Una nueva ofensiva opositora se armó en la discusión por el Presupuesto 2027. Parlamentarios plantearon al Gobierno evaluar un aplazamiento de la reducción del impuesto corporativo y de otros componentes contenidos en la ley de Reconstrucción pronta a promulgarse, como una vía para aliviar las presiones sobre las cuentas fiscales.
El planteamiento surgió ayer, en el arranque del debate por el erario del próximo año. Durante su presentación ante la Comisión Especial Mixta de Presupuestos, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió la necesidad de contar con una autorización de endeudamiento para financiar las obligaciones del próximo año.
La solicitud contempla un techo de alrededor de
US$25 mil millones y ha concentrado parte importante del debate parlamentario.
La tesis de algunos parlamentarios de oposición es que el Ejecutivo busca aumentar la deuda para paliar los efectos en menores ingresos fiscales que tendrían las medidas de la también llamada megarreforma. Así, los parlamentarios no apuntan a eliminar la rebaja tributaria, sino a retrasar su entrada en vigencia. El argumento es que, ante las necesidades de financiamiento del Fisco, mantener por ahora una mayor recaudación permitiría reducir parte de las presiones que podrían traducirse en mayor deuda.
Una de las intervenciones más directas fue la de la diputada Constanza Schönhaut (FA), quien cuestionó al ministro por el aumento de las necesidades de endeudamiento y planteó expresamente la posibilidad de aplazar la entrada en vigencia de la reforma.
"¿No le parecerá mejor aplazar la entrada en vigencia de la reforma tributaria para evitar este mayor endeudamiento?", preguntó la parlamentaria.
"Quisiera preguntarle como segundo punto. ¿No le parecerá mejor aplazar la entrada en vigencia de la reforma tributaria para evitar este mayor endeudamiento?"
Constanza Schönhaut
Schönhaut también puso el foco en el costo financiero que tendría para el Estado recurrir a un mayor endeudamiento en un escenario de tasas de interés elevadas y consultó si el Ejecutivo podía garantizar que la deuda no superaría el límite prudente de 45% del PIB.
En la misma línea, la diputada Irací Hassler (PC) pidió evaluar específicamente la postergación de la reducción del impuesto corporativo, que contempla bajar la tasa desde 27% hasta 23%. Según señaló, la medida permitiría evitar parte de los recortes asociados al escenario fiscal que enfrenta el próximo año.
"Con las presiones fiscales que nos cuenta, me sumo a algunas palabras que hablan de que se evalúe postergar la puesta en marcha de la reducción del impuesto corporativo", sostuvo Hassler.
La parlamentaria agregó que, según los antecedentes revisados durante la sesión, el efecto de la rebaja para 2027 se situaría en torno a los $600 mil millones, mientras que otros cálculos mencionados en la discusión lo ubicaban en $792 mil millones.
El diputado independiente-PPD, Carlos Bianchi, también se sumó al planteamiento, vinculándolo con el escenario de desempleo y con la necesidad de generar medidas que permitan una mayor actividad económica.
Bianchi recordó además uno de los compromisos que, a su juicio, había planteado el Ejecutivo en materia de reducción del gasto y cuestionó que no se haya materializado una rebaja de US$6 mil millones.
"Entonces cuando aquí varios de nosotros decimos que dado este escenario y especialmente el de desempleo, especialmente el desempleo, dado este escenario sería aconsejable y yo no sé si el ministro esto finalmente lo va a abordar o no, a lo menos postergar reintegración y postergar la rebaja tributaria, a lo menos un año o dos años".
"Dado este escenario sería aconsejable y yo no sé si el ministro esto finalmente lo va a abordar o no, a lo menos postergar reintegración y postergar la rebaja tributaria, a lo menos un año o dos años"
Carlos Bianchi
El parlamentario sostuvo que las medidas contempladas para enfrentar el desempleo serían insuficientes si no se incorporan acciones dirigidas a las pequeñas y medianas empresas, entre ellas incentivos al acceso al crédito y medidas relacionadas con las deudas tributarias.
"Porque el proyecto o la propuesta se encarga de una parte del desempleo, pero escúseme, aquí este puente que se dice es un puente corto de tres, cuatro meses, donde por la vía de la acción pública se va a poder contrarrestar de alguna manera el desempleo, pero faltan los principales actores, especialmente las pymes", afirmó.
Quiroz defiende el endeudamiento y descarta vínculo con la reforma
Frente a los cuestionamientos, Quiroz insistió en que el monto de endeudamiento solicitado no puede interpretarse íntegramente como nueva deuda, ya que una parte relevante corresponde a la amortización de obligaciones contraídas anteriormente.
"Los US$25.000 millones que se están solicitando, US$17.000 millones son para amortizar deudas porque cuando se pide una solicitud de endeudamiento, no es para endeudamiento neto, sino para todo endeudamiento bruto".
Con esa distinción, el ministro sostuvo que las necesidades efectivas de nuevo financiamiento son considerablemente menores y descartó que la solicitud esté relacionada con la reforma tributaria.
"Por lo tanto, no son 25.000 las necesidades, sino 25 menos 17, resta que da 8.000 (millones de dólares). En consecuencia, no tiene absolutamente nada que ver ni la reforma tributaria (megarreforma), ni todo lo que está pasando, sino que al revés. Esperamos más crecimiento, más recaudación y conforme ordenamos las cuentas fiscales, mucho menos tras el endeudamiento que hemos observado en los últimos años".
Con todo, Quiroz detalló que el requerimiento de financiamiento contempla amortizaciones de deuda, déficit fiscal y operaciones bajo la línea, junto con recursos provenientes de activos financieros y otras fuentes. En esa explicación, sostuvo que el uso de esos recursos permitirá reducir la necesidad efectiva de endeudamiento.
El ministro también aseguró que el límite prudencial de deuda no será sobrepasado. Durante la sesión afirmó que el techo de 45% del PIB se mantendrá como referencia para la trayectoria fiscal del Gobierno.