El Gobierno puso sus principales cartas económicas sobre la mesa con la presentación del Estado de la Hacienda Pública y el Informe de Finanzas Públicas (IFP) ante la comisión especial mixta de Presupuestos.
El escenario que trazó Hacienda combina una corrección significativa para este año con una apuesta por una recuperación más marcada en 2027: el crecimiento del PIB fue recortado desde 1,8% a 0,7% para 2026, mientras que para el próximo año la estimación fue elevada desde 2,8% a 3,3%.
La apuesta por un mayor dinamismo económico será, además, uno de los pilares sobre los que el Ejecutivo busca sostener su estrategia fiscal. El ministro de Hacienda,
Jorge Quiroz, defendió que recuperar el crecimiento permitiría ampliar los recursos disponibles para el Estado, mientras que el orden de las cuentas públicas debería entregar mayor margen para financiar las prioridades del Gobierno.
También Quiroz detalló que el cálculo de un déficit estructural para este año será de un 2,3% del PIB, lo que implicaría sobrecumplir la meta fiscal de cerrar con un desequilibrio de 2,6% que se fijó en el Decreto de Política Fiscal.
"Con excepción de 2022, este será el menor déficit efectivo registrado por el Gobierno Central desde 2018", dijo.
El escenario, sin embargo, no es el de una recuperación inmediata ni resuelve todas las restricciones fiscales. Las propias proyecciones de Dipres muestran que, aunque la deuda se mantendría por debajo del límite prudente, las holguras fiscales serán negativas entre 2028 y 2031, acumulando una brecha de US$16.255 millones.
Es en ese marco que el Presupuesto 2027 plantea un crecimiento del gasto de 1,5% respecto de la ley actualmente en ejecución, con un fuerte repunte de la inversión pública y del gasto de capital. La apuesta es que el mayor dinamismo económico permita avanzar en la recuperación sin abandonar el proceso de consolidación fiscal.
Una economía que busca salir del estancamiento
Durante la presentación, Quiroz planteó que el escenario actual contrasta con el período de fuerte expansión que experimentó Chile desde fines de los años 80 hasta comienzos de la década pasada. Según recordó, en 2013 el PIB per cápita chileno, medido por paridad de poder de compra, era el más alto de Latinoamérica, pero "esa trayectoria se interrumpió". Desde 2014, señaló, la economía ha crecido a una tasa promedio cercana al 2% anual.
La expectativa de la actual administración es modificar esa trayectoria. El IFP proyecta para 2029, último año del Gobierno de José Antonio Kast, una expansión del PIB de 3,2%. Sin embargo, Quiroz planteó una meta más exigente: terminar el mandato con un crecimiento de 4%. Para el conjunto de los cuatro años de la administración, la proyección apunta a un crecimiento promedio de 2,5%.
"En estos siete meses hemos encontrado dificultades mayores a las previstas, enfrentado contingencias que no estaban en nuestros planes, pero también hemos comenzado a ordenar las cuentas públicas, a recuperar las condiciones para invertir y ejecutar la reforma que Chile necesita para volver a crecer"
Jorge Quiroz
El propio ministro reconoció que el punto de partida ha sido más complejo de lo previsto. "En estos siete meses hemos encontrado dificultades mayores a las previstas, enfrentado contingencias que no estaban en nuestros planes, pero también hemos comenzado a ordenar las cuentas públicas, a recuperar las condiciones para invertir y ejecutar la reforma que Chile necesita para volver a crecer", sostuvo.
El salto que Hacienda espera para 2027
La principal modificación en las perspectivas de corto plazo está precisamente en 2027. Mientras para este año Hacienda redujo fuertemente su estimación de crecimiento, para el próximo elevó la proyección en medio punto porcentual, desde 2,8% a 3,3%.
La recuperación también aparece reflejada en la composición del gasto contemplado para el próximo ejercicio. El gasto de capital, que incluye la inversión estatal y las transferencias de capital, crecería 7,3% en 2027. Dentro de ese componente, la inversión pública aumentaría 8,8% y las transferencias de capital lo harían en 6,3%.
El contraste con 2026 es relevante. A agosto, el gasto de capital acumula una caída de 13%, explicada por un retroceso de 22,5% en la inversión pública y de 6,7% en las transferencias de capital. De esta manera, el Presupuesto del próximo año contempla una recuperación importante precisamente en uno de los componentes que más se ha debilitado durante el actual ejercicio.
En el gasto corriente, en cambio, el avance será mucho más acotado. Para 2027 se proyecta un crecimiento de 0,6%, con un gasto en personal prácticamente congelado respecto de este año, una caída de 2,4% en bienes y servicios de consumo y un aumento de 7,3% en los pagos por intereses de la deuda.
