Delcy Rodríguez junto a Vladimir Padrino López (izquierda) y Diosdado Cabello.
AFP
La imagen del primer consejo de ministros encabezado por la presidenta interina de Venezuela,
Delcy Rodríguez, lo decía todo. Mientras la gobernante dirigía la sesión después de que EE.UU. confirmara su ascenso tras la captura de
Nicolás Maduro la madrugada del sábado, a su lado la seguían atentamente los titulares de Interior y Defensa,
Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, respectivamente, considerados los líderes del poder político y militar del país sudamericano.
Durante su alocución, Rodríguez buscaba darle cierta tranquilidad al pueblo venezolano luego de que el Mandatario estadounidense, Donald Trump, pusiera su confianza en ella como presidenta interina de cara a un proceso de transición del poder. El característico tono directo y sin pelos en la lengua de la dirigente quedó atrás y esta vez el mensaje se enfocó en la "paz" y el trabajo coordinado.
"
Extendemos la invitación al Gobierno de los EE.UU. a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y fortalezca una convivencia comunitaria duradera", señaló la presidenta encargada.
Y añadió: "Presidente Donald Trump: nuestros pueblos y nuestra región merecen la paz y el diálogo, no la guerra. Ese ha sido el predicamento del presidente Nicolás Maduro y es el de toda Venezuela en este momento".
Estas palabras significan un claro cambio en el discurso de la ahora mandataria interina. El sábado, tras conocerse la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, la entonces vicepresidenta Rodríguez salió con todo, al punto de exigir la "inmediata liberación" de la pareja.
"
Nosotros estamos listos para defender a Venezuela, nosotros estamos listos para defender nuestros recursos naturales que deben ser para el desarrollo nacional", dijo la histórica dirigente chavista, quien aseguró que Nicolás Maduro es "el único presidente de Venezuela".
"Se han roto las cadenas. Ya hemos sido libres y nuestros enemigos pretenden de nuevo esclavizar. Si hay algo que el pueblo venezolano y que este país tiene muy claro es que jamás volveremos a ser esclavos, es que jamás volveremos a ser colonia de ningún imperio del tinte que sea", decía con firmeza.
Pero pasaron las horas y, en medio de la tensión y la incertidumbre, Delcy Rodríguez se comunicó con el canciller ruso, Serguei Lavrov (aliado del régimen de Maduro) y también con autoridades del Gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, quien confirmó a la vicepresidenta como Mandataria interina de Venezuela y aclaró que, de momento, no habrá un nuevo despliegue de tropas en el país.
De esta forma, la Casa Blanca decidió trabajar en conjunto con el chavismo y
le cerró la puerta a la líder opositora María Corina Machado y al excandidato presidencial Edmundo González, a quien Washington había reconocido como el verdadero ganador de los comicios de 2024.
Lo cierto es que, según reportan medios estadounidenses, los contactos entre Delcy Rodríguez y el equipo del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, vienen de hace un tiempo. Según el Miami Herald, las negociaciones incluían convertir a la entonces vicepresidenta en mandataria, bajo una serie de condiciones.
El rol de Cabello y López
Ahora, las dudas rondan sobre el rol (y el destino) de Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López. La foto de la noche del domingo echó por tierra las especulaciones sobre el paradero del primero, considerado el "número 2" del chavismo y uno de los hombres más poderosos de Venezuela.
La presencia de Cabello en territorio venezolano y escoltando a Rodríguez en el consejo de ministros suponen que el jefe de Interior se cuadrará con la presidenta interina. La gran interrogante pasa por si mantendrá o no un rol protagonista como lo venía haciendo durante el mandato de Maduro.
El nombre del número 2 del chavismo molesta a Estados Unidos, que incluso puso precio por su cabeza y lo acusa de formar parte de la trama narco que habría sido liderada por Maduro. Es por eso que, de cara a la transición,
cuesta imaginar que Cabello siga como autoridad.
Por otro lado, Vladimir Padrino López (quien controla las Fuerzas Armadas de Venezuela) ya manifestó su compromiso con Rodríguez, pese a exigir la liberación del "secuestrado" Nicolás Maduro y acusar a Estados Unidos de cometer "una acción criminal".
"El gobierno Bolivariano garantizará la gobernabilidad del país y nuestra institución continuará empleando todas sus capacidades disponibles para la defensa militar, el mantenimiento del orden interno y la preservación de la paz", dijo López el domingo. El ministro también llamó a la ciudadanía "a que retome sus actividades económicas, laborales, de todo tipo, educativas".
"Activamos en la totalidad del espacio geográfico nacional, y en perfecta fusión popular, militar, policial, la puesta en completo apresto operacional, a fin de integrar los elementos del poder nacional en la misión de enfrentar la agresión imperial, formando un solo bloque de combate para asegurar la libertad, la independencia y la soberanía de la nación", añadió.
Las palabras del ministro de Defensa suponen un alivio para Delcy Rodríguez, a la espera de las conversaciones con Estados Unidos.