El ministro del Trabajo y Previsión Social, Tomás Rau
El Mercurio
El Gobierno está impulsando una agenda de cambios en la regulación para enfrentar la actual crisis laboral, marcada por una tasa de desempleo nacional que se empina en 9,4%.
Una de las principales propuestas que van en esa línea es el proyecto que regula los contratos por horas, que actualmente se discute en la comisión de Trabajo del Senado. Para avanzar en esa materia el Ejecutivo decidió patrocinar una moción parlamentaria del 2018, que regulaba este tipo de convenios.
Para viabilizar el avance de la reforma, el Ministerio del Trabajo realizó una presentación a los senadores de la comisión del área, en la que expuso un conjunto de indicaciones. El ingreso formal de las enmiendas será después de que se vote en general la iniciativa en la comisión de Trabajo.
La nueva fórmula
Según publicó El Mercurio, en la propuesta que realizó la cartera de Trabajo se establece un "régimen de previsibilidad", en el que el trabajador conoce previamente los días y franjas horarias en que puede ser requerido.
Se precisa que solo estará obligado a concurrir cuando la convocatoria respeta esas condiciones, se comunica con al menos 72 horas de anticipación y corresponde a un turno de al menos tres horas. La moción parlamentaria que originó este debate permitía al empleador avisar los turnos de trabajo con al menos 24 horas de anticipación.
También en las indicaciones planteadas se determina que el contrato debe fijar la cantidad de horas acordadas para el período. Se mantienen las 30 horas semanales o 120 horas mensuales.
Si el empleador no utiliza la totalidad de las horas acordadas, el trabajador tendrá derecho a percibir el pago correspondiente a, al menos, el 75% de dichas horas no empleadas. Las horas no utilizadas no podrán trasladarse a un período siguiente.
Asimismo, se busca establecer que serán voluntarias las convocatorias que excedan el máximo de horas, que se realicen fuera de las franjas de referencia, se comuniquen con menos de 72 horas o correspondan a turnos inferiores a tres horas. El trabajador podrá rechazarlas sin consecuencias contractuales.
El empleado podrá prestar servicios para otros empleadores y no podrán establecerse cláusulas de exclusividad que le impidan complementar sus ingresos.
Por último, se considera que los trabajadores contratados bajo la modalidad por horas gozarán de la totalidad de los derechos reconocidos por el Código del Trabajo.
"La modalidad modifica la forma de distribución de la jornada, pero no crea una categoría de trabajadores con menor protección laboral", refuerza la propuesta realizada por el Gobierno.