Las bebidas vegetales que durante la última década se instalaron como una alternativa a la leche de vaca están enfrentando un escenario menos favorable en algunos de sus principales mercados.
Por ejemplo, en Estados Unidos, el volumen comercializado cayó 5,4% durante el último año, mientras que en Reino Unido retrocedió 2,5%, según consignó el The Economist.
En paralelo, la leche de vaca está recuperando espacio después de años de descensos en su consumo, en un cambio que ha sido asociado -según voces del sector- tanto a factores económicos como a una mayor preocupación por el contenido nutricional y el grado de procesamiento de los alimentos.
El fenómeno también coincide con un consumidor que presta mayor atención a las etiquetas y a los ingredientes de los productos. En ese contexto, el presidente de la Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche),
Marcos Winkler, sostuvo que la industria láctea ha buscado durante años reforzar el valor nutricional de la leche y que ese trabajo estaría comenzando a reflejarse en las preferencias.
"El consumidor está siendo cada vez más informado, está viendo cada vez más y se está informando cada vez más de cómo son las distintas alternativas y está prefiriendo la leche versus estos alimentos ultraprocesados", señaló Winkler a Emol.
La discusión internacional ocurre, además, en momentos en que algunas compañías emblemáticas del segmento de alimentos de origen vegetal han ajustado su expansión.
En Chile, NotCo anunció este mes la venta de su operación en Brasil, después de haber hecho lo propio con Argentina y Uruguay. La compañía también habría cerrado su operación en México, aunque esa información no ha sido confirmada por la firma.
Proteínas y alimentos ultraprocesados
Para Winkler, una de las claves detrás del cambio está en la valoración que los consumidores hacen del aporte proteico de los alimentos. El dirigente planteó que la leche tiene ventajas asociadas a su condición de fuente de proteína animal y cuestiona el nivel de procesamiento de algunas alternativas vegetales.
"Nosotros hemos sostenido desde siempre, y hemos hecho tremendas campañas al respecto para demostrar la importancia que tiene la leche en el desarrollo de nuestros niños, de nuestras familias, de nuestros adultos, la importancia que tiene la proteína en general para la alimentación y para la salud", afirmó.
"El precio no es un tema, es un tema de calidad, es un tema de la proteína animal, es un tema de proteína de primera calidad,
Marcos Winkler
El presidente de Fedeleche también enfatizó que la preocupación por el precio no sería el principal factor detrás de la elección de la leche frente a las alternativas. A su juicio, el foco está en las características nutricionales del producto.
"El precio no es un tema, es un tema de calidad, es un tema de la proteína animal, es un tema de proteína de primera calidad, de lo importante que es el alimento y lo importante que es la proteína para el desarrollo de nuestros niños y de nuestras familias", sostuvo.
El argumento se cruza con una tendencia que se observa en otros mercados: el interés por productos con mayor contenido proteico ha ganado fuerza dentro de la industria láctea, mientras las bebidas vegetales han buscado responder mediante fórmulas fortificadas y nuevas variedades.
En Chile, las alternativas no habrían frenado el consumo de lácteos
Aunque las bebidas vegetales tuvieron una fuerte expansión comercial durante los últimos años, Winkler afirma que Fedeleche no ha observado un efecto significativo sobre el consumo nacional de lácteos.
"El porcentaje de la población que consume alternativo ha sido siempre el mismo, lo que pasa es que aumenta la población pero no el porcentaje", explicó.
"Nosotros hemos aumentado el consumo de leche en los últimos años, por lo tanto nosotros estamos muy contentos con la evolución que ha tenido el consumo en Chile"
Marcos Winkler
De acuerdo con el dirigente, el consumo de leche y sus derivados ha mantenido una trayectoria ascendente pese a la aparición y expansión de productos alternativos. Actualmente, señala, Chile alcanza unos 140 litros por persona al año.
"Nosotros hemos aumentado el consumo de leche en los últimos años, por lo tanto nosotros estamos muy contentos con la evolución que ha tenido el consumo en Chile", afirmó.
Winkler agregó que durante la pandemia se produjo un aumento importante en el consumo de lácteos, tendencia que se mantuvo durante los años posteriores. Sin embargo, señala que durante los últimos 24 meses el mercado se ha mantenido relativamente estable, sin incrementos significativos.
La meta de la organización apunta ahora a elevar ese consumo hasta los 180 litros por persona al año, cifra que Fedeleche identifica como el nivel mínimo recomendado para la salud.
"Tenemos que llegar a 180 litros que es la recomendación de la salud en consumo", sostuvo.
El caso NotCo y la disputa por el consumidor
El repliegue internacional de NotCo se produce en paralelo a este cambio en el mercado. La empresa chilena vendió en junio sus operaciones de Argentina y Uruguay a Molinos Río de la Plata y, en septiembre, anunció la venta de su operación brasileña a Ferrara.
Así, la compañía redujo significativamente su dotación respecto de su peak y realizó nuevos despidos durante este año.
Para Winkler, la evolución de la compañía debe analizarse también desde la manera en que se han presentado las alternativas vegetales al consumidor. En particular, cuestionó la utilización del concepto de "not milk" para productos que buscan sustituir a la leche.
"Cada consumidor puede elegir la alternativa que quiera pero siempre y cuando no se ha engañado con la publicidad"
Marcos Winkler
"Cada consumidor puede elegir la alternativa que quiera per
o siempre y cuando no se ha engañado con la publicidad", señaló.
El dirigente sostuvo que la discusión no debería centrarse en impedir la existencia de alternativas, sino en que los consumidores dispongan de información suficiente para distinguir entre los distintos productos.
"El consumidor quiere elegir abiertamente qué es lo que comprar pero con la información correcta sobre la mesa", afirmó.
La oportunidad que ve la industria
Más allá de la evolución de las bebidas vegetales, el escenario representa para los productores una oportunidad para intentar ampliar el mercado de la leche en Chile. La apuesta de Fedeleche es que un aumento del consumo se traduzca posteriormente en mayor actividad a lo largo de toda la cadena.
Así, el desafío para Fedeleche, según Winkler, está en transformar esa oportunidad en un crecimiento sostenido que permita acercarse a los 180 litros anuales por persona.
"Con estas cifras mostradas estaríamos aumentando el consumo y estaríamos en la senda de lo que nosotros queremos lograr que es el mínimo recomendado para la salud que es de 180 (litros)", sostuvo Winkler.
La lógica que planteó el dirigente es que una mayor demanda de lácteos requeriría más producción por parte de los procesadores y, posteriormente, una mayor oferta de leche por parte de los productores.
"Al aumentar el consumo claramente va a producir una mayor demanda de productos a nivel nacional y eso permite que la industria procesadora necesite procesar más leche y hace que nosotros como productores podamos aumentar nuestra producción también", explicó.