En un debate televisado ante la Asamblea General de la ONU, se vieron las caras este jueves los seis candidatos a la Secretaría General del organismo, incluida la expresidenta
Michelle Bachelet.
Del foro también participó el diplomático argentino Rafael Grossi, quien actualmente se desempeña como director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA); la ex vicepresidenta de Costa Rica Rebeca Grynspan, actual secretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD); el expresidente senegalés Macky Sall, la excanciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa y Carolyn Rodrigues Birkett, excanciller de Guyana.
La primera en tomar la palabra fue precisamente Bachelet, quien explicó sus motivos para postular al cargo. Así, indicó que "la tarea clave para el próximo secretario general será defender, preservar y mejorar la organización, a través de reformas continuas para asegurar que la ONU entregue cada vez más y mejor. Y eso en tiempos muy desafiantes. Vivimos en tiempos con conflictos armados en un nivel histórico, donde civiles son asesinados o heridos en números trágicos, las desigualdades aumentan, la crisis climática es cada vez más urgente, y los derechos humanos son ignorados".
"En medio de todo esto, hay una falta de confianza en las instituciones. Así que, en un entorno tan desafiante, lo que el mundo necesita es un secretario general con las mejores credenciales posibles. Primero, creo que las tengo. Soy una líder probada con amplia experiencia política. Fui dos veces presidenta de la República, es decir jefa de Estado, pero también jefa de Gobierno".
Con ello, acotó que "demostré que puedo liderar negociaciones complejas y tomar decisiones difíciles mientras encuentro compromisos democráticos, diría, y construyo confianza y puentes entre líderes mundiales".
Además, destacó que fue ministra de Salud y Defensa y ocupó importantes puestos en la ONU. "En todos los casos, demostré que tengo la convicción, el coraje y la capacidad para implementar cambios, no solo reformas específicas, sino también reformas continuas para seguir mejorando las instituciones", precisó.
Asimismo, afirmó que "combino un firme apego a los principios con un enfoque en soluciones, valores y realismo. No seré parcial a la sombra solamente. Y por último, creo que es tiempo de que las mujeres estén al mando, y que se cuide el planeta y la humanidad".
Amenazas globales y multilateralismo
Sobre los desafíos que afrontará el próximo secretario general, Bachelet enfatizó que "creo que existen muchas amenazas, ya que la amenaza que puede enfrentar un país hoy en el Golfo es distinta a la que afrontan las familias y los jóvenes en África, donde carecen de empleo o donde existen recursos adicionales para reclutarlos. Considero que los desafíos que el mundo afronta hoy en día son de carácter global. Por tanto, nadie podrá resolverlos por sí solo".
En ese sentido, resaltó la importancia de la coordinación de los distintos países: "Cuando surgen la polarización y la fragmentación, que tienden a debilitar a la comunidad internacional, nos encontramos ante un verdadero problema. Por eso —como ya he mencionado— necesitamos un multilateralismo sólido. Necesitamos una ONU ágil, eficiente, eficaz, transparente y que rinda cuentas, y que aborde seriamente los diversos desafíos que enfrentan los jóvenes y las mujeres".
"Es fundamental comprender que no habrá paz ni seguridad si no hay desarrollo. No habrá paz ni seguridad si no se respetan los derechos humanos. Debemos trabajar con determinación en todos estos ámbitos para lograr que la gente perciba que esta ONU realmente responde a sus necesidades", complementó.
Derechos Humanos
En materia de derechos humanos, Bachelet reafirmó que "como Secretario General, debo reconocer y abordar las preocupaciones legítimas sobre la eficiencia y el impacto de la ONU. Como Alto Comisionado para los Derechos Humanos, he visto de primera mano cuán cruciales son (los DD.HH.) para la prevención de conflictos. En primer lugar, es una herramienta realmente importante para la prevención de conflictos y la consolidación de la paz, pero también —diría yo— para el desarrollo de los Estados miembros".
Según dijo, "como secretario general alzaré la voz con responsabilidad y argumentos sólidos siempre que sea oportuno, contribuyendo a adoptar medidas eficaces y a poner fin a la violencia y a las violaciones de derechos".
"Pero también buscaré activamente demostrar a todas las partes interesadas que los derechos humanos son fundamentales para la paz internacional y para el desarrollo sostenible. Me aseguraré de que exista una mayor coordinación entre los distintos organismos, fondos y programas que llevan a cabo labores en materia de derechos humanos en terreno", puntualizó.