Tras dos
sesiones de la mesa política convocada por la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), para buscar acuerdos en torno al proyecto de Reconstrucción Nacional, la instancia llegó a su fin para dar paso a la discusión en particular de la iniciativa en las distintas comisiones del Senado.
La mesa reunió al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz; a la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN); al vicepresidente de la Corporación, Iván Moreira (UDI); y a los senadores Andrea Balladares (RN), Rodolfo Carter (Ind.-Republicanos), Javier Macaya (UDI) y Luciano Cruz-Coke (Evópoli).
Por la oposición participaron, de manera presencial y telemática, los senadores Vlado Mirosevic (PL), Loreto Carvajal (PPD), Juan Luis Castro (PS), Claudia Pascual (PC), Yasna Provoste (DC) y Diego Ibáñez (FA), entre otros.
Aunque la instancia permitió abrir un canal de diálogo inédito entre el Gobierno y la oposición durante la tramitación de la reforma, finalmente no logró un acuerdo transversal. Sin embargo, sí dejó actores fortalecidos y otros debilitados políticamente.
El PPD consigue su principal objetivo y reivindica la negociación
Uno de los actores que salió fortalecido es el PPD, pese al costo político que la negociación generó al interior del partido y con el resto de la oposición.
La colectividad de cuatro senadores (Loreto Carvajal, Ricardo Celis, Pedro Araya y Ximena Órdenes) logró que el Ejecutivo acogiera prácticamente toda su propuesta sobre la invariabilidad tributaria, reduciendo de 25 a 10 años el plazo general para inversiones de hasta US$100 millones; creando un segundo tramo de 15 años para proyectos de hasta US$350 millones; y manteniendo los 25 años solo para inversiones superiores a US$500 millones.
Además, se incorporó una sobretasa permanente de 1,5% para quienes opten por ese régimen y se mantuvo el pago del royalty minero.
Tras concretarse el acuerdo, los senadores Ricardo Celis y Loreto Carvajal salieron públicamente a defender la negociación. Celis sostuvo que el oficialismo tenía asegurados los votos para aprobar el proyecto, por lo que la alternativa era "meter algún gol" modificando uno de los aspectos que consideraban más perjudiciales de la reforma.
Por su parte, Carvajal recalcó que la negociación se limitó exclusivamente a la invariabilidad tributaria y rechazó las críticas provenientes del resto de la oposición. "Aquí nadie ha hablado de un acuerdo amplio respecto de la reforma", afirmó.
Si bien la negociación abrió una fuerte controversia dentro del partido -que llevó incluso a la directiva nacional a aclarar que el PPD mantiene su rechazo a la megarreforma y recurrirá al Tribunal Constitucional respecto del resto del proyecto-, en el plano legislativo la colectividad consiguió convertirse en el único partido opositor que obtuvo modificaciones sustantivas en uno de los ejes centrales de la iniciativa.
Paulina Vodanovic y la pugna interna del PS
Por otro lado, uno de los principales costos políticos de la mesa terminó recayendo sobre el Partido Socialista y, particularmente, sobre su presidenta, la senadora Paulina Vodanovic.
La tensión comenzó luego de que senadores del Socialismo Democrático anunciaran anticipadamente que recurrirían al Tribunal Constitucional para impugnar la invariabilidad tributaria contemplada en el proyecto de Reconstrucción. Posteriormente, los diputados socialistas también se sumaron a esa postura.
La decisión generó molestia en el resto de los partidos de oposición, ya que durante una reunión realizada esa misma mañana se había acordado postergar cualquier definición hasta este jueves, una vez realizada una nueva cita con abogados constitucionalistas.
El objetivo era resolver en conjunto tanto los argumentos jurídicos como el momento procesal para presentar el requerimiento.
El conflicto escaló aún más cuando la senadora Daniella Cicardini (PS) acusó públicamente a la presidenta del partido y al jefe del comité de senadores socialistas, Juan Luis Castro, de negociar con el Gobierno una fórmula respecto de la invariabilidad tributaria.
"No voy a respaldar una colusión con Quiroz para ponerle un candado por 20 años a la ley de los súper ricos", escribió la parlamentaria en su cuenta de X.
Asimismo, sostuvo que "la senadora Vodanovic y el senador Juan Luis Castro nos señalaron que ‘no se estaba negociando nada’. Nos tuvimos que enterar por Macaya y Paulina Núñez, por la prensa, de que se estaba negociando con Quiroz una fórmula para aprobar la invariabilidad tributaria".
La respuesta de Vodanovic llegó durante la misma jornada mediante una carta pública dirigida a la militancia socialista.
"Me he enterado por redes sociales de un video de mi compañera de partido y de bancada, la senadora Cicardini, en que se me acusa de mentir y de llevar una negociación a espaldas de la ciudadanía. Eso no es efectivo", afirmó.
La timonel socialista explicó que participó en la mesa convocada por Paulina Núñez junto al jefe del comité socialista, Juan Luis Castro, y representantes del PPD, Frente Amplio, Partido Comunista, Partido Liberal y Democracia Cristiana.
"No ha habido acuerdo alguno, y las conversaciones se realizaron en el Senado de la República. Decir que mentimos o que vamos a coludirnos con Quiroz es falso y desproporcionado", sostuvo.
