Descuido de religiosa movilizó al GOPE en Escuela Militar: Dejó unos bolsos en paradero

Personal policial llegó al lugar en avenida Américo Vespucio e impidió el paso de peatones por la zona, mientras que los buses del Transantiago fueron desviados.

30 de Junio de 2015 | 15:00 | Por Felipe de Ruyt y Ramón Jara, Emol

La religiosa junto a carabineros viendo los bolsos que había extraviado.

Felipe de Ruyt, Emol
SANTIAGO.- Poco más de media hora estuvo paralizada la vereda norte de la avenida Américo Vespucio, en el metro Escuela Militar. Los buses del Transantiago debieron ser desviados, mientras los usuarios no podían acercarse a la zona. ¿La razón? Unos bolsos sospechosos que movilizaron a Carabineros, sin saber que todo se debió a un descuido.

Se trataba de varios paquetes voluminosos dejados en el paradero del transporte público en la mencionada avenida, donde paran las máquinas en dirección a lugares como el mall Parque Arauco.

Esto movilizó a efectivos de Carabineros, quienes llegaron al lugar cerca de las 13:30 horas y cortaron el tránsito, dejando sólo la vía libre para vehículos particulares, mientras que la locomoción colectiva fue desviada por el costado de la Escuela Militar, por calle Los Militares.

Todo esto, ante la mirada de los pasajeros, que buscaban una respuesta y no entendían en qué consistía el operativo. De todos modos, el servicio del transporte subterráneo continuaba sin interrupciones, ya que todo ocurría a las afueras de la estación.

Unos 20 minutos después, llegó personal del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de la policía uniformada, con la misión de inspeccionar los bolsos y comprobar de que se trataba de un artefacto explosivo. Pero todo tuvo un inesperado final...

Esto, ya que al poco rato, apareció una religiosa que, de manera bastante nerviosa y agitada, se acercó a los uniformados para preguntarles por unos bolsos que había extraviado en el paradero del Transantiago, que eran ni más ni menos que los mismos que mantuvieron movilizados a los uniformados.

Tras acercarse, la mujer reconoció los bultos, que le fueron devueltos, mientras la gente se daba cuenta de que todo se trató de un descuido y no había artefacto explosivo alguno.

Así, mientras se retiraba del lugar, la religiosa sólo atinó a decir que "se me quedaron los bolsos, no podía andar con tantas cosas", mientras era acompañada por un carabinero, quien la ayudó a cargar los bolsos "sospechosos".
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