Poco más de un mes después de su destitución, el exministro de Defensa ucraniano
Mijailo Fedorov volvió a desatar un terremoto político luego de que propusiera la celebración de elecciones presidenciales mientras el país sigue sumido en una guerra con Rusia que ya lleva cuatro años y medio de duración.
El exministro de 35 años fue un firme defensor de la innovación tecnológica que impulsó varias reformas en ese sentido en las fuerzas armadas, sin embargo, fue destituido en julio en una reorganización ministerial que dividió a la nación y desencadenó protestas sin precedentes en su apoyo.
Aprovechando su ola de popularidad, Fedorov publicó el martes un video en el que criticó duramente al gobierno, lo que selló así su dramática ruptura con el presidente ucraniano,
Volodimir Zelenski: "Tenemos que encontrar un mecanismo legal, seguro y realista que permita a Ucrania restablecer un proceso democrático pleno incluso bajo las condiciones de una guerra prolongada", indicó el ex ministro, tras señalar que
"la democracia no puede ser rehén de Rusia".
Argumentó que los ucranianos tienen que poder comprender la lógica de las decisiones tomadas en Kiev y que los políticos deben rendir cuentas al público, pese a los retos que presentan los ataques rusos y el desplazamiento de millones de personas por la guerra.
Las declaraciones del exministro, que ayudó a Zelenski a ser elegido en 2019 al codirigir su campaña presidencial, se han convertido en la primera crítica abierta que un antiguo miembro del gabinete realiza durante la guerra.
Los analistas piensan que el video supone el inicio de una carrera política independiente para Fédorov. Su popularidad ha aumentado recientemente, con unos niveles de confianza del 63% que le sitúan entre los políticos más valorados, sólo por detrás del antiguo jefe del Ejército Valeri Zaluzhni y por delante de Zelenski, con un 56%.
Sin embargo,
sólo el 38% de los ucranianos está a favor de celebrar elecciones durante un alto el fuego, antes de que acabe la guerra, mientras que el 57% quiere esperar a que el conflicto termine del todo, debido a razones de seguridad y al temor de que la rivalidad política erosione la unidad indispensable contra Rusia, según una encuesta de agosto del Instituto Internacional de Sociología de Kiev.
Fue el propio Zelenski quien sepultó cualquier posibilidad de celebrar elecciones, suspendidas debido a la Ley Marcial. "Pienso que en una guerra como esta, unas elecciones como tal son un enorme riesgo. Las elecciones en este momento serían un tsunami para el país, que fracturaría a Ucrania", afirmó el Mandatario.
Quién es
Mientras estudiaba en la Facultad de Sociología y Gestión de la Universidad Nacional de Zaporiyia, el joven Mijailo Fedorov ya se mostraba interesado en política. En 2012 fue elegido "alcalde estudiantil" de Zaporiyia y dos años después postuló sin éxito al Parlamento ucraniano como miembro del partido 5.10, el cual no superó el umbral de aprobación del 5% de los votos para tener representación.
Tras ese intento fallido, Fedorov se enfocó en su propia empresa de marketing digital y estudio de redes sociales (SMM Studio), pero en 2019 regresó a la política como parte fundamental de la campaña presidencial de Volodimir Zelenski, al mismo tiempo que volvió a postular al Parlamento, esta vez con resultados positivos.
Una vez elegido Mandatario, Zelenski nombró a Fedorov
ministro de Transformación Digital. Con tan solo 28 años, el joven profesional se propuso simplificar las gestiones administrativas de los ucranianos, según indicó El Debate. En esa línea, impulsó distintas reformas basadas en la tecnología.
Como titular de Transformación Digital, Fedorov también tuvo un rol clave en medio de la guerra. Gracias a su fluida comunicación con el magnate Elon Musk, consiguió la entrega de miles de dispositivos Starlink para el Ejército ucraniano, de acuerdo con La Vanguardia. Asimismo, influyó en el bloqueo de Starlink al Ejército ruso.
Por otro lado -completa el citado medio- el joven ministro también abogó por la creación de un "ejército de drones" y estableció un sistema de recompensas en el cual los soldados ucranianos recibían una bonificación por videoverificar sus ataques.
Con esos antecedentes, el joven funcionario fue nombrado ministro de Defensa, con la misión de modernizar las Fuerzas Armadas y darles un impulso en medio de la guerra. Así, el Ejército multiplicó el número de drones que se utilizan a diario e inició una ofensiva sin precedentes que le permitió frenar los avances rusos y golpear al Kremlin.
Del mismo modo, según El Debate, Fedorov aligeró la "pesada máquina burocrática" en Defensa y se enfocó en perseguir los desvíos de fondo en medio de diversos casos de corrupción que han afectado a las Fuerzas Armadas. En esa línea, implementó pruebas de polígrafo para identificar posibles corruptos en las huestes militares.
Por otro lado, el ministro de Defensa dispuso de contratos indefinidos y mejor pagados para atraer nuevos soldados y así evitar la movilización forzosa de la población.
Una polémica salida
Pese a contar con un amplio respaldo ciudadano, las reformas impulsadas por Fedorov fueron resistidas por un sector influyente de las Fuerzas Armadas. Por un lado, los soldados en activo rechazaron la propuesta de aumento salarial porque favorecía solo a los recién incorporados y no a los militares antiguos. Del mismo modo, la idea de "guerra robótica" propuesta por el ministro no convenció al interior del Ejército e incluso desató una lucha interna con los generales, según The New York Times.
Estos conflictos internos llevaron a Zelenski a destituir a Fedorov para contentar a los militares, liderados por el comandante en jefe del Ejército, Oleksandr Sirski. Tras su salida, el ahora exministro criticó la alta de visión estratégica, el mando caótico y las constantes "mentiras" en el Ejército y el sector de la defensa.
También señaló que sus intentos por cambiar la situación fueron bloqueados sistemáticamente por el general al mando de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
Si bien reconoció los éxitos de Sirski en el campo de batalla durante la fase inicial del conflicto, Fedorov remarcó que "la guerra ha cambiado", y señaló que "cuando la tecnología está en guerra, perdemos drones, no personas", en contraste con la supuesta dependencia del jefe militar de asaltos de infantería de alto costo humano.
La salida de Fedorov no gustó en la ciudadanía y desencadenó diversas protestas para exigir su retorno al Gobierno. "¿Por qué cambiar lo que funciona?", decía una de las pancartas desplegadas por los manifestantes.
Pero Zelenski se mantuvo en su decisión y finalmente designó a Yevgueni Khmara como nuevo ministro de Defensa. El nombramiento fue aprobado el miércoles pasado por el Parlamento ucraniano.
Así las cosas, Fedorov ha sacado el habla y se erigió como el primer exaliado de Zelenski en ponerlo en una situación complicada.