Luego de la carta difundida por Vodanovic, la bancada de senadores socialistas sostuvo una reunión para intentar bajar la tensión interna y analizar los pasos a seguir durante la discusión del proyecto. Sin embargo, minutos más tarde, las senadoras Paulina Vodanovic y Daniella Cicardini protagonizaron una notoria discusión en plena sesión de la Cámara Alta
Según un registro audiovisual, difundido por Canal 24 Horas, Vodanovic se acerca al asiento de la senadora por Atacama e inicia un tenso intercambio de palabras. Luego, Cicardini se levanta de su asiento y responde con firmeza, todo mientras la sesión en el Senado continuaba. La senadora -también del PS- Danisa Astudillo intervino para finalizar la discusión.
Al respecto, Vodanovic comentó que "la verdad es que soy la presidenta del Partido Socialista y no podría yo misma autocalificar, pero creo que es bastante claro que aquí han habido diferencias, que las hemos señalado, no fui yo la que señaló esto públicamente, pero creo que ya se ha dicho todo y estaremos en el partido resolviendo la constitucionalidad del proyecto y nos vamos a preocupar de lo que es importante".
Paulina Núñez consolida su rol como articuladora
Otra de las figuras fortalecidas es la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), principal impulsora de la mesa política que durante dos semanas reunió al Gobierno, Chile Vamos y prácticamente toda la oposición para buscar puntos de encuentro en torno al proyecto.
Aunque desde sectores de la UDI calificaron como "ingenua" su decisión de insistir en el diálogo con la oposición, fue precisamente esa instancia la que permitió abrir un canal de conversaciones que terminó derivando en el acuerdo alcanzado entre Hacienda y los senadores del PPD respecto de la invariabilidad tributaria.
Además, durante esas reuniones también se acordó ampliar los plazos para presentar indicaciones y ordenar el cronograma de discusión del proyecto en las distintas comisiones del Senado, calendario que finalmente fue aprobado por los comités de la Corporación.
Consultada por las críticas, Núñez defendió su estrategia. "Yo tengo muy claro por qué me estoy moviendo, cuál es mi objetivo. Creo que en el Senado lo mínimo que uno tiene que hacer es propiciar un acuerdo, construir una mayoría", sostuvo.
Posteriormente y en conversación con Radio Infinita, la senadora comentó que "ya llevo tantos años en política que uno como que se acostumbra, pero yo prefiero pecar de ingenua si el resultado es el que vimos ayer. Creo que es una muestra y es una tranquilidad a todo el país de que en el parlamento se sigue lamentando, a pesar de algunos episodios".
Quiroz mantiene las líneas rojas y además consigue dividir a la oposición
Otro de los grandes ganadores es el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
Desde el inicio de la discusión dejó claro que existían materias que el Ejecutivo no estaba dispuesto a modificar, como la rebaja del impuesto de primera categoría, la reintegración tributaria y buena parte del capítulo ambiental. Aunque finalmente aceptó revisar el diseño de la invariabilidad tributaria, logró mantener intacto el mecanismo, modificando únicamente sus plazos y requisitos de acceso.
Con ello, no solo preservó uno de los pilares de la reforma, sino que además consiguió un acuerdo con parte de la oposición, generando una fractura política entre los partidos opositores y al interior del propio PPD.
El propio ministro valoró el entendimiento alcanzado, destacando que la propuesta "pone a Chile por delante" y que la invariabilidad "va a ser mucho más potente por ser producto de un consenso mayor".
Quiroz también agradeció públicamente la disposición de los senadores del PPD y de la presidenta del Senado para mantener abiertas las conversaciones, asegurando que el acuerdo demuestra que "cuando hay propuestas serias, el Gobierno está disponible para analizarlas".
Así, aunque debió ceder en el plazo de la invariabilidad, terminó preservando el núcleo de la reforma y obteniendo un respaldo político que el Ejecutivo no tenía al inicio de la tramitación.
Incluso antes del término de la mesa, tanto Paulina Núñez como el senador Javier Macaya habían destacado públicamente la disposición al diálogo del ministro.
En entrevista con Radio Duna, la presidenta del Senado afirmó que la instancia "fue muy positiva, porque era primera vez que estábamos todos sentados".
Por su parte, Macaya sostuvo en Radio Pauta que "el ministro Quiroz (…) ha dado muestras de flexibilidad bien importantes y de capacidad de negociar y ceder puntos que, para él en particular, eran de los que más lo convencían del proyecto".
Yasna Provoste y Claudia Pascual fortalecen la estrategia del Comité Unido
Asimismo, quienes también aparecen fortalecidas tras el término de la mesa política son las senadoras Yasna Provoste (DC) y Claudia Pascual (PC), jefa y subjefa, respectivamente, del denominado Comité Unido, integrado además por el Frente Amplio.
Al finalizar la segunda y última sesión, ambas optaron por no emitir declaraciones, transmitiendo la señal de que el comité no había alcanzado acuerdos con el Ejecutivo y que mantendría una posición común durante la discusión legislativa.
Fuentes cercanas al comité sostienen que esa estrategia terminó consolidando su imagen de cohesión como oposición, a diferencia del comité del PS junto al PPD y Liberales, especialmente luego de que presentaran indicaciones conjuntas tanto en la Comisión de Medio Ambiente como en Trabajo y Hacienda.
Tras concluir la mesa, Yasna Provoste afirmó que "creemos en que Chile necesita acuerdos amplios, transversales, que den certeza respecto de las reformas que vamos a impulsar (…) nosotros vamos a estar siempre disponibles al diálogo a partir de la unidad más amplia de la oposición".
"Tenemos un solo camino: la unidad más amplia de la oposición para poder enfrentar estas malas iniciativas del Gobierno", afirmó.