Más ingresos, pero también menores traspasos de Codelco
La recuperación prevista para 2027 también tiene un correlato en los ingresos. Dipres proyectó un aumento de 1,7% en los ingresos efectivos del Gobierno Central, acompañado de un crecimiento de 3,5% en la recaudación tributaria neta.
El comportamiento de los distintos componentes será, sin embargo, dispar. La tributación de la minería privada crecería 2%, mientras que los aportes del resto de los contribuyentes aumentarían 3,7%. Estos incrementos permitirían compensar una caída de 21,8% en los traspasos de Codelco al Estado y de 12,4% en las rentas de la propiedad. Dentro de estas últimas se encuentran los ingresos por litio de Corfo, que caerían 27,2% durante el próximo año.
Para 2026, en cambio, la fotografía es distinta. Los ingresos efectivos fueron corregidos al alza en $965.524 millones frente al IFP anterior y crecerían 7,1% respecto de 2025. El resultado responde principalmente a mayores ingresos vinculados al cobre y al litio, que compensarían la caída de 0,7% en la tributación del resto de los contribuyentes.
La deuda mejora su trayectoria
Otro de los elementos que cambió respecto de las proyecciones anteriores es la trayectoria de la deuda bruta. Dipres mantuvo en 42,7% del PIB la estimación para el cierre de 2026, pero redujo en un punto porcentual la proyección para 2027, hasta 42,5%. Para 2028 también recortó la estimación, hasta 43,5% del PIB.
El ajuste también alcanza a los años posteriores. Hace tres meses, las proyecciones apuntaban a que la deuda superaría el nivel prudente de 45% del PIB en 2029 y 2030, con ratios de 45,3% y 45,5%, respectivamente. Ahora, Dipres estima que llegará a 44% en ambos años, por lo que no se alcanzaría el límite establecido en la regla fiscal dual.
Según la explicación entregada por Dipres, en 2027 el mayor PIB nominal, los menores requerimientos de financiamiento bajo la línea y los efectos de valorización más que compensarían el impacto del mayor déficit efectivo, que llegaría a 1,8% del PIB.
El desafío que aparece después de 2027
Pese a la mejora en las proyecciones de deuda, el escenario de mediano plazo mantiene restricciones relevantes. Una de las novedades del programa financiero es que, desde 2028 hasta 2031, las holguras fiscales pasan a terreno negativo.
La brecha entre el gasto compatible con la meta de balance estructural y los desembolsos de mediano plazo ya comprometidos alcanzaría US$2.136 millones en 2028; US$4.369 millones en 2029; US$6.390 millones en 2030; y US$3.360 millones en 2031. En conjunto, las holguras negativas llegarían a US$16.255 millones durante ese período.
El Gobierno, eso sí, advirtió que estas cifras no deben interpretarse automáticamente como una necesidad equivalente de reducir el gasto. El IFP plantea que las holguras dependen, entre otros factores, de la actualización de los parámetros estructurales, de los ingresos efectivos y del escenario macroeconómico. También contempla que una eventual brecha pueda abordarse mediante medidas de ingresos, de gasto o una combinación de ambas.
La diferencia entre la meta política y la proyección técnica
El contraste entre la aspiración de Hacienda y las proyecciones técnicas de Dipres también quedó expuesto durante la discusión presupuestaria. El senador Diego Ibáñez (FA) planteó que los números presentados no parecían coincidir con la expectativa de Quiroz de terminar su mandato con un crecimiento de 4%.
El director de Presupuestos, José Pablo Gómez, respondió que "las proyecciones que está haciendo la Dipres no necesariamente coinciden año con año con lo que son las expectativas del ministro (Quiroz)".
"Las proyecciones que está haciendo la Dipres no necesariamente coinciden año con año con lo que son las expectativas del ministro (Quiroz)"
José Pablo Gómez
Según explicó, mientras el ministro se plantea
"metas exigentes, pero alcanzables", Dipres debe reflejar "cuál es la mejor proyección que vemos en nuestro escenario".
Gómez agregó que las cifras de Dipres consideran los efectos de las leyes actualmente aprobadas y que existen medidas que todavía están en tramitación o que eventualmente podrían adoptarse para acelerar el crecimiento.
"Entonces, lo que nosotros reflejamos es el efecto de las leyes que están actualmente aprobadas. No debería extrañar que tengamos en algunos años algunos números diferentes", señaló.
En palabras de Quiroz, "recuperar crecimiento permite ampliar de manera permanente los recursos con que cuenta el Estado y recuperar la sostenibilidad fiscal permite asegurar que esos recursos puedan financiar las prioridades públicas no solamente hoy, sino también mañana".