Claves de las últimas negociaciones por Ucrania: Trump retoma papel de mediador, pero sin avances concretos
Emisarios de la Casa Blanca se reunieron con Putin y Zelenski en un intento por reactivar el diálogo, mientras ambos bandos se preparan para un nuevo invierno de combates.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a involucrarse directamente en los esfuerzos para poner fin a la guerra en Ucrania, luego de que sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner viajaran durante el fin de semana a Moscú y Kiev para reunirse con los líderes de ambos países.
Sin embargo, los contactos no se tradujeron hasta ahora en un compromiso capaz de frenar la escalada militar que se intensificó durante los últimos meses.
Las conversaciones abrieron la puerta a retomar un formato de negociación a tres bandas entre Washington, Moscú y Kiev, aunque persisten profundas diferencias, especialmente en torno al futuro de los territorios ocupados.
Mientras el Kremlin se mostró dispuesto a continuar los contactos, Volodímir Zelenski insistió en que cualquier eventual acuerdo debe abordar la cuestión territorial e incorporar de alguna manera a los aliados europeos. En paralelo, los ataques continúan y Ucrania y Rusia se preparan para enfrentar un nuevo invierno marcado por la guerra.
Seis meses de pausa y escalada por la guerra en Irán
Las reuniones del sábado en Moscú y el domingo en Kiev supusieron la reanudación de los contactos entre EE.UU. y los bandos enfrentados
Estos se interrumpieron en febrero pasado debido al comienzo de la operación militar contra Irán.
Bombardeos estadounidenses en Teherán, Irán. | AFP
Witkoff viajó por última vez a Rusia en enero pasado, tras lo que centró su labor en las negociaciones con Teherán y el gobierno israelí.
En estos más de seis meses, apenas hubo novedades en el frente, pero se produjo una peligrosa escalada en la retaguardia con los ataques ucranianos contra refinerías y almacenes de comercio electrónico rusos.
Así como un incremento exponencial de los bombardeos rusos con misiles balísticos contra Kiev y los puertos ucranianos en el mar Negro, especialmente Odesa.
Por ese motivo, en julio y agosto se disparó el número de víctimas civiles; Ucrania tiene cada vez mayores problemas para repeler los ataques aéreos enemigos y Rusia experimenta una grave crisis de combustible.
Primera visita de los emisarios a Kiev
La principal diferencia con los anteriores intentos mediadores de Washington es que en esta ocasión Witkoff y Kushner visitaron por primera vez Kiev.
Witkoff había viajado hasta ahora ocho veces a Rusia y ninguna a Ucrania.
Steve Witkoff y Volodímir Zelenski. | AP
La reunión en el Kremlin se prolongó durante más de tres horas y, según el asesor presidencial, Yuri Ushakov, los emisarios de la Casa Blanca presentaron "nuevas ideas" para el arreglo pacífico del conflicto.
Putin admitió que la situación "no es fácil", pero apoyó la contribución de Trump a una solución político-diplomática. Witkoff aseguró haber logrado "grandes progresos" en Moscú.
Dichas ideas también fueron transmitidas a Zelenski -Trump las llamó "propuesta para poner fin a la guerra"-, pero a la prensa occidental sugirió que se trata de los mismos planteamientos de antaño con alguna variación coyuntural que tiene en cuenta lo ocurrido en el último medio año.
Reunión tripartita
Aunque en ambas capitales no cundió el optimismo, Witkoff se mostró confiado de lograr una solución política al cruento conflicto, mientras Kushner abogó por reanudar los contactos a tres bandas como los celebrados en Ginebra el pasado 18 de febrero.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró hoy, lunes, que la parte rusa no se opone a la reanudación del formato tripartito.
"Sin lugar a dudas, cualquier intento más o menos eficaz es siempre un pequeño paso en dirección a la paz", señaló en rueda de prensa.
Zelenski también respaldó la propuesta, aunque añadió que en dichas reuniones deben participar, de una u otra forma, los representantes europeos, con lo que los emisarios también mantuvieron contactos el domingo en Kiev.
Volodímir Zelenski. | AFP
El líder ucraniano insistió también en que la cuestión territorial, es decir, el Donbás, sólo se podrá solucionar si el presidente ruso, Vladímir Putin, acepta reunirse en la misma mesa con él y Trump.
El Kremlin, que asegura que "no negocia con terroristas", descartó dicha opción, a no ser que sea para firmar una paz definitiva.
Tímido alto el fuego
Para garantizar que los emisarios de Trump no cambiaban de idea en el último momento, Zelenski anunció un cese de los bombardeos por espacio de tres días. Moscú sólo aceptó suspender los ataques contra Kiev.
Ambos bandos parecen haber respetado la tregua respecto a sus capitales, pero siguieron atacando durante esas 72 horas otras zonas del frente y la retaguardia.
Los bandos se preparan para el invierno
Putin presumió ante sus interlocutores de los "éxitos" de sus tropas en el Donbás, aunque expertos independientes y blogueros rusos pusieron en serias dudas los avances expuestos por el jefe del Kremlin.
Presidente de Rusia, Vladímir Putin. | AFP
Además, según medios independientes, Putin marcó como objetivo a sus generales la toma de las plazas fuertes ucranianas en el norte de la región de Donetsk -Kramatorsk y Sloviansk- antes de que termine el año.
Por su parte, Zelenski admitió abiertamente ante Witkoff y Kushner que "la guerra continuará" durante el invierno, por lo que volvió a solicitar a sus aliados occidentales el suministro de baterías antiaéreas -en particular, Patriot estadounidenses- ya que de lo contrario Rusia matará de frío a su pueblo.