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Crisis del Socialismo Democrático: Los esfuerzos de la "vieja guardia" de la Concertación por superar las tensiones

En medio de la tramitación de la megarreforma, el PS y el PPD, enfrentaron complejas situaciones internas.

18 de Julio de 2026 | 09:37 | Por María Cristina Romero, Emol
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En la imagen Camilo Escalona, José Miguel Insulza, Osvaldo Andrade y Francisco Vidal.

El Mercurio/ Archivo.
Como una crisis, así calificaron algunos las descoordinaciones y tensiones que se vivieron en los partidos del Socialismo Democrático ante las negociones por el proyecto de reconstrucción del Gobierno. Es que pese a los esfuerzos de la oposición por actuar en unidad, pugnas al interior del PS y del PPD, empañaron la ofensiva del sector.

Y si bien los partidos intentaron dejar atrás las divisiones y se alinearon detrás de la decisión de llevar la reforma al Tribunal Constitucional (TC), el clima interno en sus colectividades, así como en la izquierda, quedó resentido.

Fueron varios los dirigentes que hicieron llamados al orden y autocríticas sobre lo ocurrido, intentando dar vuelta la página y superar las diferencias. Esfuerzos a los que se han sumado figuras históricas de las colectividades, apostando por reconstruir las confianzas y encontrar un tono y un relato que los alinee como oposición.

Los llamados de figuras del PS


En el caso del Partido Socialista, el conflicto se produjo luego de que la senadora Daniella Cicardini, acusara a la timonel del PS, Paulina Vodanovic y al jefe de la bancada de senadores, Juan Luis Castro, de "coludirse" con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y de abordar la posibilidad de no recurrir al TC por la invariabilidad tributaria. Aquello llevó a un duro enfrentamiento entre ambas senadoras en pleno hemiciclo del Senado.

El lunes, en tanto, la directiva del PS -incluidas ambas senadoras-, tuvo una reunión de mesa, tras la cual sacó una declaración pública en que aseguran que serán "una oposición firme". Al mismo tiempo, convocaron "a todas las fuerzas democráticas y progresistas a construir una oposición con vocación de mayoría. No para administrar el descontento, sino para organizar una esperanza colectiva".

En ese contexto, la noche del martes se difundió un video del secretario general del PS, Camilo Escalona, quien se encuentra alejado de sus funciones por problemas de salud, quien instó a la unidad de la tienda.

"Nuestro Partido Socialista que tanto queremos y apreciamos, ha vivido semanas de un debate muy intenso, que por momentos parecía que se iba a escapar del control. No ha sido así, sin embargo, quiero insistir en que la unidad socialista es primordial para la unidad de la oposición, para la defensa de las conquistas sociales, para frenar la regresión autoritaria del gobierno de la ultraderecha chilena", señaló Escalona.

En esa línea, el exsenador llamó a la militancia a "ser capaces de cuidar esa unidad, de proyectarla, de hacerla fértil, de transformarla en una línea política que sea por todos compartida".

En la misma línea, se pronunció el lunes en EmolTV el exministro y exsenador José Miguel Insulza, quien expresó que "cuando el Partido Socialista empieza a fraccionarse en público, eso ya se convierte en un problema muy grave, porque es muy dañino".

Insulza además planteó que "el partido representa a mucha gente, pero no está haciendo el trabajo efectivo de abonar todas esas ideas en una sola política", asegurando que "los partidos no están para hacer escenarios de peleas ante la opinión pública".

El extimonel del PS y exministro, Osvaldo Andrade, comentó que la pugna entre las senadores se resolvió en la reunión de mesa del lunes, acotando que "mi preocupación es otra. En Chile se necesita un ente conductor de la oposición y, en mi opinión, ese ente debiera ser el Partido Socialista".

"La Presidencia del Partido Socialista es una institución y uno tiene que ser respetuoso de eso. La invocación a la unidad y al respeto a la institucionalidad partidaria es una invocación muy fuerte", opinó Andrade.

Pese a ello, Andrade consideró que aunque dirigentes históricos pueden colaborar, "para buscar la solución de estas cosas", indicó que "no corresponde" que intervengan, pues son otros los que tienen la conducción del partido.

Expresidentes del PPD asumen rol


El Partido por la Democracia también estuvo en el ojo del huracán, luego de que sus senadores llegaran a un acuerdo con el Gobierno sobre una nueva fórmula para la invariabilidad tributaria, lo cual implicaba que no irían al TC por ese tema.

Aquello generó una ola de críticas de parte de sus socios. En medio de su sorpresa por el acuerdo, el timonel del PPD, Raúl Soto, convocó a una reunión extraordinaria a todos los extimoneles de la colectividad para intentar buscar una salida. Tras lo cual se emitió una declaración pública de la tienda, apoyando la línea fijada por Soto.

