La renuncia de la ministra de Defensa, Maya Fernández, a solo minutos de la acusación constitucional que la oposición ingresó en su contra, -y en paralelo, la renuncia del jefe de los asesores del Segundo Piso, Miguel Crispi-, no dejó de impactar a varios parlamentarios, especialmente al oficialismo.
Una vez confirmada la salida de Fernández, a dos meses de que estallara el escándalo por el inmueble que ella y la senadora Isabel Allende intentaron vender al Estado, los personeros oficialistas salieron a señalar que el gesto viene a "descomprimir" las presiones políticas, y emplazaron a la oposición a no continuar adelante con la AC.
La diputada
Emilia Schneider (FA) dijo que si bien los hechos respecto a la compraventa de la casa del ex Presidente Allende "son graves y tienen que investigarse y esclarecerse ante toda la ciudadanía", también llamó a que "dejemos de perder el tiempo en el Congreso".
"Si van a presentar una Acusación Constitucional contra una ex ministra y van a insistir en ello, lo que hacen es hacernos perder el tiempo de los temas que realmente le importan al país, de los temas que tenemos que legislar, como salud, educación, pensiones. Así que espero que la derecha desistiera de esta acusación que no tiene ningún sentido".
Desde el PS, el diputado Daniel Manouchehri, planteó que la salida de Fernández y de Crispi "descomprime una situación política que se había generado, de mucha presión". En ese sentido, dijo esperar que estas salidas "permitan retomar el diálogo con la oposición, ya se vuelve absolutamente innecesario la AC en contra de la ministra Fernández. Avanzar en la AC, en este escenario, sería un ensañamiento político".
Su compañero de tienda, diputado Daniel Melo, acusó que la oposición "busca ensañarse políticamente contra Maya Fernández y propinarle una derrota en el suelo al Gobierno. Creo que los chilenos están cansados de la pelea chica. Salgan del fango les diría a la oposición, y dejen de perder el tiempo en el Parlamento con este tipo de acusaciones constitucionales que ya hemos visto, una tras otras, que lo único que busca es dividir a los chilenos".
Por su parte, la diputada Lorena Fríes (FA), afirmó que "sería un acto bastante elegante que bajen la acusación constitucional, puesto que no tiene mucho sentido. Sabemos que lo que ha hecho en el último tiempo Chile Vamos, y en general, toda la derecha, es utilizar cualquier situación para acusaciones constitucionales, al punto que se ha visto mal utilizada esta herramienta. Espero que las cosas, en vez de incendiarse, puedan tranquilizarse. Espero, a propósito de la renuncia de la ministra Fernández, esto quede aquí".
También desde el Frente Amplio, el diputado Jorge Brito dijo ver "con buenos ojos que la ministra Fernández cuide su legado en el Ministerio de Defensa, a diferencia de otros gobiernos, donde conocíamos seis, siete, hasta ocho ministros en un periodo de gobierno. La ministra ha estado desde el día uno, y mañana cumplía tres años a cargo de Defensa, en un despliegue excepcional, así que veo con buenos ojos eso, para que pueda enfrentar su defensa en los procesos en su contra".
Desde el PPD, el diputado Raúl Soto, consideró que la renuncia de Fernández "llega tarde, pero más vale tarde que nunca. Creo que la ministra Fernández debió haber dado un paso al costado una vez que estalló el caso de la compra fallida de la casa; un contrato que era abiertamente inconstitucional, que menos mal que no llegó a concretarse, porque hubiera sido de extrema gravedad".
En esa línea, reflexionó que "el objetivo político que tenía la oposición, me parece que en cierta medida se cumple (con la renuncia), y me parece injustificado e insostenible que sigan insistiendo en la acusación constitucional".