El biministro de Interior y Segegob, Claudio Alvarado, abordó las críticas oficialistas que apuntan a la falta de un vocero político exclusivo en el gobierno.
Ayer, fue el presidente de la Cámara, Jorge Alessandri (UDI) quien lamentó la falta de un portavoz del Ejecutivo, advirtiendo que el gobierno está perdiendo "la batalla comunicacional".
En Radio ADN, Alvarado indicó que "no conozco a ningún gobierno que esté exento de la crítica comunicacional. Todas las personas que han ocupado el cargo de la Secretaría General de Gobierno y los gobiernos, propiamente tal, siempre reciben una crítica.
Cuando hay alguna dificultad, siempre las comunicaciones son el problema, y no necesariamente es así".
"Si hay algo que corregir, algo que mejorar, sería absurdo no estar disponible para eso. Pero aquí hay un modelo que es distinto, y no necesariamente siempre una misma persona, a la misma hora, todos los días, tiene que estar comunicando", añadió, reparando que "para evaluarlo, hay que dar tiempo a esto".
Insistió en que dicha fórmula "no necesariamente" puede ser "la mejor receta". Si bien asumió que desde el 90 en adelante el país acostumbra tener voceros únicos, contrastó, "nosotros tomamos la definición de que las cosas centrales, fundamentales del gobierno, las comunica el ministro Interior, que tiene hoy día, a su vez, la vocería, porque quisimos tener y administrar en una sola mano todo lo que es la coordinación política del gobierno, la coordinación programática que está en Interior y la coordinación comunicacional".
"Estamos en eso y le estamos dando espacio también a los ministros sectoriales, porque los mejores voceros de su propio sector son los ministros sectoriales", añadió, y ejemplificó: "Si usted me preguntaba por la emergencia agrícola, quién puede opinar en propiedad sobre el tema es el ministro de Agricultura, y puede ser mucho más preciso que el vocero".
Consultado por el flanco comunicacional que abrió el ministro Campos por el alza arancelaria de Estados Unidos, Alvarado reparó que "tenemos que tener claro de que los aranceles afectan también a productos agrícolas, y él tiene legítimo derecho a a dar una expresión, pero bajo el contexto de que toda la negociación respecto a ese tema, está bajo el alero de la Cancillería".
"Aquí no podemos pretender de que los parlamentarios o los ministros no tengan su propia opinión, pero aquí lo que no puede pasar, es de que esa opinión se superponga a la política que tiene definida el gobierno respecto a esos temas, y aquí, claramente, la administración de esa contingencia tiene el Ministerio de Relaciones Exteriores, a la cual todos esperamos que lleguen a buen puerto", agregó.
Acotó que "las opiniones personales se van matizando en función de la realidad que tenga cada sector, porque también tenemos que defender la situación que pasa en, o cómo se afecta, a determinados sectores de nuestro país".
Sobre si están funcionando las vocerías sectoriales, el biministro afirmó que "estoy convencido que es así. Lo que pasa es que la réplica de esos mensajes del Ejecutivo también tiene que tener un espíritu colaborativo desde quiénes tienen representatividad, ciudadana desde el parlamento, y en eso nosotros estamos enviándole todos los días las minutas comunicacionales, los temas que al gobierno le interesa difundir".
"A veces hay realidades y contingencia en que el tema político de vocero único se llevan la agenda y colocan ruido a la comunicación que tiene el gobierno", comentó.
Requerido si al oficialismo le ha costado asumirse como tal, el secretario de Estado replicó que "nunca es fácil ser oficialismo. Yo creo que a todos les cuesta".
"Si uno analiza la historia de los gobiernos y va mirando, yo recuerdo un gobierno de la expresidenta Bachelet, me acuerdo si fue el primero o el segundo, tenían claras mayorías y tuvieron proyectos emblemáticos y fueron rechazados por su propia gente. Entonces, siempre pasa. Ningún gobierno está exento a eso", cerró.