Los precios del petróleo volvieron a dispararse este lunes en los mercados internacionales, en medio de la nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre el tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos estratégicos para el suministro energético mundial.
El Brent, referencia para los mercados internacionales, avanzó 5,38% hasta los US$90,75 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), utilizado como referencia en Estados Unidos, subió 3,23% y se ubicó en US$86,09.
El movimiento se produjo luego de que fuerzas estadounidenses atacaran dos plataformas iraníes en la isla de Larak, en las inmediaciones del estrecho de Ormuz. Según el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), los objetivos estaban siendo utilizados para preparar el lanzamiento de cohetes con minas marinas hacia el estratégico paso marítimo.
El ataque elevó nuevamente la tensión en la zona. Las autoridades iraníes informaron que al menos dos personas murieron y varias resultaron heridas. "Durante el ataque contra la isla de Larak dos personas murieron y varias más resultaron heridas", señaló el gobernador de Qeshm, Hossein Amirtimouri, según consignó la agencia estatal IRNA.
Teherán respondió con ataques contra posiciones estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos, reactivando un enfrentamiento que había registrado una pausa durante las últimas semanas. La situación vuelve a poner el foco sobre Ormuz, cuya interrupción representa un riesgo para el transporte internacional de petróleo y ayuda a explicar la fuerte reacción de los mercados.
Irán mantiene cerrado el paso desde mediados de julio, mientras Estados Unidos intenta habilitar una ruta marítima en el extremo sur del estrecho, cerca de la costa de Omán. Washington también ha intensificado la presión económica sobre Teherán mediante nuevas medidas destinadas a limitar sus ingresos y aislarlo financieramente.