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Chileno residente en Cabo Verde relata euforia del Mundial y expectativas turísticas: "Se celebraba hasta un saque de banda"

Rafael Martínez vive hace menos de un año en la nación que fue la gran sorpresa en su debut en el Mundial 2026.

19 de Julio de 2026 | 08:56 | Por Sofía Campos, Emol.
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Rafael Martínez
Cabo Verde vivió este año un hito deportivo con su primera participación en un Mundial 2026, una experiencia que no solo movilizó a sus habitantes, sino que también abrió expectativas sobre el impacto que este logro podría tener en el turismo, uno de los principales motores de su economía.

Es la primera vez que el país de solo 4.033 kilómetros cuadrados dijo presente en un Mundial, lo que causó la euforia del poco más de 530.000 personas que forman parte de su población.

Cabo Verde está ubicado en pleno océano Atlántico, frente a la costa occidental de África, y está conformado por 10 islas de origen volcánico. Su combinación entre naturaleza montañosa, playas vírgenes y temperaturas templadas -que rondan los 24 y 28°- son sus principales atractivos turísticos, industria de la cual proviene mayor parte de su PIB que en 2024 ascendía a 2,7 miles de millones de dólares.

Las agencias de viaje coinciden con el fenómeno de Cabo Verde tras su participación en el torneo de fútbol, que según comentan por ahora se traducen en búsquedas y no en reservas. De acuerdo a información recopilada por Viajes Falabella, las búsquedas pasaron de 128 a más de 4.200 búsquedas en un año tras la participación en el torneo de fútbol, lo que representa un crecimiento de 3.191%.

Esto mismo lo relata Rafael Martínez, chileno de 30 años que reside en Tarrafal, un pueblo ubicado en la isla de Santiago, donde trabaja como guía de mountain bike tras dejar su emprendimiento de turismo en bicicleta en el sur de Chile.

Martínez llegó al archipiélago luego de conocer a quien hoy es su empleador durante la temporada de verano de 2025 en Chile. "Conocí a uno de mis clientes que es dueño acá de un hotel en Cabo Verde. Y él ahí me ofreció el trabajo acá, y bueno, es el trabajo es mi sueños, así que entre que le di un par de vueltas ahí (...) pero al final es lo que me gusta hacer, así que lo contacté y de ahí para adelante todo se dio súper bien", relató en conversación con Emol.

El chileno contó que "yo vivo en Tarrafal, que es un pueblo que está en la isla de Santiago, que es la misma isla donde está la capital de Praia. Pero yo vivo en un pueblo que está al otro extremo de la isla porque la capital queda así un poquito más hacia el sur, esto está hacia el norte, y queda a dos horas de más o menos de la capital".

Crédito: Rafael Martínez.

El connacional recuerda que el ambiente durante la participación de Cabo Verde en el Mundial fue de entusiasmo generalizado, y para él "fue súper bacán, primero porque Chile no está en un Mundial, así que tenía a quien apoyar acá con gente local. Todos contentos, porque primera vez que Cabo Verde iba a un Mundial, aún cuando en la cultura no es mucho de fútbol, no crecieron como nosotros, creo yo, que desde chicos que uno apoyaba a la selección, acá no, pero igual estaban todos contentos".

La forma de vivir los encuentros también llamó su atención, puesto que "nos juntábamos todos a ver los partidos, había buen ambiente. El último lo fui a ver a una pantalla gigante que pusieron en un pueblo que queda aquí cerca, entonces, bacán la energía, todos súper alegres, contentos, motivados. Aquí celebran todo, comparado con Chile que uno celebra los goles. Acá, quitaban la pelota y celebran. Se celebraba hasta un saque de banda".

El atractivo de la isla


Respecto del turismo, Martínez reconoce que uno de los mayores atributos del archipiélago es la combinación entre playas y naturaleza.

"La playa es súper bonita. Esta isla es súper montañosa, pero la playa de Tarrafal es súper bonita, es como se ve en las fotos: aguas cristalinas y temperatura rica, porque es fresca. Por un lado la playa y por el otro lado hay un parque natural Sierra Malagueta que es súper bonito", aseguró el chileno.

Crédito: Rafael Martínez.

A su juicio, dicho parque nacional es el mayor atractivo para quienes visitan la isla, ya que "es bien distinto, son montañas muy entrampadas, como con mucho filo, mucha roca, entonces los paisajes son bastante impactantes, la vegetación también es distinta a la que uno ve en Chile".

El chileno comentó desde su experiencia como guía turístico -especializado en mountain bike- que por ahora no se aprecia un aumento de visitantes, pero "puede deberse a que ahora estamos en temporada baja porque la mayoría de los turistas son europeos y en este momento es verano allá, por lo que prefieren viajar dentro de Europa".

Crédito: Rafael Martínez.

Sin embargo, cree que el efecto del Mundial podría comenzar a notarse cuando inicie la temporada alta, entre octubre y noviembre, ya que "hay invierno en Europa, esa es la temporada cuando vienen acá, porque acá el clima es parejo todo el año, siempre hay sol y calor, y yo creo que ahí se va a notar sí o sí una alza en el turismo ahora que Cabo Verde está mucho más famoso, así que probablemente se vea un incremento en la llegada de turistas por estos lados".

Un país con menos desarrollo, pero ordenado


Respecto a la vida cotidiana, Martínez reconoce diferencias importantes con Chile, principalmente en materia de desarrollo económico y acceso a bienes.

"Yo diría que hay poca pobreza, pero la mayoría de la gente viven con lo justo, no es que se vea gente en la calle, pero se nota que todos viven con lo justo", afirmó.

Crédito: Archivo, El Mercurio.

Según explicó Martínez, en localidades como Tarrafal la oferta comercial es reducida. "Echo de menos el supermercado, hay almacenes pero ni siquiera grandes que es donde pillo lo justo, lo esencial. Por ejemplo, si quiero comprarme un pesto o un chocolate rico, no lo encuentro. Como venden solo lo justo y necesario, si quiero buscar algo diferente tendría que ir a la capital, que allá hay más un poco más de opciones", comenta.

Pese a ello, valora el funcionamiento del país, y que "es menos desarrollado que Chile, pero aún así creo que las cosas funcionan bien. El sistema funciona, todo está como ordenado, no hay tanta delincuencia, sí diría que como la gente tiene menos recursos obviamente no hay tantos negocios de buena calidad, pero esa es como la principal diferencia".