El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre subió 0,4%, levemente por debajo de lo estimado por el mercado, mientras que el dato a doce meses se mantuvo en 4,1%, muy lejos de la meta de 3% del Banco Central.
"Destacaron las alzas en las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas, así como la de transporte, y la disminución en la división de seguros y servicios financieros", señaló el INE. El aumento en el precio de los combustibles explicó el alza en el transporte: la gasolina subió 2,7% en el noveno mes, mientras que el diésel aumentó 10,2%.
Consultado por estas cifras tras participar del encuentro anual organizado por la Unión Social de Empresarios Cristianos (USEC), el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, sostuvo que "el IPC es una responsabilidad del Banco Central"."El Banco Central es el responsable de la estabilidad de precios. Nos gustaría que esto fuera bajando y hay que tomar las medidas desde el punto de vista monetario que haya que tomar para mantener la inflación a raya", agregó.
En cuanto a si confía en que se cumplirá la proyección que hizo Hacienda en el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del tercer trimestre, en el que pronosticó que el IPC terminaría 2026 en 3,8%, Quiroz reconoció que "está desafiante, pero pensamos que puede venir un ajuste o una desaceleración del crecimiento de precios. Vamos a ver las variables".
Quien también se refirió al IPC fue el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas. "Un avance mensual de 0,4% del IPC de septiembre confirma que las presiones inflacionarias siguen vigentes y que no podemos relajar el tranco", afirmó.
Y añadió: "Sabemos que las Fiestas Patrias y factores externos que empujaron al alza los combustibles generaron un impacto directo en el bolsillo de las familias. Como Gobierno, nuestra prioridad es dar estabilidad y la única forma de mitigar estas presiones inflacionarias a largo plazo es recuperar el crecimiento, destrabar los proyectos estancados y reactivar con fuerza la inversión en el país".