La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) realizó un balance del temporal ocurrido las últimas semanas y concluyó que el episodio figura entre los eventos de precipitación "más relevantes ocurridos durante un mes de julio en las últimas décadas", tanto por su extensión territorial como por la cantidad de récords históricos alcanzados.
El director (s) de la DMC, Gastón Torres, realizó un balance oficial de los sistemas frontales que afectaron al país entre el 14 y 21 de julio y mencionó que "el análisis realizado por nuestros equipos confirma que este episodio se ubica entre los eventos de precipitación más significativos registrados durante un mes de julio en las últimas décadas".
Y precisó que "esta evaluación no responde únicamente a la cantidad de agua caída, sino también a la extensión territorial del fenómeno, a los numerosos récords históricos registrados y al importante cambio que produjo en la condición pluviométrica de gran parte de Chile".
En concreto, Torres explicó que el episodio afectó entre las regiones de Atacama y Los Lagos bajo un contexto atmosférico y climático particularmente favorable para el desarrollo de precipitaciones intensas, ya que confluyeron tres sistemas frontales consecutivos, reforzados por un río atmosférico junto con condiciones de El Niño, además de una fase favorable de la Oscilación Madden-Julian y una Oscilación Antártica en transición hacia su fase negativa.
"La combinación de estos factores configuró un escenario muy similar al observado durante los importantes eventos de lluvia registrados en los años 1984 y 1987", explicó el funcionario de la DMC.
En desglose, se registró la caída de 243,7 milímetros en la estación de Rodelillo, 231,4 milímetros en Valdivia, 208,4 milímetros en Los Ángeles, 206,1 milímetros en Valparaíso, 186,6 milímetros en Santo Domingo, 176,4 milímetros en La Serena, 172,2 milímetros en Curicó, 161,4 milímetros en Concepción, 156,2 milímetros en Tobalaba y 131,7 milímetros en Quinta Normal.
Torres subrayó que "uno de los casos más representativos corresponde a La Serena, donde en apenas ocho días se registró más de diez veces la precipitación que normalmente cae durante todo el mes de julio".
Sumó que "en Valparaíso también se acumuló cerca de tres veces su promedio mensual, mientras que en Santiago estaciones como Quinta Normal y Tobalaba superaron ampliamente la precipitación normal para este mes".
Asimismo, el director subrogante del servicio mencionó que el episodio cambió el escenario pluviométrico de gran parte de la zona central en un período muy breve: "Localidades que hasta hace pocos días presentaban déficits muy importantes de precipitación lograron reducirlos considerablemente e incluso pasar a condiciones de superávit".
Torres ejemplificó con que La Serena pasó desde un déficit cercano al 97% a un superávit superior al 200%. Valparaíso, en la estación Punta Ángeles, también pasó de déficit a superávit. Lo mismo ocurrió en Tobalaba y Pichoy, mientras que Santiago redujo su déficit desde aproximadamente un 86% a cerca de un 15%.
"Récords históricos"
Desde el punto de vista climatológico, este episodio también destacó por la cantidad de récords alcanzados. Torres aseguró que "no se trata de un único registro excepcional, sino de numerosas estaciones meteorológicas que ingresaron simultáneamente entre los primeros lugares de sus series históricas para distintos períodos de acumulación".
Por ejemplo, la estación Desierto de Atacama alcanzó el primer lugar histórico para acumulados de 24, 48 y 72 horas: el 18 de julio se registró la precipitación máxima en 24 horas por la caída de 33,5 mm. La Serena obtuvo el segundo mayor registro histórico en 24 horas y el primer lugar para los períodos de 48, 72, 96 y 120 horas.
En la zona central, Tobalaba registró el primer lugar histórico para acumulados de 48 horas, mientras que Quinta Normal alcanzó el segundo lugar histórico tanto para 24 como para 48 horas. Asimismo, Pudahuel también ingresó entre los principales registros históricos.
"Estos antecedentes confirman que estamos frente a un evento extraordinario, tanto por la cantidad de precipitación registrada como por su extensión territorial y la cantidad de récords alcanzados", explicó Torres.
Evento "consistente" con el pronóstico
Desde la DMC afirmaron que este episodio resulta "coherente" con la señal climática que el servicio venía informando desde hace varios meses.
"Nuestros Pronósticos Estacionales ya indicaban una mayor probabilidad de precipitaciones sobre lo normal para parte importante de la zona central durante este invierno, escenario que resultó consistente con las condiciones observadas", afirmó Torres.
En ese sentido, cerró con que "ello reafirma la importancia de incorporar la información climática en la
planificación, la gestión del riesgo y la preparación frente a eventos hidrometeorológicos de gran magnitud".