El cobre, el litio y los minerales que mueven la revolución tecnológica global tienen, desde este viernes, una hoja de ruta común para el Cono Sur.
Chile, Argentina, Bolivia y Perú firmaron en Santiago una declaración conjunta sobre minerales estratégicos, en el cierre del primer encuentro ministerial dedicado exclusivamente a esta materia.
La foto la protagonizaron el biministro de Economía y Minería de Chile, Daniel Mas; el secretario de Minería de Argentina, Luis Lucero; el viceministro de Política Minera, Regulación y Fiscalización de Bolivia, Walter Landívar; y el ministro de Energía y Minas de Perú, Guillermo Shinno. La apuesta es que que la región deje de ser solo la despensa de materias primas del planeta y se convierta en un socio estratégico dentro de las cadenas de suministro que necesitan la descarbonización, la electromovilidad y la inteligencia artificial.
"Posicionemos al Cono Sur como el proveedor de minerales estratégicos más confiable, sostenible y competitivo", lanzó Mas.
Según Mas, la transición energética y el boom de la inteligencia artificial dispararán la demanda de minerales críticos entre un 400% y un 600% en la próxima década. "Lo que decidamos no es un asunto meramente local. Define, en los hechos, la seguridad y estabilidad de las cadenas de suministro globales", sostuvo el biministro, que además recordó que las exportaciones chilenas de bienes y servicios mineros hacia sus tres vecinos ya sextuplican a las de minerales propiamente tales.
Del otro lado de la cordillera, Luis Lucero, el secretario argentino, describió una "oportunidad sin precedentes y que difícilmente se repita en el futuro próximo", apoyada en la geología regional, una "trayectoria de paz inusual" y proyectos mineros que —dijo— pueden perdurar entre 50 y 70 años y beneficiar a "tres o cuatro generaciones venideras".
Pronosticó que la región terminará produciendo más de la mitad del cobre del mundo.
Desde Bolivia, el viceministro Walter Landívar apuntó a que la riqueza mineral se traduzca en desarrollo productivo y bienestar real para la población, no solo en toneladas embarcadas. En la misma línea, el peruano Guillermo Shinno manifestó que los minerales estratégicos "deben transformarse en instrumentos dinámicos para generar mayor valor agregado", con cadenas de suministro que ayuden a cerrar brechas sociales y económicas.
La declaración toma como base experiencias bilaterales que Chile ya tiene en marcha, como la Comisión Administradora del Tratado de Integración y Complementación Minera con Argentina —reactivada este año— y el Memorando de Entendimiento sobre Asuntos Mineros firmado con Perú en 2025.
Ahora la apuesta es multilateralizar ese modelo, con los compromisos de fomentar la inversión responsable a lo largo de toda la cadena de valor minera regional, intercambiar experiencias en fiscalización, geología y formación de capital humano especializado, y salir a buscar apoyo técnico y financiero de organismos multilaterales para proyectos conjuntos de investigación e innovación.