Las diferencias entre la senadora y presidenta del Partido Socialista (PS), Paulina Vodanovic, y la senadora Daniella Cicardini dejaron hace tiempo de responder únicamente a episodios puntuales.
El último intercambio público, originado a propósito de las negociaciones por el proyecto de Reconstrucción Nacional, terminó por transparentar un conflicto que, según reconocen distintas fuentes socialistas, se viene incubando desde marzo y que hoy responde a una disputa política mucho más amplia que la discusión de una iniciativa en particular.
El primer quiebre se produjo cuando Cicardini pidió públicamente la renuncia del entonces recién asumido ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ofensiva que no encontró respaldo en la directiva encabezada por Vodanovic.
Desde entonces, las diferencias se han expresado en sucesivos emplazamientos públicos, publicaciones en redes sociales y críticas abiertas a la conducción partidaria, muchas veces acompañadas por el diputado Daniel Manouchehri (PS), quien se ha transformado en uno de los principales aliados políticos de la senadora Cicardini.
El episodio más reciente ocurrió luego de que Cicardini acusara a Vodanovic y al jefe del comité de senadores socialistas, Juan Luis Castro, de negociar con el Gobierno una fórmula sobre la invariabilidad tributaria mientras -según sostuvo- aseguraban al resto de la bancada que "no se estaba negociando nada".
La respuesta de la timonel no tardó en llegar. Vodanovic descartó cualquier acuerdo oculto, calificó las acusaciones como "falsas y desproporcionadas" y defendió las conversaciones sostenidas en la mesa convocada por la presidenta del Senado, Paulina Núñez, obligando incluso a la bancada socialista a reunirse para intentar bajar la tensión.
Sin embargo, dentro del PS aseguran que el conflicto ya no gira exclusivamente en torno al proyecto de Reconstrucción Nacional. Más bien, sostienen que detrás de las diferencias comienza a instalarse una discusión respecto de los futuros liderazgos del partido, la estrategia política que debe seguir el socialismo dentro de la oposición y la forma en que se proyectará el recambio generacional de la colectividad durante los próximos años.
Pese a que desde fuera algunos interpretan esta pugna como el inicio de una carrera por la presidencia del partido, fuentes cercanas Emol descartan, por ahora, ese escenario. De acuerdo con distintas fuentes de la colectividad, actualmente ningún senador ni diputado tendría intención de competir por la conducción del PS.
Muy por el contrario, varios coinciden en que el nombre que reúne mayor consenso para encabezar el partido en el próximo proceso interno es el del exministro del Interior Álvaro Elizalde, quien hasta ahora no ha manifestado públicamente su disposición a asumir ese desafío, pero cuyo nombre aparece de manera reiterada entre los distintos lotes internos.
Cabe recordar que el exsenador también fue presidente del partido entre 2017 y 2022.
Camino al Senado
Donde sí reconocen que ya comenzó una carrera es en el plano parlamentario. Actualmente el Partido Socialista cuenta con una bancada de once diputados y, según distintas fuentes, varios de ellos ya comenzaron a proyectar sus próximos pasos políticos.
En ese grupo aparece Daniel Manouchehri, cuyo despliegue conjunto con Cicardini es interpretado dentro del partido como parte de un posicionamiento con miras a una futura candidatura al Senado o incluso a una primaria presidencial.
A él se suma el actual jefe de bancada, Raúl Leiva, quien cumple su tercer y último período como diputado y también estaría evaluando competir por un escaño en la Cámara Alta.
El movimiento no termina ahí. Dentro de la bancada también observan el posicionamiento del actual subjefe de bancada, Nelson Venegas, quien buscaría consolidarse primero como futuro jefe de bancada, siempre que logre una nueva reelección como diputado en 2030, para luego proyectar una eventual candidatura senatorial.
Todo ello forma parte de una renovación y división que comienza a perfilarse al interior del socialismo y que explica parte de los movimientos políticos que se observan actualmente.
Presidencia del senado 2027
Pero donde realmente se concentra hoy la atención de varios dirigentes socialistas es en otra definición: la presidencia del Senado durante 2027.
Según el acuerdo administrativo alcanzado con Chile Vamos para elegir a Paulina Núñez como presidenta de la Cámara Alta, el próximo año ese cargo deberá recaer en un senador socialista.
Aunque aún resta más de un año y medio para esa elección, dentro del comité reconocen que las conversaciones ya comenzaron y que la competencia se desarrolla de manera silenciosa.
Originalmente existía un criterio compartido dentro de la bancada que privilegiaba a los senadores con mayor antigüedad. Bajo esa lógica, Alfonso de Urresti aparecía como el principal favorito.
Es el senador socialista con más años en la Cámara Alta, cumple actualmente su segundo mandato y, debido al límite a la reelección, es el único senador socialista que no podrá volver a competir en los próximos comicios.
Además, pertenece al lote interno "Grandes Alamedas", que reúne actualmente a cuatro integrantes de la bancada socialista: el propio De Urresti, Daniella Cicardini, Danisa Astudillo y Juan Luis Castro.
No obstante, Paulina Vodanovic también contaría con importantes ventajas políticas. Además de presidir el Partido Socialista, fue una de las principales negociadoras del acuerdo administrativo que permitió la elección de Paulina Núñez como presidenta del Senado y, según diversas fuentes parlamentarias, durante esas conversaciones siempre se entendió que sería la propia Vodanovic quien asumiría la testera de la Corporación en marzo de 2027.
A ello se suma que varios senadores socialistas adquirieron compromisos políticos con la actual timonel durante el último proceso interno, lo que complejiza cualquier definición futura dentro del comité.