Sobre el tema, la exministra Carolina Tohá, expresó en su cuenta de X que "soy partidaria de buscar acuerdos, pero no de este modo. El PPD no hará la diferencia con acciones contradictorias y decisiones inconsultas. (...). Por ese camino solo se llega a la irrelevancia".

En entrevista con El Mercurio, el exministro Francisco Vidal, comentó que "todas estas situaciones, yo siempre las veo como lecciones a aprender. Voy a hablar de mi partido, porque mis amigos socialistas tienen su tema. Pero conceptualmente, la fórmula para resolver este tipo de diferencias de los partidos, entre los partidos y al interior de los partidos, es la institucionalidad".

Pero tras la polémica generada por la indicación del Ministerio de Hacienda que rebajaba de 23% a 22% el Impuesto de Primera Categoría para las grandes empresas, el acuerdo con los senadores PPD se quebró.

El miércoles en la tarde, en tanto, la directiva nacional de la colectividad se reunió con los expresidentes del partido para dar inicio al Consejo Estratégico Chile 2030, a través del primer encuentro con el consejo de expresidentes, una instancia nueva que funcionará de manera permanente.

A la cita asistieron, por ejemplo, los extimoneles Jaime Quintana, Sergio Bitar, Natalia Piergentili, Jorge Navarrete, Guido Girardi y Víctor Barrueto.

La idea es que el partido abra un proceso interno de discusión y redefina su proyecto político con horizonte 2027-2030. Algo que parte del duro diagnóstico que les dejó la última derrota presidencial. De este modo, el Consejo Estratégico, es un proceso participativo que convoca a militantes, simpatizantes e independientes cercanos para responderlas grandes preguntas de la sociedad actual y fijar una carta de navegación de largo plazo.

Opinión de expertos


El decano de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central, Marco Moreno, consideró que "los llamados a la unidad buscan reconstruir un marco común de acción, pero hoy enfrentan un escenario distinto al de hace 20 años. La autoridad de los expresidentes de partido o exministros ya no tiene el mismo efecto disciplinador sobre organizaciones mucho más fragmentadas y con liderazgos más distribuidos".

Aunque cree que "pueden contribuir a bajar la temperatura del conflicto, pero difícilmente resolverán por sí solos el problema de fondo. La unidad no se reconstruye únicamente apelando a la historia compartida; requiere acordar un proyecto político y una estrategia común frente al Gobierno. Sin ese horizonte, los llamados de la 'vieja guardia' tienen más valor simbólico que capacidad efectiva de ordenar al sector".

El académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, coincidió en que "si bien es loable y destacable que líderes de la vieja Concertación tengan como objetivo generar un marco de unidad en la oposición, tengo la impresión de que eso no va a tener ningún efecto porque el problema es estructural. No tenemos coaliciones, no hay, o sea, si tú buscas el nombre de la coalición, por ejemplo, la coalición de gobierno no hay un nombre y tampoco hay un nombre para una coalición de centroizquierda. No existen coaliciones".

Y acotó que "esta es la primera vez desde el año 90 en adelante en que el sistema de partidos chilenos no tiene coaliciones. Entonces, si es que no hay no hay coaliciones, es muy difícil que este tipo de llamados de los viejos líderes concertacionistas, que fue la gran coalición en Chile, tenga algún efecto sin que siquiera haya coaliciones".

Además, recordó que a diferencia con lo que ocurrió en la Concertación, hoy existe una "fragmentación" de partidos políticos, por lo que es "limitado" el efecto de cualquier llamado a la unidad.

En tercer lugar, Morales apuntó que "es difícil que este llamado tenga frutos porque, aparte de tener un sistema de partidos sin coalición fragmentado, está fuertemente faccionalizado (...) dentro de los partidos (...) Hoy día estamos viendo que esas facciones, en lugar de regular el conflicto hacia la interna, ese mismo conflicto explota pero hacia afuera, hacia el exterior".

Asimismo, precisó que las facciones "son arrastradas por pequeños caudillos y bajo esa lógica es muy difícil que el llamado de estos líderes tenga algún impacto".

"Tengo la impresión de que esta 'vieja guardia' no va a ser factor para promover la unidad de la oposición, porque las facciones dentro de los partidos, lo que están haciendo es abrir una lucha muy directa por la distribución de poder interno. Y si a eso le sumamos todos los elementos estructurales; sin coalición, fragmentados, faccionalizados, personalizados, sin cohesión y sin disciplina, es un llamado totalmente estéril", finalizó Morales.