La necesidad de generar empleo en el corto plazo abrió una nueva discusión en torno a cómo utilizar la inversión pública ya comprometida.
En una carta publicada este martes en El Mercurio, el economista Joseph Ramos planteó que una alternativa para acelerar la contratación sería financiar segundos y terceros turnos en obras fiscales que actualmente se encuentran en construcción.
El académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile sostuvo que, si bien un mayor gasto en nuevas obras públicas y viviendas puede contribuir a dinamizar la actividad, ese camino requiere esperar varios meses antes de que comiencen las construcciones y las contrataciones, debido a los procesos de permisos y licitación.
Su propuesta apunta, en cambio,
a intervenir proyectos que ya fueron autorizados y adjudicados. Según Ramos, destinar recursos adicionales para ampliar los horarios de funcionamiento permitiría aumentar rápidamente la cantidad de trabajadores involucrados y, al mismo tiempo, aprovechar durante más horas la maquinaria que permanece inactiva parte del día.
"Para generar más empleo productivo y de inmediato, sugiero que este mayor gasto fiscal vaya para financiar segundos y terceros turnos en las obras fiscales actualmente en construcción", planteó.
"Para generar más empleo productivo y de inmediato, sugiero que este mayor gasto fiscal vaya para financiar segundos y terceros turnos en las obras fiscales actualmente en construcción"
Joseph Ramos
El economista propone que las obras públicas y viviendas financiadas por el Estado ubicadas fuera de zonas urbanas puedan operar durante las 24 horas, distribuidas en tres turnos de lunes a sábado. En sectores donde existan restricciones por ruido, plantea dos turnos de 12 horas, entre las 8:00 y las 20:00 horas, también de lunes a sábado.
A su juicio, el mecanismo no solo tendría un efecto sobre el empleo. Al aumentar las horas de utilización de los equipos y maquinaria, también podría elevar la productividad y reducir los costos asociados a los proyectos. Además, al terminar antes las obras, los servicios y beneficios asociados a ellas comenzarían a estar disponibles con mayor anticipación.
"Más aun, no solo se generaría más empleo de inmediato, sino que aumentaría la productividad y abarataría los costos", sostuvo Ramos. Y finalizó: "Win-win por donde se mire"
La idea fue abordada este martes por el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, quien señaló en T13 Radio que se trata de una alternativa que el Ejecutivo ya ha discutido internamente durante los últimos meses.
"No solo eso, eso lo venimos conversando hace meses en varias reuniones adentro de La Moneda. Hemos encontrado un montón de cortapisas".
El problema no sería el financiamiento
Consultado respecto de si el principal obstáculo para implementar una estrategia de este tipo sería la disponibilidad de recursos, Mas descartó que ese sea el punto central.
"No, no es un problema de plata. Definitivamente esto no es un problema de plata".
El secretario de Estado explicó que existen recursos contemplados en el Presupuesto del próximo año que eventualmente podrían utilizarse para financiar obras durante el período actual, por lo que el desafío estaría en cómo habilitar ese mecanismo.
"El tema son los permisos, el tema son la disponibilidad de trabajar a distintas horas, los ruidos. O sea, acá uno empieza a entrar en la economía real, y la verdad es que nos ha costado"
Daniel Mas
"El tema son los permisos, el tema son la disponibilidad de trabajar a distintas horas, los ruidos. O sea, acá uno empieza a entrar en la economía real,
y la verdad es que nos ha costado".
Mas agregó que el Ejecutivo está explorando otras vías para acortar los tiempos asociados a la inversión. Entre ellas mencionó la posibilidad de acelerar los procesos de evaluación ambiental de proyectos que todavía no han obtenido autorización.
"Y no solo eso, también si entendemos que hay un montón de proyectos que están en evaluación medioambiental, ¿por qué no aceleramos al doble eso? Con doble turno también ahí en la evaluación".
El biministro reconoció, sin embargo, que esta alternativa tampoco tendría una implementación sencilla. "Es otra idea que también la hemos estado mirando, pero no son de fácil implementación. Vamos avanzando cuando tengamos novedades y le vamos contando".
Mas también admitió que el aparato estatal enfrenta restricciones adicionales respecto de las que puede tener una empresa privada al momento de modificar sus procesos de funcionamiento.
"Se tienen un montón de restricciones que en el mundo privado no se tienen, pero es posible con voluntad, con gestión, con ideas nuevas. La verdad que estamos haciendo una transformación importante".