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La primavera traería mejor aire al empleo: Expertos prevén un alivio, pero lejos de superar la crisis

La estacionalidad, el mayor dinamismo económico y nuevas medidas podrían impulsar al mercado laboral durante el segundo semestre.

28 de Agosto de 2026 | 20:30 | Por Martín Garretón, Emol.
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El Mercurio
El mercado laboral chileno atraviesa uno de sus momentos más débiles de los últimos años, solo comparable con lo que fue la pandemia de covid-19. La tasa de desocupación alcanzó 9,5% en el trimestre móvil mayo-julio de 2026, su mayor nivel desde julio de 2021, mientras el número de personas sin trabajo llegó a cerca de 981 mil.

El escenario, además, está marcado por una pérdida de empleos formales y una creación laboral que se ha concentrado principalmente en el sector informal.

Pero, pese a la magnitud del deterioro, las perspectivas para los próximos meses comienzan a incorporar algunos elementos favorables. El principal es el cambio estacional: tras el período más complejo del invierno, la llegada de la primavera y posteriormente del verano suele impulsar actividades intensivas en mano de obra, como agricultura, comercio, turismo y restaurantes.

Así también lo manifestó el ministro del Trabajo, Tomás Rau, quien afirmó que "es una cifra que nos interpela y nos exige más, porque detrás de cada décima hay personas y familias que están buscando una oportunidad".

"Como Gobierno estamos trabajando arduamente para revertir esta situación. Tenemos la convicción de que, a partir de septiembre, podamos comenzar a ver mejores cifras y superar la estacionalidad propia de los meses de invierno. La actividad económica empezó a repuntar en junio y, de hecho, la tasa con ajuste estacional se ha mantenido constante los últimos tres meses", añadió.

El mejor aire primaveral


Los expertos consultados por Emol coinciden en que las cifras podrían comenzar a mejorar durante el segundo semestre, aunque difieren en la intensidad de ese repunte.

"van a ser varios factores que van a confluir en que tengamos una recuperación gradual del mercado laboral, que se va a notar con mayor claridad hacia fines de este año"

Juan Bravo
El director del OCEC UDP, Juan Bravo, proyectó una recuperación gradual que debería hacerse más evidente hacia el cierre del año. "Van a ser varios factores que van a confluir en que tengamos una recuperación gradual del mercado laboral, que se va a notar con mayor claridad hacia fines de este año".

Uno de esos factores será precisamente el calendario. "En estos momentos estamos con la estacionalidad negativa del invierno, donde diversos rubros tienen su temporada baja, pero ya justamente a partir de septiembre, con las fiestas patrias, y luego en los meses posteriores, cuando ya llega la época estival, tienen su temporada alta", explicó.

La expectativa es que ese cambio permita una reducción de la desocupación en actividades que tradicionalmente aumentan sus contrataciones durante los meses de mayor actividad.

En esa línea, Cristián Duarte, exdirector de la Bolsa Nacional de Empleo, sostuvo que "la época del año de invierno es siempre la más compleja en términos de empleo, la primavera y el verano son estaciones en que, en general, mejoran las cifras impulsadas por el comercio, la agricultura y el turismo".

Crecimiento económico: la otra pieza del repunte


La estacionalidad, sin embargo, no explica por sí sola las expectativas de mejora. Para los especialistas, el comportamiento de la economía durante el segundo semestre será determinante para que el mayor dinamismo de ciertas actividades se transforme en una recuperación más amplia del mercado laboral.

Bravo apuntó precisamente a este factor. "Durante enero a mayo de este año tuvimos caída de la actividad económica, y a partir de junio ya tuvimos crecimiento positivo, y lo que esperamos es que durante el segundo semestre de este año, la economía siga creciendo, y entonces con ello se vaya recuperando la generación de empleo asalariado formal en el sector privado".

Una visión similar planteó Benjamín Villena, académico del Instituto de Políticas Económicas de la Universidad Andrés Bello, quien anticipó que "durante la segunda mitad del año, la actividad económica repuntará en línea con las expectivas de crecimiento, generando un impulso al empleo. Además, el patrón estacional tradicional sugiere que el desempleo debiera bajar también".

