, los jóvenes, las cárceles, el empleo y las familias.
Como ejemplo, el cardenal apuntó a las brechas en educación, donde advirtió que un 45% de los alumnos de cuarto básico presenta dificultades para leer, comprender textos y realizar operaciones básicas, una situación que, a su juicio, podría tener consecuencias profundas en las próximas décadas.
También se refirió a la realidad carcelaria y al trabajo de Paternitas. En ese contexto, señaló que en Colina 2 hay cerca de 3.000 internos, pero solo 25 tendrían acceso a un empleo formal, una proporción que utilizó para graficar las dificultades de reinserción.
Aton
En esa línea, Chomali puso especial énfasis en el empleo como herramienta de integración social y sostuvo que allí el mundo empresarial tiene una responsabilidad particularmente relevante.
"Ustedes tienen una gran responsabilidad, ¿por qué? Porque no hay mejor política pública que toda persona tenga un trabajo. No existe", afirmó. "No existe además nada más sanador, más terapéutico, que tener un buen trabajo, que sentirse parte de una sociedad", señaló.
El arzobispo también llamó a avanzar en la relación entre trabajo, familia y participación laboral femenina, ámbito que describió como "un matrimonio mal avenido".
En esa línea, recordó una conversación que sostuvo años atrás con un joven en la parroquia San Gregorio. Según relató, le dijo que debía "devolverle lo que la sociedad te ha dado", ante lo cual el joven respondió que "a mí no me ha dado nada".
"Eso no puede ser. Eso no puede ser", enfatizó Chomali.
La aparición de la IA
Otro de los asuntos abordados fue el impacto de la inteligencia artificial sobre el mercado laboral. Chomali advirtió que los cambios tecnológicos ya están dejando personas rezagadas y llamó a anticipar sus consecuencias.
"Ya está quedando gente fuera de la mesa", afirmó.
En ese contexto, planteó la necesidad de generar una instancia amplia de conversación sobre las transformaciones que enfrentará el empleo.
"Yo creo que es fundamental un gran diálogo entre los empresarios, los sindicatos, la academia y el Gobierno. Fundamental. Un diálogo profundo para saber cómo vamos a seguir frente a estas nuevas formas."
Cardenal Chomali
"Yo creo que es fundamental un gran diálogo entre los empresarios, los sindicatos, la academia y el Gobierno. Fundamental. Un diálogo profundo para saber cómo vamos a seguir frente a estas nuevas formas", sostuvo.
"Sería muy complejo que personas que depositaron toda su confianza en estudios universitarios se queden con un cartón, pero que no sepan hacer nada. Creo que eso sería un drama", expresó.
La falta de mística planteada por el cardenal
Chomali también cuestionó la gestión de los recursos disponibles para enfrentar los problemas sociales y sostuvo que, a su juicio, la dificultad no pasa únicamente por la disponibilidad de dinero.
"Detrás de todo eso no hay problema de plata. El dinero está", señaló. "Los problemas son de gestión y sobre todo de mística".
"Nos hace falta más mística, nos hace falta más coraje para darnos cuenta que somos hermanos y que no puede ser que hayan personas que queden debajo de la mesa, especialmente los niños, los jóvenes, las personas que están privadas de libertad", sostuvo.
Hacia el cierre, Chomali llamó a pensar el desarrollo del país con una perspectiva de largo plazo y planteó que Chile necesita proyectarse más allá de las contingencias inmediatas.
"Hay que mirar Chile de aquí a 50 años más. Ese trabajo no lo hemos hecho de manera seria, consensuada, porque los cambios que van a venir ni siquiera los vamos a imaginar", afirmó.
Finalmente, insistió en que los problemas que atraviesan distintas áreas de la sociedad no pueden seguir siendo abordados como compartimentos separados.
"Hoy día ya no es tema este es mi problema, problema de educación, problema de salud, problema de trabajo, problema de empresa. No, es nuestro problema, porque estamos interconectados entre todos, formamos parte de una sola familia", cerró.
Tras finalizar su intervención, Chomali recibió un prolongado y transversal aplauso de los asistentes que llenaron el salón del Arzobispado.
"La empresa promotora del bien común": Revisa la carta