La ministra de Ciencia, Ximena Lincolao.
Aton
La ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, envió una carta de disculpas al presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, tras sus dichos sobre las oportunidades para docentes en la industria tecnológica, donde podían desempeñarse como "vendedores o servicio al cliente".
La polémica se originó luego de la participación de la ministra en el podcast "Cómo te lo explico", donde planteó que profesionales vinculados a áreas como Filosofía, Historia y Lenguaje pueden tener nuevas oportunidades "de convertirse en vendedores o servicio al cliente" en la industria tecnológica.
Luego, aseguró que se refería al cargo de
Customer Success Manager, que "es un rol muy bien pagado, con un salario muy alto y que hoy en día está muy en boga contratando a muchas personas que hacen reconversión laboral de las humanidades".
La situación desató una ola de críticas desde el gremio docente, por lo que la ministra sostuvo hoy una conversación telefónica con Mario Aguilar y posteriormente le envió una carta pidiendo disculpas por sus dichos.
"Quisiera agradecer sinceramente la conversación telefónica que sostuvimos hoy, así como la disposición y cordialidad con que me escuchó. Deseo reiterar mis disculpas por las palabras que utilicé al referirme a las oportunidades profesionales de los profesores frente a la transformación que está generando la inteligencia artificial. Me expresé mal y entiendo que mis palabras pudieron transmitir una desvalorización de la profesión docente. Eso no representa lo que pienso, y pido sinceramente disculpas por ello", se lee en la misiva.
La ministra agregó que "soy profesora y vengo de una familia de profesores. Conozco de cerca esta profesión y tengo un profundo respeto por la labor que realizan diariamente miles de profesoras y profesores en nuestro país (...) su trabajo es esencial para la formación y el futuro de nuestros niños y jóvenes, y ninguna tecnología puede reemplazar el valor humano de enseñar".
En ese sentido, aclaró que "lo que quise expresar es que, en la era de la inteligencia artificial, las habilidades que poseen los profesores son cada vez más reconocidas y valoradas: el pensamiento crítico, la comunicación, la empatía y la capacidad de explicar ideas complejas, enseñar y facilitar procesos de aprendizaje y adaptación".
Sumó que "es precisamente por estas capacidades que hoy observamos que profesionales de la educación que desean explorar otras trayectorias profesionales, o que se encuentran buscando nuevas oportunidades laborales, cuentan con habilidades altamente transferibles a nuevos roles dentro de la industria tecnológica, entre ellos Custom Success Manager y Enterprise Software Sales, funciones profesionales especializadas y altamente valoradas".
Lincolao reconoció que "mi error fue traducir estos conceptos como 'servicio al cliente' y 'vendedor', sin considerar que en Chile dichos términos suelen asociarse a funciones distintas y no reflejan adecuadamente el carácter profesional y especializado de los roles a los que me estaba refiriendo".
"Reconozco que las palabras que escogí transmitieron una idea distinta y lamento sinceramente ese error", cerró la ministra.