El Congreso volvió a extender la semana pasada la vigencia de las licencias de conducir en Chile, lo que permitirá que los documentos prontos a expirar sigan vigentes hasta el 31 de diciembre de 2026. Esto, pese a que el Ejecutivo no respaldaba la medida.
Desde el Ministerio de Transportes señalan que la raíz del problema se arrastra desde la pandemia. Desde ahí, ha habido persistentes dificultades de los municipios para absorber la alta demanda de renovaciones, pese a que comenzó a regir un sistema digital que apuntaba a ordenar la situación.
El ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, abordó el tema esta mañana en Radio Universo y sostuvo que la decisión parlamentaria vuelve a postergar un problema estructural. "Este es un proceso que se hereda producto de la decisión de postergar la vigencia de las licencias. Durante la pandemia se decía ‘extendamos la licencia’, porque era muy difícil pedirle a la gente que saliera a renovarla. Pero la licencia tiene un propósito que no podemos perder de vista:
conducir es un derecho, pero también una tremenda responsabilidad", señaló.
El ministro explicó que cuando la actual administración asumió en 2023, se enfrentó a un escenario crítico: cuatro años acumulados de licencias vencidas que debían renovarse simultáneamente.
"Las que vencían en 2020, 2021, 2022 y 2023 tenían que renovarse todas el mismo año. Era un problema brutal", afirmó.
Para enfrentar ese cuello de botella, el Ejecutivo impulsó una redistribución progresiva de las renovaciones: las licencias 2020 y 2021 se renovaron en 2023; las 2022 y 2023 en 2024; y las 2024 y 2025 durante 2025, con el objetivo de que en 2026 el sistema volviera a una situación más normalizada.
"Sabíamos que íbamos a tener tres años muy complicados, con el doble de personas de lo normal sacando licencia. Eso generó mucho estrés en los municipios", reconoció.
Entre las medidas implementadas se incluyó la posibilidad de renovar la licencia en cualquier municipalidad del país, además de flexibilizaciones administrativas para agilizar los procesos.
Pese a esos esfuerzos, el Parlamento optó por aprobar una nueva extensión, decisión que el ministro calificó como contraproducente. "Nosotros no respaldamos esta idea. Creíamos que había que apretar los dientes y volver a la normalidad (...) Con esto, lo que hicimos fue volver a patear el problema para el año siguiente", sostuvo.
La prórroga establece que todas las licencias que vencían en 2025 quedarán vigentes hasta fines de 2026, lo que, según la autoridad, vuelve a concentrar la demanda futura y podría reproducir el mismo escenario de saturación.
Licencia digital: el cambio estructural
Pese a la disconformidad de algunos alcaldes que han expuesto su opinión, uno de los elementos centrales que destacó el ministro es la implementación de la licencia de conducir digital, que comenzó a operar progresivamente en el país. "Antes teníamos un cartón plastificado y bases de datos distribuidas por todo Chile, sin un sistema unificado. No sabíamos realmente cuántas licencias estaban vencidas", explicó Muñoz.
Con el nuevo sistema, el ministro sostuvo que el Estado cuenta por primera vez con una base de datos nacional consolidada, lo que permite monitorear en tiempo real cuántas licencias se entregan y detectar eventuales fraudes. "Hoy se están entregando cantidades similares, incluso un poco mayores, que antes de la pandemia. La licencia digital permite validación, trazabilidad y mayor seguridad", afirmó.
Además, la autoridad destacó los procesos de capacitación realizados a funcionarios municipales y jueces de policía local, así como las mejoras tecnológicas implementadas. "Es una modernización clave. Lo que se va a entregar es un documento de mejor estándar, con más información, que será una buena herencia para el próximo gobierno", concluyó el ministro.
Pese a esto, el ministro reconoció que el sistema aún enfrenta desafíos, como la compatibilidad de softwares municipales y la capacidad operativa en comunas con alta demanda.