"No estamos planteando nada que sea muy novedoso". Así, el ministro de Seguridad Martín Arrau defendió este lunes el proyecto de reforma constitucional que presentó el Ejecutivo para su discusión en el marco de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo y que ha encontrado voces críticas dentro del oficialismo.
Tras el comité policial que lidera a inicios de cada semana, el secretario de Estado fue consultado por las críticas hacia la idea de crear un nuevo estado de excepción constitucional de seguridad pública, una herramientas que buscaría enfrentar amenazas, principalmente las provenientes del crimen organizado, y que a juicio del Ejecutivo no estaría contemplado en la legislación actual.
Esta iniciativa ha sido calificada de "iliberal", término que ocupó el senador de Evópoli, Luciano Cruz Coke.
"Hoy en día vemos que necesitamos herramientas adicionales para enfrentar este fenómeno del crimen organizado y terrorismo. Somos prácticos sobre plazos que se han criticado y por supuesto somos flexibles sobre métodos que se han criticado. Totalmente todo se puede conversar con tal que podamos seguir adelante con esa reforma", dijo el ministro Arrau, quien recalcó que toda "fórmula puede ser modificada".
"Nuestro fin y lo que hemos propuesto no se basa en un plazo, se basa en el mecanismo". Si es que los parlamentarios estiman que tiene que haber un control más recurrente se modifica y por supuesto esperamos que sea aprobado", acotó Arrau.
Sobre las críticas respecto a presentar una iniciativa descrita como "autoritaria o iliberal", el secretario de Estado contestó: "Yo llamo a todas las personas que opinan a que vayan a las poblaciones y vean el grado de libertad que tiene las personas que viven ahí y vean la realidad. Pareciera que hablamos de un país ideal muchas veces cuando se critican estas reformas, pero se desconoce la realidad".
"La realidad es que Chile, al igual que muchos países de Latinoamérica, enfrentan un desafío que es el crimen organizado. Enfrentamos un crimen organizado que coarta y corrompe al Estado (…) esa es la realidad. No es un mundo ideal sobre el que estamos operando y sobre esa realidad estamos planteando mecanismos que existen en otros países", ahondó.
Si bien agradece la existencia de voces contrarias a la iniciativa, Arrau instó a "salir un poco de la crítica rápida" y del "cálculo político". "Llamo a opinar sobre la realidad, la evidencia y la experiencia internacional. En base a ella, hemos propuesto estas herramientas, por supuesto, perfectibles".
Posteriormente, sostuvo que desde el Ejecutivo no tienen urgencia en discutir la reforma constitucional: "Tenemos otras leyes mucho más urgentes que sacar antes como la regla del uso de la fuerza, infraestructura crítica, Ley Naín 2.0, el proyecto de mejoramiento de Carabineros, PDI y ley Orgánica de Gendarmería".
Por último Arrau manifestó que el proyecto no presenta "nada que sea muy novedoso, nada en términos de las excepciones constitucionales. Son cosas que ya existen en nuestro ordenamiento jurídico, constitucional. Lo que estamos planteando es menos que lo que existe en otros ordenamientos legales vigentes en el país".