La Fiscalía de Tarapacá y la Policía de Investigaciones (PDI) desarticularon una organización criminal dedicada al lavado de dinero proveniente de estafas internacionales, que operaba principalmente en Iquique y su Zona Franca.
De acuerdo con el Ministerio Público, la estructura estaba integrada por ciudadanos chilenos, chinos —usuarios de ZOFRI— y sujetos de otras nacionalidades. La organización habría blanqueado más de US$200 millones a través del sistema financiero chileno.
La investigación se inició en mayo del año pasado tras una denuncia internacional canalizada por el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), que alertó sobre estafas transnacionales cometidas mediante plataformas fraudulentas de inversión en línea, cuyas víctimas —principalmente adultos mayores estadounidenses— transfirieron importantes sumas de dinero a cuentas en Chile.
Detectives de distintas unidades del país allanaron domicilios en Iquique, Santiago y Alto Hospicio, logrando la detención de integrantes de la organización. El operativo ha dejado un total de 44 detenidos.
Investigación
Las indagatorias permitieron establecer que parte relevante de los fondos lavados —al menos US$ 67 millones— provenían de estafas conocidas como "matanza de cerdos" o también conocidas como pig butchering, que afectaron a más de 400 víctimas extranjeras.
La PDI describe que estas estafas se realizan "mediante redes sociales o plataformas online, donde el estafador busca construir una relación de confianza con la víctima para, posteriormente, hacerla caer en inversiones fraudulentas". "Cuando se ha construido una relación de confianza, el estafador comienza a presionar a la persona para depositar más dinero en una cuenta de inversión controlada por quien comete el fraude", añaden.
Para ocultar el origen del dinero, continuaron desde la Fiscalía, la organización creó alrededor de 119 sociedades comerciales, incluyendo empresas de papel y otras con actividad real, que permitían fragmentar, triangular e integrar los recursos ilícitos al sistema económico formal, facilitando su posterior envío al extranjero.
El fiscal nacional, Ángel Valencia, sostuvo en un punto de prensa que "se ocupó a una red de empresas -algunas genuinas, otras de fachada chilena- y al sistema financiero chileno, y especialmente valiéndose de la estructura y de las ventajas de la ZOFRI (...) para cometer estos delitos".
Luego de la estafa, la estructura creaba de forma masiva empresas a través de la plataforma "Tu Empresa en un día", donde se solicitaban productos bancarios como cuentas corrientes, chequeras y diferentes medios de pago para circular dinero de origen ilícito y evitando generar actividades económicas reales.
El director general de la PDI, Eduardo Cerna, dijo que tras el lavado de dinero, la estructura realizaba transferencias a distintas cuentas de Hong Kong, Taiwán, entre otras.
La Fiscal Regional de Tarapacá, María Trinidad Steinert, dijo que la PDI incautó hoy cerca de $50 millones durante los allanamientos.