La Ley Karin ha estado en el centro del debate en el último tiempo producto de su compleja implementación y los cambios que prepara el Gobierno a la normativa.
"No es un misterio que la impmenentación de la ley ha tenido un alto número de denuncias y tiene saturada a la Dirección del Trabajo", sostuvo hace algunas semanas el ministro del Trabajo, Tomás Rau.
Se trata de una normativa, impulsada por el gobierno anterior, que abrió un nuevo canal para abordar denuncias por acoso laboral, acoso sexual y violencia en el trabajo. Sin embargo, efectivamente las cifras muestran una brecha considerable entre el volumen de casos que ingresan y aquellos en que finalmente se constata una vulneración.
Eso reveló un análisis elaborado por Unholster a partir de información de la Dirección del Trabajo (DT) que contabiliz
ó 66.596 solicitudes asociadas a la normativa entre agosto de 2024 y diciembre de 2025.
El llamado "embudo" de la Ley Karin dio cuenta que solo el 40,3% de esas solicitudes pasó la preclasificación como materia de la ley. Entre las denuncias que sí llegaron a investigación y ya habían concluido, la DT constató una vulneración en 20,6%.
Al considerar el flujo completo de solicitudes, el resultado equivale a 1,9 casos con vulneración constatada por cada 100 ingresos. El propio análisis advirtió que la cifra todavía puede modificarse, debido a que las etapas finales mantienen casos abiertos.
La magnitud de las denuncias tampoco muestra señales claras de retroceso. Tras un primer mes especialmente elevado -4.848 solicitudes en agosto de 2024, en parte explicado por casos acumulados-, el flujo se estabilizó en torno a las 3.917 denuncias mensuales. Así, la DT recibe en un solo mes más denuncias relacionadas con la Ley Karin que dictámenes sobre acoso publicados durante todo el período analizado.
Una DT que se adelanta a las consultas
El monitoreo también muestra un comportamiento poco habitual de la Dirección del Trabajo en la construcción de la doctrina sobre la Ley Karin. De los diez dictámenes identificados entre 2024 y 2026, el 70% fue iniciado de oficio por la propia DT, muy por encima del 10,2% registrado históricamente para el conjunto de sus dictámenes. El 30% restante surgió de consultas, principalmente de organismos públicos.
Para Cristóbal Huneeus, socio y director de Data Science de Unholster se trata de una señal relevante porque "que el 70% de los dictámenes de Ley Karin los haya iniciado la propia Dirección del Trabajo es inédito".
A su juicio, la explicación está en que el organismo está intentando "cerrar por escrito los vacíos que la ley dejó abiertos", mientras que empleadores y trabajadores, pese a ser los principales destinatarios de la normativa, "prácticamente no consultan".
La diferencia también aparece al comparar la cantidad de dictámenes con las denuncias. La Ley Karin acumula diez dictámenes en sus primeros dos años, mientras que en ese mismo período se han contabilizado decenas de miles de solicitudes. El análisis planteó que la nueva normativa modificó el ritmo de producción de doctrina de la DT: las leyes anteriores sobre acoso sexual y laboral tuvieron un impacto mucho menor en sus primeros años.
El grueso de las investigaciones ocurre dentro de las empresas
Otro de los datos que entregó el análisis apuntó al proceso de fiscalización.
Entre 3.880 fiscalizaciones relacionadas con obligaciones de la Ley Karin, 1.758 terminaron en multa, equivalente al 45,3%. Estas sanciones corresponden principalmente a incumplimientos formales, como no contar con un protocolo de prevención, no mantenerlo actualizado o no informarlo. El total de multas alcanzó los $4.486 millones.
En paralelo, las empresas reportaron 21.461 investigaciones internas, casi el doble de las que tramita directamente la DT. El 72,7% de esos procedimientos corresponde a grandes empresas.
"El grueso del procedimiento que estos dictámenes están definiendo ocurre puertas adentro, donde no alcanza ningún registro público", planteó Huneeus.
El contraste entre el alto número de denuncias, la proporción que finalmente llega a investigación y los casos en que se acredita una vulneración deja una fotografía todavía en evolución.
"De cada 100 denuncias que entran por Ley Karin, 1,9 terminan con vulneración constatada", resumió Huneeus, quien advirtió que las cifras deben leerse con cautela porque "el embudo todavía no se estabiliza".