"Durante la segunda mitad del año, la actividad económica repuntará en línea con las expectivas de crecimiento, generando un impulso al empleo. Además, el patrón estacional tradicional sugiere que el desempleo debiera bajar también"

Benjamín Villena
No obstante, Villena puso un límite a las expectativas. "Sin embargo, el repunte no se esperaría que sea tan fuerte como para salir de la crisis de empleo actual. Esto requiere un aumento sustancial del crecimiento y reformas pro-empleo".

La inversión aparece como el factor clave


La recuperación también dependerá de que las empresas vuelvan a tomar decisiones de inversión y contratación. Para Bravo, el reciente cierre de la incertidumbre asociada a la megarreforma puede contribuir a destrabar proyectos que permanecían a la espera de mayor claridad.

"Afortunadamente se zanjó la incertidumbre relacionada a la megarreforma", señaló. A su juicio, "el hecho de que ya se haya zanjado la megarreforma y cuáles son entonces cómo queda el panorama en materia de inversión, eso ayuda a despejar esa incertidumbre y a que entonces puedan empezar a materializarse proyectos de inversión que estaban paralizados".

"Ese trimestre que es un trimestre móvil ya tiene junio dentro, que es el mes que tuvo recuperación en la actividad económica, y tiene julio, que esperamos que también sea positivo. Y claro, por lo menos la recuperación no se ve en los datos de empleo"

David Bravo
David Bravo, director del Centro de Estudios Longitudinales de la Universidad Católica, también advierte que el desafío es lograr que la recuperación de la actividad se traduzca efectivamente en empleo. "Ese trimestre que es un trimestre móvil ya tiene junio dentro, que es el mes que tuvo recuperación en la actividad económica, y tiene julio, que esperamos que también sea positivo. Y claro, por lo menos la recuperación no se ve en los datos de empleo", acotó a EmolTV.

Para el economista, mejorar las condiciones para la inversión resulta urgente, aunque sus efectos no serán inmediatos. "Necesitamos de manera urgente mejorar ese ambiente para las empresas", sostuvo, advirtiendo que la recuperación del empleo enfrenta un problema de transición mientras las nuevas condiciones comienzan a impactar sobre las decisiones empresariales.

Subsidios y recuperación gradual


A la inversión y la estacionalidad se suman las medidas de apoyo a la contratación. Bravo destacó que los subsidios de emergencia y el subsidio unificado al empleo, que entrará en vigencia en octubre, podrían contribuir a acelerar la incorporación de trabajadores pertenecientes a grupos con mayores dificultades para encontrar ocupación formal.

"Y por último está el efecto de los subsidios al empleo", afirmó. Según explicó, la política apunta especialmente a "mujeres, jóvenes, personas mayores de 55 años y personas con discapacidad".

Con todo, Duarte advirtió que las medidas pueden ayudar en el corto plazo, pero no necesariamente resolverán el problema estructural. "Lo anterior, con la ayuda de algunas medidas en implementación por parte del gobierno, pueden tener un efecto positivo en el corto plazo".

Sin embargo, aseveró que "una recuperación más estructural se ve difícil antes de que se produzcan resultados concretos de la reforma en el crecimiento y la inversión".

Empleo formal


El principal elemento de cautela entre los expertos es que una eventual caída de la tasa de desempleo no necesariamente significará que el mercado laboral haya recuperado su fortaleza. Clapes UC puso el foco precisamente en este punto: durante los últimos doce meses se destruyeron 74 mil empleos formales y el empleo asalariado privado cayó en 136 mil puestos. En paralelo, el empleo informal aumentó en 33 mil ocupaciones y los trabajadores por cuenta propia crecieron en aproximadamente 103 mil.

"El problema ya no se limita a una baja capacidad para crear empleo formal, sino que se ha traducido en una pérdida neta de este tipo de puestos de trabajo", sostuvo el centro de estudios.

Por eso, Díaz planteó que incluso si los próximos meses traen una reducción en el número de desocupados, el problema estará lejos de resolverse mientras no se reactive la contratación formal. "No obstante, mientras la creación de empleo asalariado formal siga observando contracciones o crecimientos marginales, y la tasa de ocupación informal siga sobre 26%, entonces aunque los meses venideros auguran una reducción nominal en el número de desocupados, el desempleo se mantendrá en niveles altos".
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