La exministra Ángela Vivanco y su defensor Jorge Valladares.
Aton
El abogado defensor de la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, Jorge Valladares, inició sus alegatos en el marco de la audiencia de formalización en contra de su cliente, a quien el Ministerio Público acusa de cometer los delitos de cohecho y lavado de activos.
Según acusa la Fiscalía, desde 2022 Vivanco y su pareja, Gonzalo Migueles, mantenían una relación de amistad con los abogados Mario Vargas y Eduardo Lagos. Al año siguiente, los juristas asumieron la representación del consorcio chileno-bielorruso Belaz Movitec SpA (CBM) en un litigio con Codelco. Vargas y Lagos interpusieron recursos de protección en contra de la minera estatal ante la Corte de Apelaciones de Copiapó, los cuales fueron rechazados el 13 de junio de 2023. Tres días después, Lagos recurrió a la Corte Suprema.
Ante la controversia, la sala del Máximo Tribunal que presidía Vivanco de manera subrogante resolvió a favor de CBM y en contra de Codelco.
Hoy, durante la tercera jornada de la instancia (ayer permaneció en receso tras dos días consecutivos de audiencias), el jurista argumentó que no se ha imputado "el tipo penal de haber forzado a otros a obtener una sentencia injusta", ya que, según él, se caería
"la línea de flotación de la imputación".
El argumento del defensor apunta a que la actuación de Vivanco representa solo "un voto de una sala" de la Corte Suprema, y recordó que "hay otros cuatro miembros del tribunal".
Sobre la sentencia, sostuvo que "la redactora es el voto disidente. Estamos suponiendo que hay connivencia, incluso, con quien es voto disidente, y que, en definitiva, habría ocultado todos los actos que supuestamente se habrían producido".
"Para nosotros, ese es un aval que respalda efectivamente la legalidad del acto jurídico procesal del que conocimos y por el cual nos tienen hoy día sentados en estos estrados", añadió.
Cinco ministros
Prosiguió indicando que "no se atreven a hablar de torcida administración de justicia, porque, en definitiva, tendríamos que tener no uno, sino cinco ministros sentados aquí".
"El cohecho, en los términos en que ha sido planteado, no es suficiente ni eficiente para provocar el acontecimiento. Es más, señoría, hay una absoluta falta de sentido de realidad en entender que alguien, por (…) tener un grado de íntima amistad con una de las partes —porque además, dicho sea de paso, es uno de los abogados—, y en definitiva se habría terminado provocando un perjuicio a la gigante, a la megaestatal (alude a Codelco)", continuó.
Expuso que "si uno quiere poner el conflicto en relevancia jurídico-penal, aquí lo que debería decir Codelco es que hubo torcida administración de justicia, no cohecho, porque, en definitiva, no es uno, sino que cinco ministros los que participan. Es más, tendría la complicidad del prosecretario, que tendría la complicidad de la relatora y, en general, de todos quienes, de alguna manera, tenían la obligación de denuncia".