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Choque arancelario entre EE.UU. y Canadá: ¿Abre oportunidades para productos chilenos?

La escalada comercial entre ambos países podría provocar sustitución de proveedores en algunos sectores.

24 de Agosto de 2026 | 18:57 | Por José Tomás Guzmán, Emol.
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EFE
La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá entró esta semana en una nueva fase y comienza a alterar uno de los corredores comerciales más importantes de América del Norte.

En medio de la imposición de nuevos aranceles, represalias desde Ottawa y el quiebre de las negociaciones entre ambos gobiernos, la disputa abre interrogantes respecto de qué países podrían ocupar parte del espacio que dejen los productos encarecidos por las tarifas.

En ese marco, Chile podría llegar a beneficiarse por los gravámenes.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que desde el 1 de enero de 2027 los aranceles a automóviles, camiones y acero provenientes de Canadá aumentarán hasta 50%.

La medida se suma a los recargos de 50% que comenzaron a aplicarse el sábado sobre aproximadamente US$20.000 millones en productos canadienses, principalmente manufacturas, luego de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, pusiera término a las negociaciones con Washington tras considerar que las condiciones propuestas eran "económicamente inviables e injustas".

Canadá respondió anunciando represalias "dólar por dólar" sobre productos estadounidenses, incluyendo acero, lácteos, papel, maquinaria agrícola y electrónica, medidas que comenzarán a regir el próximo 8 de septiembre.

La ofensiva estadounidense, sin embargo, deja fuera algunos de los recursos naturales más relevantes que el país importa desde Canadá, entre ellos petróleo, potasa y minerales críticos. Canadá es actualmente el principal proveedor extranjero de petróleo crudo y derivados para Estados Unidos, con más de 4 millones de barriles diarios.

Dos mercados de tamaños muy distintos para Chile


Las posibilidades que se abren para los exportadores chilenos deben observarse considerando la importante diferencia entre ambos mercados.

Estados Unidos importó bienes por US$3,5 billones durante 2025 y concentró el 13,85% de las importaciones mundiales. Canadá, en tanto, registró compras externas por US$563.900 millones y representó el 2,18% del total mundial, de acuerdo con cifras de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei).

La brecha también es significativa desde la perspectiva chilena.

El intercambio comercial entre Chile y Estados Unidos alcanzó los US$34.332 millones durante 2025, mientras que con Canadá llegó a US$1.973 millones.

Las exportaciones chilenas al mercado estadounidense sumaron US$17.741 millones, frente a los US$1.217 millones enviados hacia Canadá.

"En 2025, Canadá representó apenas el 1,1% de nuestras exportaciones de bienes, mientras que Estados Unidos concentró el 16,1%. Si consideramos el intercambio comercial total, la diferencia se mantiene prácticamente igual, con participaciones de 1,0% y 16,9%, respectivamente", explicó Maximiliano Villalobos, investigador del Centro de Estudios Financieros de la Escuela de Negocios ESE Uandes.

A su juicio, el conflicto "sí podría abrir oportunidades puntuales para algunos productos chilenos, particularmente en aquellos mercados donde se produzca una sustitución de proveedores", aunque advierte que "para Chile la magnitud de esa oportunidad es relativamente acotada".

Salmón chileno podría ganar espacio en EE.UU.


Uno de los productos que aparece con mayores posibilidades de beneficiarse de una eventual sustitución de productos canadienses es el salmón.

Por su parte, Guido Larson, académico de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo (UDD), sostuvo que Canadá representa el 13,4% de las importaciones estadounidenses de este producto, generando un espacio potencial para otros proveedores en caso de que quede alcanzado por las nuevas tarifas.

"Los aranceles a Canadá podrían representar una oportunidad significativa para el salmón chileno", señaló Larson, aunque precisó que todavía se encuentra en discusión si ese producto quedará efectivamente sujeto a las medidas.

Chile ya tiene una posición relevante en este mercado. Durante 2025 exportó a Estados Unidos US$1.491 millones en filetes frescos o refrigerados de salmón del Atlántico y del Danubio, además de otros US$640 millones correspondientes a filetes congelados.

Ambos productos se encuentran entre las principales exportaciones chilenas al mercado estadounidense, solamente por detrás de los cátodos y secciones de cátodos de cobre refinado, que alcanzaron US$8.627 millones durante el año pasado.

Larson también identificó una eventual oportunidad para las bebidas alcohólicas.

"EE.UU. también importa bebidas alcohólicas como vino y cerveza, y donde en teoría también podría haber una oportunidad", plantea.

El académico adviertió, de todas formas, que el escenario permanece sujeto a importantes niveles de incertidumbre. "La situación es volátil y posiblemente los importadores han acumulado existencias en función de la posibilidad de incremento arancelario", explica.

Canadá: Alimentos podrían encontrar oportunidades puntuales


El escenario para los productos chilenos en Canadá aparece más acotado.

Las represalias anunciadas por Ottawa alcanzarán sectores donde Chile tiene una menor capacidad para sustituir directamente las importaciones estadounidenses.

"Por el lado canadiense, sus importaciones desde EE.UU. son petróleo, maquinarias, partes de automóviles, plásticos y químicos, productos que Chile no produce", dijo Larson.

En cambio, el académico identifica oportunidades en algunos productos agrícolas. "Hay algo de importación agrícola que podrían ser bienes de sustitución, carne, frutillas, tomates", afirmó.

Chile ya cuenta con presencia en distintas categorías alimentarias dentro del mercado canadiense. Durante 2025 exportó US$85,7 millones en filetes congelados de salmón del Atlántico y del Danubio, US$46,1 millones en carne congelada de pollo, US$31,6 millones en uvas frescas y US$26,4 millones en vino.

También registró US$25 millones en envíos de filetes congelados de salmones del Pacífico.

Sin embargo, Larson advierte que la posibilidad de aumentar significativamente esos envíos enfrenta una dificultad adicional, Canadá cuenta con proveedores geográficamente más cercanos.

"No es claro que sea conveniente para Canadá una importación desde Chile, teniendo oferentes como México mucho más cerca", señaló.

Una oportunidad que otros países también buscarán


A esto se suma otro elemento. Chile no estará solo intentando ocupar los espacios que pueda generar la disputa.

Villalobos advirtió que otros exportadores probablemente identificarán las mismas posibilidades de sustitución tanto en Estados Unidos como en Canadá.

"Chile no sería el único país intentando aprovechar una eventual sustitución de productos estadounidenses o canadienses, sino que competiría con otros exportadores que probablemente identificarían las mismas oportunidades, por lo que el margen efectivo para ganar participación de mercado sería aún más acotado", explicó.

Por ello, sostiene que la estrategia chilena debe considerar también la amplitud de su relación con Washington.

"Chile tiene que mirar este escenario más allá de identificar qué productos pueden ganar participación en uno u otro mercado. Canadá es un socio importante y Chile comparte con él el CPTPP, pero la relación con Estados Unidos es de una escala considerablemente mayor y va mucho más allá del comercio", afirmó.

El especialista menciona, entre otras materias, los vínculos existentes en inversión, cooperación militar y seguridad nacional.

En ese escenario, los especialistas apuntan a oportunidades más bien selectivas antes que a un cambio estructural en el comercio chileno.