Los cambios de hábito en las tendencias de consumo de alcohol a nivel mundial presionaron los resultados de las viñas chilenas. A la fecha, las seis bodegas locales que reportan a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) entregaron sus balances financieros al primer semestre, reflejando un débil desempeño en comparación a las cifras del año pasado. En medio de este complejo panorama, firmas como Concha y Toro, Santa Rita, San Pedro Tarapacá, Santa Carolina, Emiliana y Los Vascos anotaron una primera mitad marcada por caídas en ingresos operacionales y algunas de ellas con números rojos en la última línea, debido a menores volúmenes y alzas en costos de venta a junio. La última empresa en reportar fue Viña Emiliana, que tiene en su propiedad a los Guilisasti, Larraín Santa María y al Grupo Claro. Este último, a través de Cristalerías de Chile. Entre enero y junio, la firma de vinos orgánicos y biodinámicos facturó 12,86% menos que en 2025, lo que generó pérdidas por $318 millones, a diferencia de los $684 millones que ganó en la primera mitad del 2025.