La propuesta de financiar segundos y terceros turnos en obras públicas que ya están en construcción para acelerar la generación de empleo encontró una recepción favorable en la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), aunque el gremio advierte que su implementación requiere resolver previamente una serie de restricciones regulatorias y operativas.
La idea fue planteada por el economista Joseph Ramos, quien propuso destinar recursos adicionales a proyectos fiscales actualmente en ejecución, de modo de ampliar sus horarios de funcionamiento y aumentar rápidamente la contratación. Según el académico, la medida también permitiría utilizar durante más horas maquinaria que permanece detenida parte del día y eventualmente acortar los plazos de las obras.
Consultado por Emol, el vicepresidente de la CChC, Cristóbal Paúl, sostuvo que la alternativa es factible desde el punto de vista técnico y que podría ayudar a recuperar parte de los puestos de trabajo que aún no han retornado al sector.
"La medida es técnicamente viable y podría contribuir a recuperar parte de los empleos que aún no se han podido reincorporar en la construcción", señaló.
"La medida es técnicamente viable y podría contribuir a recuperar parte de los empleos que aún no se han podido reincorporar en la construcción"
Cristóbal Paúl
Paúl agregó que para que una extensión de las jornadas tenga efecto sobre el empleo y la actividad se requieren condiciones laborales que permitan adaptar la organización de las faenas.
"A nuestro juicio, lo relevante es la necesidad de contar con marcos laborales más flexibles, que permitan compatibilizar la generación de empleo, la productividad y las distintas realidades de los trabajadores", afirmó.
Permisos, ruido y condiciones de las faenas
La discusión toma especial relevancia luego de que el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, señaló que el principal problema para implementar este tipo de medidas no sería la falta de recursos, sino las restricciones vinculadas a permisos, horarios de funcionamiento y ruido. "El tema son los permisos, el tema son las disponibilidad de trabajar a distintas horas, los ruidos", planteó Mas en Tele13 Radio.
Desde la CChC coinciden en que esos factores pueden ser determinantes, particularmente en zonas urbanas. Paúl explicó que actualmente existen restricciones asociadas a "normas de ruido, permisos municipales y condiciones territoriales que limitan el desarrollo de faenas en horarios extendidos".
A ello se suman aspectos laborales, de transporte y seguridad, por lo que, según el dirigente gremial, cualquier iniciativa de este tipo debería contemplar una revisión de las autorizaciones necesarias. "Por ello, cualquier iniciativa en esta línea requiere revisar y facilitar los permisos necesarios", sostuvo.
El gremio también planteó que la extensión de los turnos debe considerar la relación con las comunidades cercanas a los proyectos. En ese sentido, Paúl señaló que es posible organizar los trabajos para reducir las molestias derivadas de una obra.
Más uso de maquinaria, pero también mayores costos
Otro de los efectos que se busca obtener con la medida es elevar la utilización de equipos e infraestructura que ya están disponibles. En este punto, la CChC coincidió con Ramos en que una mejor organización de los turnos podría acelerar la ejecución de los proyectos.
"Una mayor utilización de equipos, maquinaria e infraestructura instalada permite aprovechar durante más horas recursos que están disponibles y, con una adecuada organización de las faenas, podría contribuir a acelerar la ejecución y reducir los plazos de entrega de las obras", explicó Paúl.
Sin embargo, el aumento de jornadas también implicaría costos adicionales para las empresas. Entre ellos, el dirigente mencionó personal, supervisión, seguridad, iluminación y logística.
Por ello, planteó que si los turnos adicionales son solicitados por el mandante público y no estaban contemplados originalmente en los contratos, "dichos costos incrementales debieran ser adecuadamente reconocidos y financiados mediante los mecanismos contractuales correspondientes".
El margen para generar empleo
En materia laboral, Paúl destacó que la construcción tiene una capacidad relevante para absorber trabajadores y sostuvo que una mayor flexibilidad podría ayudar a reducir la brecha que enfrenta actualmente el sector, estimada por el gremio en alrededor de 198 mil empleos.
La posibilidad de aplicar la medida en el corto plazo dependería, de todos modos, del tipo de obra. "Dependiendo del tipo de obra, en algunos casos sí, y especialmente en obras que ya están en ejecución", afirmó.
A su juicio, para que los turnos adicionales puedan implementarse con rapidez, la autoridad debería resolver primero las restricciones relacionadas con los horarios, el ruido y las autorizaciones locales, además de garantizar las condiciones de seguridad para los trabajadores.